Magda está de los nervios. El imbécil de su marido conduce como el imbécil que es. Su hijo no para de llorar y su hija acaba de entrar en la adolescencia más espantosa. Las vacaciones en Villamatojo se han convertido en un auténtico infierno. Y ahora, encima, vienen los zombis. Las siete historias (breves) sobre Villamatojo reunidas en un único volumen en papel.
Todos sabemos lo que hay que hacer si, de pronto, nos encontramos con un grupito de Zombis. O correr, o acabar con ellos. Pero claro, un@ nunca sabe cuándo llegará el apocalipsis. Y como por norma general no solemos llevar ningún objeto contundente (a no ser que vayamos a comentarle un par de cosas a ese entrañable vecino aficionado al bricolaje y las fiestas), pues es más que recomendable llevar siempre calzado cómodo.
¿Pero, a que vienen esas caras tan serias? ¿Os preocupa que esté invocando a la tragedia y mañana tengáis que salir pitando para evitar que os muerdan el trasero cuando volváis de comprar el pan? ¡No seáis tan dramátic@s! Habéis visto cientos de películas y leído alguna que otra novela ¡Estáis preparad@s para enfrentaros a lo que sea! Y con sinceridad, ¿No es excesiva tanta repulsión hacia su aspecto u olor? Tod@s hemos terminado en peor estado alguna que otra noche de juerga. Bueno, como os veo cabizbaj@s y apesadumbrad@s, permitidme que os recomiende una excursión a un lugar donde podréis vivir el fin del mundo sin tanto drama: Villamatojo.
Lorzagirl ha organizado un divertidísimo tour por ese pequeño y precioso pueblo. Si os hacéis con su Historia (completa) de zombis, viviréis siete sorprendentes aventuras que os recordarán que el ser humano puede ser peor que cualquier ente del inframundo. Pero también comprobaréis que no hay nada como una pequeña hecatombe para alcanzar la fama o para dormir con quien te pone la pilila tiesa, y que los adolescentes no son tan extraños como parecen. Además descubriréis porqué los engendros más peligrosos suelen reunirse en el ayuntamiento o la iglesia ¿No os parece un planazo irresistible?
Cambiando un poco de tema, quiero insistir en el lujo que supone tener cerca pequeñas librerías. De esas que rezuman amor por la literatura y aguantan contra viento y marea. Este bolsilibro llegó a mis manos gracias a la acertada recomendación que me hicieron en la Librería la Sombra. Con él, no sólo me proporcionaron una lectura divertidísima, también me hicieron descubrir a una escritora/bloguera adictiva, divertida y sin complejos. Y es que la autora, que se define a sí misma como canija, gordita y de Carabanchel, se lo curra todo ella solita. Su blog es la mejor receta contra el aburrimiento o la depresión; en él combina, con un estilo humorístico, pseudo-biográfico y autorreferencial, historias autoconclusivas y sagas a las que es imposible no engancharse. Su estilo es ágil, gamberro, y carente de pretenciosidad. Y su único propósito, entretener y divertir. Así que no es de extrañar que, entre la fuerza del destino y la presión de sus seguidor@s, no le quedase más remedio que crear su propia editorial.
Pero volvamos a Villamatojo. El libro no tiene desperdicio. Los siete relatos que lo componen (ilustrados con fotografías hechas por la propia Lorzagirl), están centrados en distintos momentos y personajes. Aun así, y aunque el primero enlaza directamente con el último, algunos cabos sueltos hacen pensar (o desear) que algún día la autora volverá a conducirnos a la aldea. Pero esto no os lo digo para que lo pongáis en cuarentena pensando que os dejará sin un final cerrado. No es así. El desenlace es redondo, brutal e inesperado, así que no dudéis más. Aceptad la invitación. Eso sí, yo de vosotros no iría con la familia, sé de qué hablo. Si me hacéis caso conoceréis a gente encantadora como Jimena, Pelayo y Venancio. Bueno, y también a Magda. Podréis aprender efectivos sistemas de combate basados en el uso de la garrota y el escardillo, y si sois avispad@s, adivinaréis cuál es la emisora de radio ideal para los seres con encefalograma plano.
¿No os están entrando ganas de que el mundo se acabe?
Entretenidísima novela bestia de zombis (que no son zombis porque es en Extremadura y allí se les llama de otra manera). Se publicó por entregas originalmente pero la autora ha tenido el detallazo de hacer una edición integral en papel. Me la he leído sin pausas, de una sentada, porque es corta y, sobre todo, porque está muy bien escrita y te hace interesarte por los personajes desde el primer momento. Tiene varios giros de guión que a mi me pillaron por sorpresa, lo cual agradezco. Es un libro estupendo para pasara un rato de aventuras y de contemplación de la raza humana en todas sus variantes principales.
Pues cinco estrellas, que menos le voy a dar a algo de esta excelente autora. Cada capítulo es una historia con tantos matices y que atrapa tanto que cuesta pensar el motivo por el que no tiene más repercusión esta autora. Con cada capítulo construye un mundo tan absorbente y bien hilado que necesariamente se te hacen cortos. Encima juega con el lector rompiéndole los esquemas cada poco. No se puede pedir más. Disfrute al 100%
Siete relatos enlazados ambientados en un pueblito bueno (en realidad no tan bueno) asediado por una plaga de zombis. Efectivos, bien contados y con una cantidad de mala leche muy sana y sorprendente, no lo he podido soltar hasta terminarlo. No inventa nada nuevo, pero es una muy refrescante y cercana visión de cómo las gastaríamos por estos pagos con muertos vivientes de por medio.
¡Me he leido casi de una sentada este zombicalipsis rural! Me encanta el estilo de la autora, directo y afilado con muchos matices y una sorna súper disfrutable. Los personajes tienen unas voces auténticas, a veces sorprendentemente radicales.
Un misterioso brote surge en Villamatojo, un pueblo rural. Algo convierte a sus habitantes en zombis sedientos de carne humana. Magda, que ha ido a pasar las vacaciones con su familia. Se vera atrapada en esa pesadilla de la que parece no haber escapatoria.
Obra bien estructurada sobre los eventos que les toca sufrir a los protagonistas y con un léxico propio de ese entorno que favorece la inmersión en la trama que presenta. Así como la descripción del pueblo, que sin ser pesada, permite hacerse una idea al lector de su forma. Los engendros(así se denominan a los infectados), se describen a la perfección y su degeneración ante las inclemencias del tiempo. Los personajes están cuidados, teniendo cada uno su propia voz y personalidad. Que se refleja en sus acciones o diálogos diferenciados. Una lectura interesante y entretenida si te gusta el género zombi.
Gamberro. No hay otra manera de definir un libro que mezcla el humor con el terror. Porque sí, el libro es terrorífico, pero no solo por los zombis. Esto es solo la excusa para entrar en las casas de algunos vecinos de Villamatojo y explorar sus inmundas despensas (almas).
¿Novela corta? ¿Relatos encadenados? Lorzagirl juega con la estructura y también el estilo para presentarnos a Magda, Venancio, Jimena, abuelas y tías en una alocada historia de supervivencia. Lo maneja todo muy bien, aunque a veces algún chiste me ha roto el momento de tensión, por lo general está bien equilibrado y los personajes dan mucho MUCHO yuyu.
Recomendadisimo para quienes vayan al pueblo a pasar las vacaciones de verano.
Uf, no sabría qué decir de esta lectura. Sí, ha sido ágil, amena y muy interesante. Con un tono muy desenfadado y unos puntos de vista adecuados a los momentos que se estaban desarrollando. Pero también es cierto que tanto cinismo por parte del personaje de la madre a mí me dejó un tanto traspuesta y no fue hasta que le tocó la batuta a Jimena que no pude respirar un poco y adentrarme más en la lectura.
Soy consciente de que no todos los padres quieren a sus hijos y que no todos los hijos quieren a sus padres, evidentemente, pero la personalidad de Magda es tan tremendamente egoísta y poco empática que me era difícil enfrentarme a sus capítulos sin poner cara de asco. Pero es lo que tenemos que sentir, ¿verdad? Y siempre digo que es más difícil para un escritor hacer que te caiga mal un personaje con razón de ser que no que lo haga porque lo manda el guion.
Me gusta mucho el avance de la trama, los protagonistas que aparecen y el desarrollo de la historia. Es, a todas luces, una novela plagada de zombis, pero también plagada de una ironía que te hace reflexionar quieras o no. El humor es bastante satírico y favorece que muchas veces no veas venir o te esperes algo que, o bien acabas leyendo, o bien te comes con patatas y te deja medio traspuesto.