Primero os voy a contar mi única queja: aunque me encanta el estilo tan marcado me ha costado un poco entrar en el dibujo porque no distinguía bien a los personajes. Ha tenido mucho que ver además con que, al tener textos largos, los globos de texto tienen un rabito muy pequeño para señalar quién habla.
Pero vamos, es un detalle sin importancia porque enseguida cogí ritmo y me encanta ver a una familia de mujeres, japonesas, y de nariz larga y marcada.
La historia es una delicia. Realismo mágico, un pequeño misterio que no dura mucho pero ni falta que le hace, mucha ternura y, al final, un nudo en la garganta que me está acompañando todo el día.
Dadle un tiento porque merece la pena.