Desde siempre, hemos tenido la sensación de que estamos siendo vigiliados... Y en un momento de extrema tensión en la Tierra el comandante Douane informa de que se ha avistado un enorme objeto de procedencia desconocida cerca de una luna de Júpiter. Pronto la Flota Exterior parte hacia sus lunas para investigar el suceso, estudiar la información que se pudiera obtener y, en el caso de que fuera necesario, entablar batalla. En el gélido y negro vacío del espacio, algo acecha...
Rob Douane, comandante de la Flota Exterior, descubre en una de sus misiones las huellas de unas extrañas naves extraterrestres, en lo que parece una vigilancia del Sistema Solar. Nadie parece creer en Douane, hasta que finalmente se decide mandar una misión de varias naves comandadas por el general Falk. ¿Qué se encontrarán ahí fuera? ¿Estará realmente en peligro la humanidad?
‘Un mundo muerto’ (1980), de Burton Hare (José María Lliró Olivé), es una interesante novela corta de ciencia ficción, bajo el subgénero de la space opera. Hay un giro final, pero no es lo más importante.