Un director de banco que se compara con sean connery, el resto del mundo Con Carlos areces. Un empresario que ve a los demás como un número en el Catastro, una Castilla del MONOPOLY. Una rica heredera cuya actitud la hace parecer débil y meliflua, así nadie espera que actúe como la dama de hierro que es. Un joven abogado trepa: se dice que nunca pidas a quien pide ni sirvas a quien sirve; Rodolfo es un claro ejemplo. Un antidisturbios que no es un filósofo, es un ariete de metro noventa y ciento veinte kilos. Estos son los personajes que han ido añadiendo cada vez más barrotes a la jaula de libertad. Ahora, en el peor momento de su vida, toca devolver el golpe. Vamos a jugar a un juego.
Lo cierto es que genera un placer muy peculiar el ver cómo crece un escritor que conoces desde sus inicios. Primero el blog, luego sus Parrafadas y ya tenemos su primera novela. Qué felicidad!!!
La primera alegría te la llevas cuando tienes el libro en la mano, la edición está muy cuidada. El salto de calidad entre las ediciones de Amazon y Libros Indie es evidente, y se agradece.
La historia te va arrastrando por distintos caminos, unos más elaborados que otros, hacia un final que yo creía intuir pero me equivoqué. Digamos que lo bueno que tiene que pasar que tener un final, más o menos, feliz ocurre de una forma demasiado fácil. Igual en la vida real las cosas no son tan "sencillas". Pero aun así intenta que no queden hilos sueltos y desde mi punto de vista lo consigue.
Quizás abusa demasiado de frases hechas, de refranes, de dichos, a veces parecía estar leyendo una columna de "Pues si, Matias"(que, por cierto, se le hace un guiño en un momento de la historia). Está claro que hay cosas de pulir, pero sin duda el camino elegido es el acertado.