A pesar de su diversidad temática, los ensayos de este libro van confluyendo entre sí como vasos comunicantes hasta formar un cuerpo unitario. El primero se adentra en fuentes olvidadas: el intrigante manuscrito Voynich, que ni los más sagaces criptógrafos han sabido descifrar; el Libro mudo, cuyo único «texto» está compuesto de quince misteriosas imágenes alquímicas; el inextricable Finnegans Wake, de Joyce; La arquitectura natural, un laborioso tratado sobre las leyes universales de la armonía relacionadas con el número; y, por último, Formas de pensamiento, una curiosa obra teosófica desconocida. Su propósito es tratar de iluminar los diferentes secretos que esconden estos libros. Sin embargo, Formas de pensamiento –fuente de inspiración para los primeros pintores abstractos– abre una nueva senda especulativa: la de mostrar el rostro oculto y complementario de lo que llamamos modernidad. Ese mismo sentido guía el objetivo del segundo capítulo, que versa sobre la búsqueda intempestiva de lo femenino que llevó a cabo la poeta surrealista Valentine Penrose, y del tercero, dedicado al mito moderno del vampiro.
El cuarto capítulo es una interpretación diferente de la epopeya de Gilgameš, la obra literaria más antigua del mundo, que relata el proceso de iniciación del héroe con una fuerza y unas imágenes subyugantes. El siguiente capítulo, titulado «La metáfora absoluta», ahonda en uno de los puntos menos abordados por el pensamiento contemporáneo: en un largo recorrido sintético a través de las diversas doctrinas de la ilusión, trata de persuadirnos de la contundente paradoja de que la mejor manera de aproximarnos a lo real sea por medio de ciertas metáforas poéticas. El último ensayo, ya publicado en el libro de Masao Yamamoto Small Things in Silence, es una exploración del particular mundo estético de este gran fotógrafo japonés, que concluye con una profunda reflexión sobre por qué la belleza, el mayor enigma del arte, ha influido tanto en la filosofía y en la religión.
Jacobo Fitz James Stuart, Martinez de Irujo, conde de Siruela (Madrid, 1954), es editor y diseñador gráfico. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Madrid. Premio Nacional a la Mejor labor editorial concedido por el Ministerio de Cultura.
Tremendamente interesante. Reúne varios textos que el autor fue escribiendo en los últimos años. Me gustaron todos, pero destaco el que habla sobre libros raros y curiosos y el de la filosofía del ser. El de Gilgamesh también fue muy bueno. Mejor dicho: imperdible.
“... cuando lo importante es aquí todo lo contrario: conciliar la oposición aparente entre el Yo y el mundo, restablecer la unión pérdida entre mente y vida, cuerpo y espíritu, o sujeto y objeto, causada por el desarrollo de la consciencia humana en los últimos siglos, y desenredar el nudo de esta eterna dicotomía.”
Aunque los ensayos de este libro distan en temas, es imposible no ver en ellos la premisa de Siruela por reconciliar un mundo que se ha enfocado en proclamar sus oposiciones más que enriquecerse de ellas.
Contiene un resumen narrado de la épica de Gilgameš muy bello. El libro actúa como una guía de lectura de libros y manuscritos conocidos por su opacidad. Algunos de esos libros son explicados de manera informativa, mientras que en otros se puede notar también la emoción del autor. Como cuando describe Finnegans Wake de Joyce, que aun dejando claro que es prácticamente incomprensible, consigue que su complejidad te seduzca.
Si bien pareciese en primera instancia un libro de divulgación sobre textos curiosos que nos ha brindado la historia, también hace una reflexión con respecto a cómo aquellas disciplinas, más bien del mundo pseudo científico o derechamente irracional (alquimia, oscurantismo,etc), e incluso en pleno auge de la modernidad, sirvieron a distintos tipos de artistas como contrapunto para realizar un tipo arte de gran significancia para el dia de hoy.