Saber cómo se conocieron, me encanto. A partir de ahí, la historia se me hizo algo más bola.
Aún así hay frases maravillosas como:
- a veces las oportunidades de hacer algo a lo que te da miedo enfrentarte simplemente pasan por delante de ti. Es cuestión de decidir si quieres utilizarlas.
-que madurar, asumir responsabilidades, era también eso: atreverse a mirar al futuro, aunque diera miedo, y aprender a dejar ir, aunque te doliera el corazón.
-y quería ser de nuevo el que había sido antes, el que había sido siempre. El que aún era, enterrado bajo capas y capas de tristeza.
-por que solo se ven las heridas de fuera, las que sangran, las que se escayolan, las que te inmovilizan, pero nada sabemos de los perros que te muerden por dentro, de la nada que se comen tus esperanzas, tu futuro, tus recuerdos.
-que hacer cuando de repente toda cambia?
Quizá no sea de repente, pero si progresivo, poco a poco, como si un polvo denso de cenizas se estancara en el aire y no te dejara ver la luz del sol. Y tú no eres consciente hasta que la oscuridad te rodea. Y no sabes que ha pasado, ni cuando ha empezado, ni cuanto tiempo hace que la ceniza se masca en el aire.
Entonces, ya es tarde.