“Elvira Hernández configura un sujeto consistente con un sello identificable, una voz poética dura y perspicaz, crítica y celebradora, desplegando un amplio espectro de sentido del humor, política e íntima, chilena y universal, a la vez”. Pedro Gandolfo
“Elvira Hernández da cuenta de mutaciones y peligrosos desplazamientos que abarcan desde la genética hasta la geología, pasando también por la palabra”. María José Ferrada
El prólogo fue un gran aporte para mí, me ayudó a entender más los distintos poemas al situarme en sus respectivos contextos de producción.
Se aprecia como una gran obra en su conjunto. Visto así, se distingue una radiografía de la calle en resistencia santiaguina muy completa y lúcida.
En definitiva voy a tener que revisitar esta antología más adelante para poder procesarla por completo y poder ahondar más en el texto. Entretanto, quiero seguir explorando en la obra de Elvira Hernández.
Tres obras que se hermanan muy bien para pensar en la ciudad y la transicion. Elvira Hernández recorre una ciudad que regresa siempre a lo mismo entre la urbanización y el derrumbe. Además de realizar un necesario emplazamiento a una generación de intelectuales. Santiago Rabia es increible y conecta muy bien el libro de inicio y cierre
Es el primer libro que leo de la autora y he quedado muy conforme. Como su nombre indica, este libro despotrica en contra del poder represivo del estado instalado en el periodo de dictadura, se siente fresco, muy callejero y clandestino. La forma de organización y los poemas, muy interesantes, dejan una imagen chilena si es que existe, bien poblacional.
Ame Santiago Waria, Santiago Rabia es un gran reflejo de lo que fue el estallido social y bueno, no entendí Ciudad Cero. De todas formas es refrescante leer a Elvira Hernández en cualquier momento.