Para mí fue un milagro. Fue un milagro salvarnos luego de haber chocado contra una montaña en un avión que viajaba a más de 400 kilómetros por hora. Fue un milagro sobrevivir al alud que sepultó el fuselaje del avión mientras dormíamos. Fue un milagro que Canessa y Parrado, desnutridos, pudieran caminar durante siete días por la nieve o escalar montañas de más de seis mil metros de altura sin contar con ropa de abrigo. Fue un milagro que Parrado encontrara junto a la fuerza aérea de Chile el lugar exacto donde había quedado el avión con nosotros adentro. No sé si fue un milagro formar la familia que hoy tengo, pero sí sé que es un regalo de la vida.
Although it will always interest me to read about this never imagined accident in the Andes Mountains and the extraordinary outcome it had, I was not impressed with this book written by Coche (whom I personally met and heard his testimony several times). I think he had a very loable reason to write this book … he dedicated it to his friend Gaston Costemalle (who died when the plane broke two seconds after the crash), and just for that it will always be a valuable and respected book. None the less I think it lacked many important lessons (aside the ones he mentioned) and he skims over experiences that should have been more emphasized, specially from his point of view. I am not sure whether he was or was not a “parasite” as he was called in the movie “Alive” but for me he should have presented the reality behind who he was and the importance and value he brought to the group “the so called Society of the Snow”. I admire Coche and mostly admire his humility and courage. He was a hero just by surviving and he deserves as much praise as any of the others.
i would not recommend you read this unless you already have quite a firm understanding of the story; coche says himself that this is writing from the soul and i believe he deserves the right to communicate his story in whatever way he chooses. there are other books to read if you want a strictly factual account of what happened, and i really appreciated the more philosophical approach coche takes in this book. it is admittedly hard to follow sometimes and some of the writing seems clunky (which also might be a translation issue), but despite (or maybe because of) that it reads as impossibly authentic and real, more akin to a stream of consciousness or a therapy session than a non-fiction book, which was really interesting for me as a reader
The issue with this book is the structuring. It felt like someone accidentally dropped the chapter drafts on the floor and put them back together all shuffled up. The story jumps around not only in places, but in time. It was distracting to be in the thick of the tragedy and the next moment you're years in the past on a tranquil dairy farm.
Structure aside, if you're into following the Andes crash, it's interesting to hear another perspective from a survivor. What makes Coche's book unique is his paintings. He clearly uses art as a form of therapy or healing, and while some of the drawings might not be the best, they somehow capture the desperation and solitude of being on the mountain.
De todos los testimonios del accidente que he leído es el que menos me ha gustado, pero no puedo evaluarlo con menos de cuatro estrellas porque me parecería BLASFEMIA.
No es que el señor escriba mal o escriba sin amor, pero sencillamente no es tan buen narrador como los demás. Aun así, es siempre un tema interesantísimo sobre el cual leer y además el libro le salió bastante cortito.
Estas son unas memorias que van mucho más allá de exponer con palabras las vivencias de Coche durante esos 72 largos días que estuvieron abandonados en Los Andes, estas memorias son un profunda reflexión sobre la esencia primigenia del ser humano, sobre Dios y la fe y sobre el camino que cada uno tiene en la vida.
Si no eres creyente, quizás ciertas conclusiones a las que llega Coche se te puedan hacer bola, pero creo que tienen todo el sentido del mundo teniendo en cuenta su contexto y de donde viene. Yo por mi parte he resonado mucho con algunas de ellas porque me han parecido realmente bonitas, aplicables a otras situaciones que puedes encontrarte en la vida y llenas de amor y fe.
Se nota que no deja de ser un diario/memorias porque aunque sigue un hilo lógico, a veces se repite y vuelve sobre temas y reflexiones de las que ya se han hablado haciendo que la lectura a veces pueda parecer confusa, pero creo que justo eso es lo que hace tan especial este relato, pues sin haber conocido a Coche lo he acabado con la sensación de que estas páginas contienen toda su esencia.
Viniendo de leer “La sociedad de la Nieve”, el eje central de esta historia ya lo conocía bien, pero me ha gustado mucho saber del antes y del después de Inciarte y saber cómo él se percibía así mismo allá arriba. También me ha parecido magnifico el contar con el relato de su mujer, pues te pone en la piel de lo que vivieron los familiares entre el 13 de octubre y el 22 de diciembre de aquel 1972.
Que hayan añadido fotos y algunos de los dibujos que Coche ha ido haciendo sobre sus vivencias en la montaña me ha parecido un detalle maravilloso.
Spellbinding and very moving. The account is riveting. Having read Piers Paul Reid's, Alive, I just had to read this first hand account, of the truth behind the events. Saw Inciarte interviewed on television, discussing his book and this prompted me to read it. I'm so glad I did.
Read really did some lasting damage to these boys (my dad's generation lol, but still). I can't believe someone has the GALL to call people incapacitated by gangrene and starvation "parasites" and then go off to literally make his name and his fortune by peddling in their misery
Tal vez lo haya escrito años después de qué pasó pero se nota como tiene los recuerdos todavía con mucho detalle. Me gustó leer otra perspectiva de la historia 🫶🏼
Cuarto libro que leo sobre el avión uruguayo que cayó en los Andes el 13 de Octubre de 1972. En este caso se trata del testimonio de Coche Inciarte, uno de los 16 supervivientes.
Se trata de un relato sin una estructura demasiado clara. Es una lluvia de reflexiones y recuerdos que no siguen un orden concreto por lo que mucho de lo que se explica se repite varias veces a lo largo de sus páginas dando una sensación algo caótica pero igualmente interesante.
Es un relato que desprende gratitud, optimismo y un fuerte componente religioso. Cada uno jugó un papel diferente e igual de importante durante esos 72 días y Coche fue alguien que con su carácter afable y actitud positiva logró hacer más llevadera la situación.
Cada uno de los testimonios de "los que volvieron" aporta una visión diferente de lo ocurrido, por lo que nunca es la misma historia y siempre obtienes algo nuevo.
Este libro resume con sencillez, de forma franca y amorosa la experiencia vivida durante los 72 días en la montaña, y la vida que le siguió después. Es emocionante y revelador de la verdadera condición humana: el amor.
Because when dawn came, when you saw the daybreak through those oval windows, you would thank God for allowing you to get through the night! But then, would you be able to make it through the day? The same conflict returning... and what could you do? Conserve energy? You couldn't do much. The days were long and the hours dragged on. And you had to eat the bodies of your dead friends.
if you're looking for a fact-driven account of the andes crash, you're better off reading alive by piers paul read. coche inciarte takes a different approach, musing on survival and life in a haunting and poetic stream of consciousness style; it may not be a 'definitive' account like alive, but it's very important to read the words of the survivors unfiltered as well. i especially found it interesting that inciarte challenges not only read on some of his writing but the content of other survivor memoirs - and i think his statement in this book of there being sixteen stories of what occurred on the mountain and 'all of them are true' really shines in those moments.
the heart of this story for me has always been the love that the survivors had for each other and there's no shortage of that in inciarte's writing. it's harrowing and he doesn't shy away from what he did, explaining that he doesn't feel guilty for what they had to do to survive, focusing on the love that they had for their families waiting for them; for those who were still alive; for the friends that died and subsequently ensured their survival. it clearly shows the strength inciarte and the rest of the survivors have to be able to think of their survival with such hope and clarity, and i'll forever admire that.
This is quite a tearful and emotional read for me. Memories of the Andes is a deep dive into Coche's mind, which helps us understand his perspective about everything he went through, from his childhood to the plane crash to his life after the ordeal. As I was reading this book, Coche has already passed (he died in 2023), so it's as if he's speaking to me from beyond the grave. It hit me whenever he would talk about those who passed, especially Gaston, one of his closest friends at the time of the crash. He had never forgotten about his dead friends, and now he is with them in the happy place.
We miss you, Coche. Thank you for speaking to me, soul-to-soul, through this book.
una narrativa un tanto caótica y con exceso de exclamaciones, pero así era Coche, lleno de franqueza, espontáneo, de ojos cálidos y sonrisa que te traspasaba el alma… qué gusto leer sus palabras y qué gusto saber que se fue habiendo vivido la vida que quería, descansa en paz, Coche ❤️
Esta libro esta escrito de una forma hermosa. Es una historia extraordinaria y es imposible no emocionarte. Se puede ver que esta escrito con amor, empatía y respeto.
“No te lamentes más de lo que pasó. Vamos a ver qué podemos hacer con lo que nos pasó”
“Ya no me acuerdo del tiempo que pasaba, pero sé que quería tocar la luna. Quería tocarla porque estaba ahí al lado, y el mundo estaba tan lejos de ahí. Y a la luna la veía todo el mundo. Como si fuera un objeto doméstico de la vida pasada. La luna de mi casa, la luna que veía en el campo con mi padre, la luna que en ese mismo momento podía estar mirando mi madre o mi novia Soledad o cualquiera de mis seres queridos, tan lejanos y tan cercanos en el recuerdo.”
“Si las montañas son eternas, el hombre también lo es en su permanente prolongación en existencia”
“Había sentido la presencia de Dios y lo había conocido a través de los hombres, mis amigos. Estaba en sus miradas, en sus acciones, en sus palabras, en su coraje mostrado, que surge del miedo más absoluto y lo supera; en su gran amor hacia el otro.”
“La vida consiste en vivir haciendo cosas, trabajando, pero si pensamos en ella, merece ser vivida si lo bueno que tenemos lo podemos compartir con otro y que el otro repita en otro, y así sucesivamente. ¡Ese es para mí el sentido de la vida!”
“Desde ese momento siento que la muerte no es un castigo, como se usa en la Tierra (pena de muerte), sino que, en circunstancias muy especiales, es la paz. Cuando morimos, los que sufren son los que te quieren y permanecen viviendo en este mundo, sin pensar que el alma del que murió está en un paraíso de paz y felicidad. Acaba la vida pero nunca la existencia. Esta es eterna, como las montañas.”
“Pienso que nuestro Dios con total conciencia nos eligió para que, a su imagen y semejanza, diéramos los pasos necesarios para perder todo temor, ser libres y llegar así a la verdad que da sentido a la vida, a la existencia.”
“No era el Dios que domingo a domingo encontrábamos en la parroquia. Tal vez nuestras circunstancias me hacían sentirlo diferente, tan cercano, tan amigo, como queriéndonos mostrar el camino a la paz y a la verdad. Yo era capaz de verlo en mis semejantes. Así lo sentí y como católico lo llamo Jesucristo. Otros lo llaman de otra forma, pero pienso que es el mismo. Como el tronco de un árbol, que es único, y existen tantos credos como ramas tiene el tronco.”
“Y para ser feliz solo hay que darse cuenta de cuánto más gratificante es dar que recibir. Ese es el punto. Cuando se encuentra esta paz, se pierden todos los temores, uno ya no teme más y, por tanto, es libre.”
“He narrado y he tratado de explicarme, tarea nada senci-lla. Las montañas son eternas, están y seguirán allí, tal vez por siglos y siglos. La vida del hombre es efímera, pero de otra manera conlleva la eternidad. Es en nuestra descendencia, hijos, nietos y bisnietos, que la continuidad está asegurada. Nuestros genes, capacidades y habilidades llevarán al futuro de alguna forma lo que fuimos y lo que somos. Y así el hombre se perpetuará en la Tierra... Sé que continuaré en este mundo a través de mi descendencia, que es mi más preciado legado.”
“Si las montaras son eternas, el hombre también lo es en su permanente pro das gación en existencia.”
“A medida que el tiempo fue pasando, se empezó a entender que hay dieciséis historias vividas de un mismo hecho”
“Él no sobrevivió, ¿habrá hecho otra vida? Cuando nos volvamos a encontrar, él me dirá lo que hoy imagino… Hasta entonces, Gordo…”
«Cuando se plantea la necesidad de defender la vida, la reacción natural y espontánea es ir resolviendo la situación día a día, minuto a minuto o segundo a segundo. El pasado y el futuro se esfuman. La única base para la supervivencia es el presente» WAYNE DYER
Este libro de José Luis Inciarte es de los que más me ha gustado acerca de la Tragedia de los Andes. Narra los sucesos en tono muy tranquilo, sin extenderse en aquello que se puede encontrar en “Viven”, pero mostrando su versión y haciendo alusión a libros de sus compañeros. El libro está escrito desde una perspectiva cristiana, lo que le ha aportado una visión interesante, principalmente para las personas religiosas. También cuenta ciertas anécdotas que desconocía; él no fue uno de los personajes más destacados en la película, pero, como dije con el libro de Pedro Algorta, también es muy importante conocer la historia de las personas más introvertidas. El libro es cortito pero muy agradable, se tarda muy poco en leerlo y aporta mucha paz y reflexión. Lo recomendaría incluso si no estás tan interesada en la Tragedia de los Andes, ya que lo que dice se puede aplicar a otros aspectos de la vida.
Coche Inciarte offers a unique perspective to the 1972 Andes plane crash that Piers Paul Read's “Alive: The Story of the Andes Survivors” does not, mostly because Inciarte actually chose not to share any of his experiences. Everything that is mentioned about him in Read’s book comes from what others had said about him.
Leaning more towards the philosophical side of things, Inciarte shares the lessons he learned from this experience, speaking highly of all his fellow companions, and provides insight to his own personal life, before and after the plane crash. Though it didn’t follow a “first this happened, and then this happened” type of format, I still enjoyed it. Everything he wrote was written in a way in which he felt was right. I can respect that.
José Luis "Coche" Inciarte fue uno de los dieciséis sobrevivientes del accidente de los Andes en octubre de 1972. A través de esta obra nos cuenta, con madurez y aprendizaje, lo que aquel accidente significó en su vida. Reflexiona también sobre las perdidas que sufrió y el impacto de su novia Soledad en su recuperación en la sociedad del llano.
Le dedica este libro a su mejor amigo, Gastón Costemalle, muerto en el accidente.
“No nos olvidamos nunca de nuestros amigos muertos. No olvidamos a nuestros amigos vivos. No olvidamos lo que vivimos.” - Coche Inciarte
El libro es corto pero abarca mucho , creo que era importante para el dejar su lugar en la historia. No se trata de héroes o quién hizo sino de personas que atravesaron por una situación extrema y tuvieron diferentes experiencias incluso dentro de la misma situación.
Un libro que siempre quise leer. De todos los sobrevivientes, siempre sentí una conexión especial con Coche Inciarte. Luego de leer su libro, entendí por qué y de dónde venía ese sentimiento. Hermoso libro escrito por una hermosa persona. Descansa en paz Coche