Opinión impopular.
Muy bonita la portada y la publicidad pero...
La portada, junto con la mención que se le hace en la sinopsis, me hizo creer que el nudismo sería un tema del que se trataría un poco más en la obra, pero desafortunadamente no ocurrió así. Hay ocasiones donde el argumento principal de un libro no nos llama mucho la atención pero el contexto “prometedor” de fondo se vuelve un aliciente para darle la oportunidad al autor y a la historia. Eso nos lleva a leer con bajas expectativas hacia la trama principal, pero con el ojo puesto en cualquier referencia al tema sobre el cual sí queremos conocer. Sin embargo, si ese “contexto anhelado” no nos satisface —independientemente de la calidad del libro— nos sentiremos un poco arrepentidos por haber elegido esa lectura: Eso es lo que me ha ocurrido en esta ocasión. Para ser honesto quería leer una historia donde el nudismo tuviera un poco más de protagonismo. No sé, tal vez alguna confesión de por qué lo hacen quienes lo practican, sus filosofías y pensamientos, alguna anécdota graciosa, yo que sé, pero no, prácticamente fue una sección muy corta donde los protagonistas se desnudan para investigar sobre un asesinato y nada más. Conocer la realidad a veces puede ser fastidioso y decepcionante.
Mi experiencia entonces se volvió sosa y el argumento que encontré tampoco logró cambiar mi actitud. La búsqueda de la verdad sobre la muerte de Eva Heydrich no me importó en absoluto porque percibí que en la obra a nadie le interesaba lo que le había ocurrido a esa persona. De hecho, a nadie le interesaba la resolución del caso. Ya fuera que la hubiera matado X o Y, se tratara de un suicidio, un accidente o muerte natural todos actuaban con una indiferencia tan pasmosa que me causaba sueño y un anhelo de abandonar el libro rápidamente. Lo he terminado por pura terquedad pero tal vez debí abandonarlo casi inmediatamente después de comenzar. Así de mala fue mi experiencia.
Y si de fiascos tengo que escribir, obviamente no puedo ignorar el papel tan deplorable de los investigadores, es decir, de los protagonistas. Son personajes pánfilos e incapaces de usar la lógica. ¡Es que realmente no servían para nada! Todo lo que se conoció del caso no fue por el mérito y habilidades de los protagonistas, sino simple y llanamente porque los que conocieron a Eva resultaban de un momento a otro contando la verdad. Solitos, sin presionarlos. Mágicamente, y oportunamente, resultaban diciendo lo que se necesitaba en el momento justo. ¿Y qué hacían los protagonistas? Simplemente les creían todo, sin tener pruebas y afirmando que sí, que esa era la verdad. Incluso sus superiores los tenían en tan mal concepto, que de una u otra manera les decían reiteradamente que no importaba si no averiguaban nada. O sea, ¿qué clase de investigación es esa? ¡Qué tontería de libro! ¡Me siento tan tonto en haberlo terminado!
Tampoco me ha gustado el vocabulario, ni la prosa, ni el ritmo, es que creo que no me ha gustado nada. Mientras escribo estas palabras pienso y pienso en buscar algo positivo que mencionar pero es que la verdad me cuesta mucho encontrar algo así. Sin temor a equivocarme creo que es de los peores libros que he leído en mi vida: Una aberración completa. Es un libro que quizás le recomendaría a mis enemigos y a quienes tengan que padecer un castigo por una mala acción, pero de resto, no se lo recomiendo a nadie.
Mi lección para esta ocasión es que debo investigar UN POCO MÁS sobre las obras literarias que vaya a leer en el futuro. Este tipo de chascos me ocurren solo y exclusivamente por tomar decisiones a la ligera, por no dedicar el tiempo necesario para explorar sobre mis gustos personales y también por impaciente e impulsivo. Este libro me deja el recordatorio de que cometo errores garrafales cuando mi pereza me lleva a tomar la decisión más rápida posible para solucionar mis problemas.
Un fiasco en general mi experiencia. Calificación de una estrella para no acostumbrarme a colocar muchos ceros de calificación.