Terrores cotidianos, horrores crepusculares, abominaciones inconcebibles, fantasías ominosas y pesadillas espeluznantes que me han congelado la sangre en las venas... Todo esto, y mucho más, es lo que he encontrado en esta "La ventana". Una ventana a historias prodigiosas y a escenarios fantásticos.
Una antología de relatos de muy variados registros (desde poesía hasta teatro, narrativos la mayor parte), pero todos ellos marcados con la impronta personalisima del autor: un estilo inconfundible que se impone sobre géneros y temas, una escritura impecable y una mano prodigiosa que zarandea con maestría al lector apelando a sus miedos más primitivos, que lo arrastra inmisericordemente de un lado para otro, en el marco de una atmósfera onírica, con pulso férreo a través de una acción trepidante y que no lo suelta sino entre temblores y escalofríos.
Nunca he leído una ópera prima de una calidad tan excelente. Y ningún amante de la buena literatura, de la Literatura con mayúsculas, debería privarse del disfrute de su lectura. Por mi parte, yo estoy anhelante por leer una nueva creación de este escritor. Espero que sea muy pronto.