Lo primero que me llamó la atención cuando oí hablar por primera vez de este cómic fue el título. Mi idea de una lamia es una vampira, y la sinopsis no indicaba que fueran por allí los tiros.
Después de investigar un poco (leer la wikipedia, vaya) y de terminar el libro, he entendido por qué se llama así.
Una historia impactante, sobrecogedora e inesperada. Lo que aparenta que va a ser la anodina historia de una mujer de clase media, embarazada y consultora de ese trasunto del consultorio de la señora Francis, que es el programa de la doctora Elena Bosch, pasa a ser una historia compleja, oscura y muy dura, con unos giros de guión tremendos... y muy bien llevados, que es la principal fortaleza de esta historia, a mi juicio. Cómo un planteamiento que llega a ser tan enrevesado, encaja como la maquinaria de un reloj, dando sentido a todos los personajes, a todos los acontecimientos.
Respecto al dibujo, acompaña muy bien la historia el trazo grueso, casi geométrico (también para las personas) en blanco y negro, sin detalles innecesarios, pero sin resultar simple.
Muy recomendable