Aunque obligadas a sumisión y silencio, según las normas de la condición femenina en el mundo antiguo, algunas mujeres supieron abrirse espacios para tomar la palabra y decidir su destino. Fueron muchas las injustamente olvidadas, sin duda, pero algunas siluetas de mujeres valientes están recogidas en relatos antiguos. Carlos García Gual ha rastreado esas curiosas historias de audacias femeninas en antiguos textos históricos o novelescos, intentando subrayar lo singular de cada lance. Las historias son muy varias, como las figuras femeninas evocadas: tenemos una viuda apasionada, una santa peregrina, una reina de las amazonas, una princesa destinada al sacrificio, dos jóvenes injustamente esclavizadas… Estas breves semblanzas evocan escenarios muy varios, pero coinciden en destacar la búsqueda de libertad frente a la opresión social que estas mujeres, reales o ficticias, se atrevieron a intentar. Sus peripecias, románticas o peregrinas, merecían ser rescatadas de los viejos textos griegos o latinos, y recordadas desde una mirada actual.
Una aproximación interesantísima -otra más- al papel de las mujeres en la cultura de la Antigua Grecia. En esta ocasión Carlos García Gual intenta dilucidar la importancia de algunas protagonistas femeninas en obras no tan conocidas por el gran público, lo que es de agradecer y amplía notablemente el horizonte de quienes nos interesamos por esa cultura.
Para los amantes de aquella lejana época, Audacias femeninas: mujeres en el mundo antiguo es otra joyita más para vuestra biblioteca. Incluso para quienes no sean duchos en la materia, la lectura de este ensayo puede suponer todo un descubrimiento.
El autor o los editores de este libro son realmente audaces al escoger un título que promete más de lo que da.
El ensayo, de tan solo unas 150 páginas, analiza obras de autores griegos y latinos de entre el siglo v a.e.c. y el iv de la e.c. en los que la vida de algunas mujeres audaces juegan un papel protagónico. El autor hace un análisis somero de las obras, sus personajes principales y destaca los valores de las mujeres protagonistas.
El análisis a veces se espesa en detalles académicos, pero en general es claro, bien escrito y agradable de leer. Las historias que analiza (del género del drama, la tragicomedia y la novela "romántica" griega de principios de nuestra era) no son muy conocidas (a excepción tal vez de la historia de Ifigenia). Las tramas de estas historias están descritas con un detalle que animan a leerlas.
El texto falla sin embargo (y de allí mi calificación) en que decepciona a lectores que como yo buscábamos, tal vez engañados por el título (aunque la contraportada o otras reseñas nos lo advierten) historias de mujeres reales de las que existieron seguro por millares en las culturas de la antigüedad y que consiguieron sobreponerse en sociedades patriarcales en las que jugaban un papel principlamente de objetos de deseo y reproducción.
Hay suficientes historias de esas mujeres reales, muchas de ellas también retratadas en la literatura clásica y moderna, como para construir un libro con sus historias. Pero es claro que el interés del autor era el de encontrarse con mujeres de ficción que pudieran reflejar el sentir de escritores de la época por las (posiblemente poco conocidas) audacias femeninas de aquel tiempo.
En síntesis: no es un libro recomendable para quien busque una buena lectura que recupere la figura de la mujer en la antigüedad, pero si para quien quiera iniciarse en la literatura antigua y tal vez animarse a buscar algunos de los dramas descritos.
Mi experiencia con García Gual ha sido bastante intensa, una montaña rusa por completo. Era un autor desconocido al que llegué por primera vez gracias a un club de lectura con el libro Grecia para todos, libro que odie por completo, sigo odiando y creo que jamás le perdonaré lo divulgativo y superficial, divulgativo más que nada. Luego de esa horrible experiencia me dediqué a leer sobre él y cual no sería mi sorpresa al ver que tiene conocimiento extensos, es una eminencia pues, del mundo Griego. Así que decidí que a mi edad perdonar y dar segundas oportunidades es señal de madurez y elegí Audacias femeninas para probar si valía o no la pena. Lo vale. Este libro es realmente bueno, sino maravilloso, en su forma de acercarse a figuras femeninas de la prosa helenística y al final también a algunas clásicas inolvidables tráficas como Ifigenia. El tratamiento es totalmente respetuoso, imparcial, amable y fácil de entender. Académico y cautivante además de presentar millón de fuentes y referencias así como una bibliografía para ampliar conocimientos que jamás terminaré de leer por falta de tiempo en esta vida. Le perdoné su mala decisión con su libro divulgativo y de hecho ahora estoy devorando el resto de sus libros, todo gracias a este.
Considero que el contenido del libro es bastante superficial, y que, actualmente, esta información se puede encontrar rápidamente en una búsqueda por internet.
Otro aspecto que quiero mencionar son sus comentarios desacertados en ciertas partes del libro. Es molesta la necesidad que en ocasiones le surge al autor de recalcar que no es feminista, creo que son comentarios fuera de lugar. Es algo que no hace falta mencionar, escribir sobre la historia de mujeres no te hace feminista, sino divulgador.
A pesar de esto, es un libro ameno de leer, ideal para introducirse en el mundo de la historia clásica.
"Adrienne Rich escribió que el tiempo es hombre. Podríamos decir, siguiendo esta idea, que la historia, la literatura y el lenguaje son hombre también. Por eso, rehacer la historia con el foco puesto en las mujeres y, concretamente, en aquellas mujeres (reales o ficticias) que resistieron a los mandatos patriarcales, es una tarea ineludible si queremos romper con el androcentrismo y generar nuevos referentes. En este ensayo, García Gual nos sumerge, con un estilo despojado de ornamentaciones innecesarias, en las vidas de Ismenodora, Leucipa, Melita, Tecla y Talestris, a las que añade en esta segunda edición las historias de Ifigenia, Calírroe y Tarsia.
El interés de estas figuras, tomadas en su mayoría de textos literarios del siglo II, radica no tanto en su condición de heroínas míticas con historias grandilocuentes, sino más bien de «chispazos en la tiniebla». Chispazos que, de formas diversas, ofrecen ejemplos cercanos a lo real de formas de sentir y de pensar al margen de las normas. Quizás después de leer este libro podamos vernos reflejadas en una historia un poco más mujer, que nos ayude a comprender de dónde venimos y a tomar las riendas de una historia que está por escribir y que nos pertenece." Clara Fernández de Lis