Este libro relata cómo el arte de la fotografía llegó a Lima junto con sus promotores europeos. Uno de ellos, Eugène Courret, fue el primero que registró sucesos históricos tan relevantes como el drama de la guerra y de la ocupación chilena en Lima. Y con un sentido de la estética aprendido en el desarrollo de su oficio, compuso imágenes que nos hablarían mucho después de lo que significaba ser un ciudadano de la Lima de fines del novecientos.