Este pequeño libro de 191 páginas, que a efectos prácticos son muchas menos, nos habla de un niño de derechas que vive la guerra civil española y la posguerra. Esta historia es verídica, no es una ficción y es bastante sencilla y rápida de leer.
.
De esta novela, lo que más aprecio, es el mostrar la vida, el día a día, desde el punto de vista de un niño. ¿Cómo vive un niño la guerra? ¿Cómo la ve? Eso es, en parte, lo que nos muestra esta obra y que a mí me parece más que interesante (y divertido). .
Otro punto positivo es esa inocencia que traspasa las páginas y que nos arranca esa sonrisa o esa curiosidad que le lleva a ganarse una bofetada. El autor logra, sin problema alguno, enseñarnos a ese niño que fue y mostrarnos cómo veía la historia que pasaba a su alrededor de puntillas.
.
Algo a comentar es que es una novela diferente. En ella, se nos quiere mostrar a ese niño y a su visión, pero no contar su vida. Se nos cuenta lo que necesitamos para entender a ese niño (detalles sobre amigos, vecinos, familia y amores) y nada más. Cuando uno acaba el libro, tiene la sensación de haber visto fragmentos de una película, unos fragmentos que trasmiten algo que para ese niño fue importante. Cuando uno acaba de leer la obra, no siente haber leído una historia, siente haber conocido una nueva visión del mundo y por esto le doy las gracias al autor, y mi más sincera enhorabuena.