1.5
Este libro fue una gran decepción para mí.
Cuando leí por primera vez : Las conmovedoras reflexiones de un abuelo a su nieta, pensé en todo ese conocimiento que un grande como Alfredo Molano podía transmitir en esas "cartas" a su nieta, toda la maldad que vio en el mundo, los caídos, los desaparecidos, pero también la bondad de las personas, el amor, su familia, las luces de un país tan oscuro como lo es Colombia.
Debo aceptar que en un principio me resisti a la idea de que este libro fuera solo una clase de historia del país, con sus presidentes, golpes, paramilitares y guerrilla. Quería más, quería conocer otra faceta del escritor: más personal, más cercana, más transparente. Pero las cosas no siempre son como queremos y definitivamente este libro fue todo lo contrario.
Conoci a un Alfredo obsesionado con su profesión, una persona que parece solo podía hablar de la guerra en Colombia, un ser humano cuyos logros y lugares conocidos eran más importantes que hablar de las personas que lo acompañaron en el camino y que además adoraba la tauromaquia.
El libro en si mismo no está mal, se sabe que leer a Alfredo Molano es enfrentarse a esa realidad cruda del país. Pero la idea que vende la publicidad de este libro es completamente errada y para mí es claro que de haber sabido a que me enfrentaba no lo hubiese leído.
Un libro que termina siendo una clase de historia interesante, un diario de su enfermedad un poco asfixiante, unas cartas de su nieta de las que no tengo mucho que decir y sus discursos al ganar premios; en fin un libro bastante egocéntrico desde mi perspectiva, que no me dejó nada particular y gracias al cual leer a Alfredo Molano en los próximos meses no resulta una idea atractiva.