Mónica, hija del prestigioso doctor Andrade, vive en una casa pintada de azul, junto a una playa de olas mansas, donde las mariscadoras rastrillan la arena. En el muelle espera el barco que cruza la ría de Vigo cada media hora.
Una mañana de otoño, el inspector Caldas recibe la alarmada visita de su padre: Mónica no se presentó el fin de semana a una comida familiar ni acudió el lunes a impartir su clase de cerámica en la escuela. Nadie sabe dónde puede encontrarse.
Leo Caldas pronto comprobará que, en la vida como en el mar, la más apacible de las superficies puede ocultar un fondo oscuro de devastadoras corrientes.
Domingo Villar was a Spanish crime writer. He was born and raised in Vigo, Galicia, Spain, and lived in Madrid. He published novels featuring Inspector Leo Caldas, a dyed-in-the-wool Galician detective, and Rafael Estévez, his down to earth assistant from Zaragoza who finds it difficult to cope with the Galician sense of irony. He passed away from complications after a stroke.
Domingo Villar (Vigo, 1971) inauguró con Ojos de agua la exitosa serie protagonizada por el inspector Leo Caldas. El segundo título, La playa de los ahogados, supuso su consagración en el panorama internacional de la novela negra, obteniendo excelentes críticas y ventas. En 2019 se publica El último barco, el esperado regreso del inspector Caldas. La serie ha sido traducida a más de 15 idiomas y ha cosechado un gran número de premios, entre los que caben destacar el Novelpol en dos ocasiones, el Antón Losada Diéguez, el Premio Sintagma, el Premio Brigada 21, el Frei Martín Sarmiento, Libro del Año de la Federación de Libreros de Galicia. También ha sido finalista de los Crime Thriller Awards y Dagger International en el Reino Unido, del premio Le Point du Polar Européen en Francia y del premio Martin Beck de la Academia Sueca de Novela Negra.
Casi diez años ha tardado Domingo Villar en honrarnos con el regreso de Leo Caldas. ¿Por qué tanto tiempo? Bueno, poco importa ya. He vuelto a Vigo, concretamente, a la Galicia entre Vigo y Moaña que tan magistralmente sabe describir este sabio gallego. Y ¡cómo me he alegrado de volver a asistir a esta nueva investigación de Leo Caldas!
Es curioso como una novela de más de 700 páginas, en la que no hay persecuciones ni tiros (uno solo, y al final), con un ritmo tan sosegado que casi se diría lento, el autor consigue mantener las ganas de leer de un tirón. No hay personajes de relumbrón, no hay giros en la trama que te den sobresaltos, y casi no hay ni final inesperado. Lo que SI hay son unos diálogos que en ningún momento te hacen arquear las cejas, hay unos personajes que te enganchan, de lo reales y humanos que son, de los que encuentras por la calle a diario. Son personajes a los que te aferras sin poder soltar en ningún momento. Con los que empatizas, te encariñas, y echas de menos apenas acabada la lectura.
A lo largo de 151 capítulos muy cortitos, asistimos a la desaparición de Mónica Andrade, a la angustia de su padre (el único personaje que puede caer antipático, pero con el que también acabas empatizando), y a los biorritmos de la vida diaria del litoral gallego, con sus mariscadoras, sus pescadores, y sus barquitos que vienen y van (desde bateas a trasatlánticos, el entorno naviero es de suma importancia). Leo Caldas no sabe por dónde tirar. Ni siquiera está convencido de estar investigando un delito, podría tratarse de una simple desaparición voluntaria. Aún así comienza sus pesquisas, y con la ayuda de su compañero maño Estévez, irá dándose cuenta de que hay gato encerrado (y no me refiero al de Mónica, que no saben quién le sigue dando de comer). Y así, de forma artesanal, seguiremos la trama hasta el desenlace, con el alma en vilo y el corazón en un puño.
Ha pasado mucho tiempo desde que “Ojos de agua” despertara mi admiración por Domingo Villar. Con “La playa de los ahogados” esa admiración aumentó. Finalmente, “El último barco” hace que me hinque de rodillas ante un escritor que me tiene subyugado. Por eso le pediría que no tarde tanto en sacar un cuarto libro (este tercero se ha hecho tan de rogar que su buen amigo Paco Camarasa no ha podido disfrutarlo, a pesar de su insistencia). A mi juicio, “El último barco” no es un gran thriller, sino una obra maestra que abarca a la literatura en general, y a los grandes diálogos en particular. Puedo estar equivocado, pero ¡qué error tan dulce!
PD: Leo con mucha tristeza que acaba de fallecer este autor. Nos deja huérfanos de maravillosas continuaciones del inspector Leo Caldas. Y seguro que como persona también era extraordinario. Descanse en paz. Se le echará mucho de menos.
Impresionante. Un gran libro tanto en extensión - comparado con los anteriores - como en contenido
Como se nota la evolución del autor desde un tímido y corto primer libro, Ojos de agua, donde ya se apreciaba el potencial que podía llegar a tener, pasando por el segundo libro, La playa de los ahogados, en el que va ganando peso la ambientación y una trama más desarrollada, pero que adolece de ciertos vaívenes, hasta llegar a este libro, donde todo fluye.
En este libro, cada escena es una capa que se acumula a lo anterior completando, complementando y dirigiendo al lector en una trama que más que avanzar y retroceder - como parece que ocurre a veces en el segundo- sigue adelante de una forma mucho más natural siguiendo el proceso deductivo del inspector Leo Caldas, mientras se crea ese juego de sospechas entre autor y lector que te permite anticipar algunas cosas esperando que Leo caiga en esos detalles para que siga avanzando y descartando sospechosos, y en lo que intuyes, te deja con las ganas de saber el cómo, el porqué,... hasta que llega el momento de desvelarlo.
La ambientación en esos pueblos cercanos a Vigo, también me ha parecido magnífica, salpicada de pequeños detalles de la vida de estas gentes: las mariscadoras, las casas humildes, las traineras, la dependencia de Vigo, la gran urbe, que da soporte y empleo a sus habitantes. La escuela, ese edificio antiguo que se salvó de la destrucción de los edificios históricos, gracias a las condiciones de la donación, las artes que se enseñan, la motivación de sus alumnos y profesores. Los pequeños fotogramas de la relación de Leo con su padre como tumbarse a ver las estrellas, el mundo del vino, que más bien parecen recuerdos del propio autor.
Los personajes: Ay Leo, ya era hora, jeje. Veremos como continúa esa relación ;-). Como se ha recogido la problemática de Camilo, esa persona especial, los prejuicios, la dependencia, su indefensión, lo difícil que lo tienen ellos y su entorno. Hemos vuelto a ver algún punto de humor gracias a Rafael Estévez - me gustan, jeje-, ya veremos la que se le avecina en su vida personal.
He disfrutado mucho con esta lectura. Domingo Villar ha pasado a formar parte de mis autores españoles favoritos, junto a César Pérez Gellida. Ahora solo espero/deseo no tener que esperar mucho para poder tener la siguiente entrega
Historia a fuego lento que se saborea como los buenos vinos.
Tras ocho largos años de espera, Domingo Villar nos premia con su mejor libro de la serie Leo Caldas. Con un estilo minucioso, pero nunca aburrido, el autor nos mete de lleno en la investigación de la desaparición de una joven profesora. Leo Caldas y su particular ayudante Estévez (gran amante de los perros) tendrán que lidiar con los testigos, las pistas falsas y los distintos sospechosos hasta una impresionante resolución del caso. Los personajes se te hacen tan cercanos (adoro al padre del inspector) que son para mi lo mejor de esta novela. La descripción del paisaje de Vigo, la ría, sus gentes. Una maravilla.
Un misterio bien urdido que da un giro brutal e impactante. Eso sí, pistas nos da varias (no estamos a oscuras como Caldas) y si estás atento a la trama, seguro que tu sospechoso será el acertado.
A pesar de lo extenso del libro jamás se me ha hecho largo. Me ha dado pena terminarlo y eso solo me pasa cuando lo disfruto de verdad. Directo a mis favoritos y ojalá volvamos a saber de Leo Caldas. Pronto, por favor.
Muy bueno. Para mí, el mejor de la serie. Me gusta mucho como escribe Domingo Villar. Consigue meterte en la novela y que empatices con los personajes. La trama está bien construída y resuelta. De agradecer que Leo no sea un superpolicia con poderes adivinatorios, sino un tipo, que poco a poco, equivocándose por el camino, consigue esclarecer las cosas. Valoración 4.5.
Impresionante. No puedo describir ese libro con otra palabra. Me ha parecido absolutamente perfecto: excelente trama, muchísima intriga, historia en capas, desarrollo de cada personaje con mucha evolución, historia de amor poco, lo justo y necesario y una historia trepidante que al mismo tiempo se cocina a fuego lento.
La evolución de Villar desde el primer libro hasta este tercero es maravillosa. Si el primer libro ya fue genial, el segundo es mejor y el tercero ya es sublime. Ubico a Villar por detrás de Carlos Ruiz Zafón, mi preferido, y por delante de Paloma Sánchez Garnica. Como dije en otra reseña, vengo leyendo todos autores españoles y madre mía qué buena literatura que estoy metiendo. Bravo España 🇪🇸
Un dato no menor en los tres libros es la ambientación en Vigo. Es maravilloso el detalle de las costas, la cultura, las comidas y su gente. Como así también el detalle de la escuela, los oficios que se enseñan, los alumnos, los materiales.
Lo super recomiendo; si todavía no leyeron a Villar no se lo pierdan.
Impresionante. Puede que sea el que más me gustó de una trilogía que ya me venía encantando. Con esa mano increíble que se gasta este hombre para situarte en el lugar y un caso que se inicia plácidamente y hasta dudando si en verdad habrá un caso ahí y acaba enredándose de forma tremenda, todo impregnado del sabor a una tierra, de un introducirte en el ser de un pueblo... genial. Escuela (Sagas).
Leo Caldas: o meu amor galego. Una termina este libro pensando que el inspector es una de esas personas que te gustaría conocer en la vida. Domingo Villar escribe como los ángeles (esto está fuera de toda duda) y mientras avanzaba la trama pensaba: “así sí. Esto es un señor LIBRO.” Si El último barco lleva cuatro ediciones en diez días no es casualidad, es porque Domingo escribe con amor. Porque se pasa diez años mimando su trabajo. Se nota tantísimo la diferencia. Ha sido una gozada leerle. Necesito máis.
Muy bueno, en la línea de los dos anteriores, cada vez más logrados los personajes y los aspectos de la trama, sencilla, creíble e interesante. La ambientación es genial y como lector se disfruta mucho de la inmersión en el entorno y la empatía con todos los personajes, especialmente con Caldas. Como novela no me ha terminado de parecer tan redonda como esperaba. Un par de detalles me han parecido aflojar la narración, el pájaro planeando y el primer sospechoso, que no restan lo bien retratado del contexto y los personajes en una trama policíaca, sin grandes artificios y de una forma ágil y muy realista.
Hace mucho tiempo que esperaba el regreso de Leo Caldas, y por fin llegó. Me ha encantado. Es una novela policiaca cocida a fuego lento, hecha con amor. Atrapa sin darte cuenta y aunque en los primeros capítulos no pasa nada, son necesarios para hacernos partícipes de la investigación . Adiviné quien era el ’malo’, se deja adivinar . Me gusta el estilo de Villar. Ojalá no tengan que pasar otros ocho años para ver el próximo caso de Caldas.
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Maravillosa novela en la que lentamente te lleva sin prisa pero sin pausa hacia un magnífico desenlace. Es la primera novela de la serie que leo pero no será la última, me encanta como el autor nos describe esos parajes del norte ,a sus gentes y sus costumbres. Enamorada me he quedado de Caldas y su compañero.
Magnífica nóvela, de esas que te atrapan sin falsas esperanzas porque sabes desde las primeras páginas que no va a pasar nada, y no pasando nada, estas disfrutando como un niño. No es fácil hacer eso. Hay que tener muy buen control del “tempo” y sin duda Villar lo tiene. El único pero que le pongo al trabajo en su conjunto es la entrada que hace de cada capítulo con una definición. Los capítulos son cortos y, para mi gusto, las definiciones te sacan de la historia a cada momento por lo que, en mi caso, reconozco que paré de leerlas para mejor seguir la historia. En todo lo demás no hay peros, ni uno. ¿No sería una pasada poder quedar con Caldas y Bevilacqua para charlar un rato?
Impresionante esta tercera novela de la serie Leo Caldas y Rafael Estévez. La he disfrutado tanto como las anteriores y me ha gustado más, mucho más. Esta me ha parecido perfecta, de principio a fin. Una maravilla de novela. Sencillamente, genial.
Me ha gustado. Se lo ha currado y se nota una clara mejoría respecto a las dos primeras novelas del inspector Leo Caldas. Por sacarle algún fallo,como en casi todas, el final me ha mosqueado un poco y cada vez me pone de más mala uva que cuando lo necesita,el protagonista nunca lleva pistola. 🥴 Aunque al que buscan sea el tipo más sanguinario en la faz de la tierra. 😎
Novela trepidante con un ritmo sostenido a lo largo de casi 600 páginas y que desemboca en un final frenético, la obra merece 4 estrellas en mi calificación porque no tiene nada que envidiar a las mejores del género policiaco que he leído. A pesar de ser un personaje bastante anodino, el inspector Leo Caldas transmite suficiente calor humano como para que empatices con él y veas un poco el mundo a través de sus ojos. La ciudad de Vigo es uno más de los que hacen avanzar la historia, con su geografía e historia en brillantes pinceladas de Domingo Villar. Recomiendo esta novela a los amantes del género.
Han sido años esperando la tercera entrega de la serie de Leo Caldas... y lo primero que puedo decir es que no me ha decepcionado. Es más, creo que se ha convertido en mi favorita de las tres novelas. Que Domingo Villar maneja los mecanismos de la novela negra es más que evidente. Y también que tiene la capacidad de hacer que sus historias atrapen sin necesidad de caer en recursos cutres ni en un cliffhanger permanente. Pero, después de tres lecturas ya de esta serie, creo que la verdadera clave de por qué sus novelas gustan tanto está en la creación de los personajes. No sé si es porque su contexto me queda muy cerca, pero de verdad que mientras leo consigo visualizar perfectamente a Caldas, a Estévez, al padre del inspector, incluso a los asiduos a las tascas de Vigo. Solo le pondría dos peros a esta historia (aunque insuficientes para bajarle la puntuación, así que son más dos detalles): el primero, que cerré la última página con la sensación de que me habría gustado tener algo más de información acerca de los porqués y sobre algún personaje cuya historia me quedó más entornada que cerrada (y no digo más para no hacer spoiler). Y el segundo es una manía de correctora. Siempre he leído a Domingo Villar en papel y en gallego, pero en esta ocasión quería llevármelo de viaje y preferí coger el ebook en Nubico, donde solo estaba disponible en castellano. Lo disfruté menos, como suele ocurrir con traducciones de una lengua que es la tuya también (en mi cabeza, muchos diálogos sonaban en gallego y me arrepentía de no haber leído el original), pero sobre todo... me dio mucha rabia que una editorial como Siruela cayera en leísmos (¡de personajes gallegos!) al traducir. Pero vamos... por poner la puntillita, porque el libro es un 10.
This wasn't what I was expecting after eight years waiting. It wasn't a bad book but I didn't buy the story. I know this is fiction, but I'm picky when it comes to law enforcement characters and this book has left me with a bitter taste. The idea of the book wasn't bad, the crime interesting enough with a lot of suspects and turns that misleaded us all the time, and that's good in a mystery novel. However, there's some issues that I can't overlook.
A pesar de que "La playa de los ahogados" me pareció un poco flojo, decidí leer este nuevo libro de Domingo Villar, ¡y qué acierto!
La historia se cuece a fuego lento. Lleva un ritmo sosegado, pero en ningún momento se me hizo pesado.
La receta es:
-Una misteriosa desaparición. -Pequeñas pinceladas de las vidas personales de los protagonistas (incluye un poquito de picante). -Personajes nuevos entrañables. -Maravillosos paisajes gallegos. -Giros inesperados. -Un inspector, Leo Caldas, que por encima de todo es humano. -Por último, la sal, que la pone Estévez.
Todo ello, cocido a fuego lento, con mucho mimo. El resultado: ¡espectacular como un buen plato de pulpo!
Extraordinaria novela de Domingo Villar, minuciosa como el trabajo de un luthier artesano, que con mimo, calma y espacio va construyendo una historia aparentemente inane pero que va creciendo en intensidad y en fuerza. Soberbio retrato de personajes y lugares. Hay que dedicarle tiempo pero a partir de un punto no podemos dejar de preguntarnos por el paradero y destino de Mónica Andrade.
He disfrutado muchísimo con este último libro de Domingo Villar. Sin embargo, no he podido evitar pensar en que también era la última vez que iba a disfrutar de nuevas historias del inspector Caldas. Creo que muchos vamos a echar de menos la tranquilidad que tenía Domingo Villar para hacernos vibrar con un thriller al que no le hacían falta mil cliffhangers para mantenernos enganchados. ¡Hasta la próxima relectura, Leo Caldas!
Pasa directamente a mi lista de favoritos. Me ha gustado mucho y en varios aspectos. Mereció la pena la espera de diez años para este libro... Lo que más me gusta de cómo escribe Domingo Villar es que se cuentan muchas microhistorias dentro de la historia principal, todas ellas relacionadas con un concepto de vida muy humano, a mi modo de ver. Leo Caldas podría ser mi hermano o mi vecino. Me meto en la historia y al final, lo que menos me preocupa es cómo se resuelve el caso, sino cómo acaban todos los pequeños personajes que llenan el libro. Y aún con eso, me gustó mucho el desenlace. Una historia muy gallega, y adoro a Estévez, que se está "galleguizando" por momentos.
Queda patente que no hace falta un historia detectivesca inverosímil para crear una gran novela, cuando el autor domina el contexto, desentraña bien los personajes y no deja cabos sueltos; cuando el barco zarpa solo él sabe el destino, aunque permita conocerlo con pequeños retazos (algo pronunciados en el último tercio, cierto, pero se le permite).
[libro en galego] aunque también disponible en castellano
O recente finamento do autor fíxome poñerme con este libro que tiña pendente dende fai dous anos e que debido a súa extensión era reticente a poñerme con el.
Dicía no comentario do libro anterior —tamén protagonizado polo inspector Caldas— que era de lectura lenta e sosegada, cun pouquiño de humor e con especial relevancia a súa ambientación polo que tiña as miñas reservas de como lle sentaría a súa lectura a alguén que non coñecese a zona. Pois este quita case todo o humor e no resto é igual pero mais. Na ambientación duplica esforzos e polo tanto a quen lle gustase o anterior este é mais. E para min, mellor. Quítalle o humor pero introduce uns elementos humanistas que son marabillosos. Todo o da nai do fillo “subnormal” con acariñalo e demais rómpelle a alma a un.
É mais, en canto ó ritmo diría que inda que sexa mais longo que A praia dos afogados fíxoseme mais breve por ter capítulos curtos que sempre te invitan a ler un mais.
O único reparo que lle poño é a resolución do caso que cando xurde é un pouco forzado. Si que esta relacionado e mais ou menos telegrafado pero séntese un pouco collido con pinzas. Salvo ese pequeno detalle que tal e como se desenvolve despois queda agochado é perfecto (tendo en conta as miñas reservas antes mencionadas do ritmo para os que descoñecen a xeografía).
Diez años tardó Domingo Villar en publicar su tercera novela y más de uno llevaba en mi estantería de pendientes. Estaba deseando leerla después de lo buenas que habían sido las dos primeras entregas del Inspector Leo Caldas pero sus más de 700 páginas siempre me hacían anteponer otro libro en espera de tener la calma adecuada para ponerme con esto. Hace apenas dos meses (mayo 2022) una noticia me dejó frío. Domingo Villar fallecía tras sufrir un ictus fulminante. Había nacido en el mismo año que yo y aunque no lo conocía personalmente éramos de la misma ciudad. Sé que esto no viene a cuento para esta reseña pero de una manera bastante tonta me sentí obligado a leerlo de una vez. Aunque sea tarde y él ya no pueda leer lo que opine de ella y ya no volvamos a tener nunca más historias del inspector de Policía mas calmado, pachorrento y buenazo de la historia de la literatura. Lo cierto es, que en mi opinión, es claramente la mejor entrega de nuestro calmado inspector. Es curiosa la habilidad de Villar para atraparte en una historia en la que apenas pasa nada, no hay apenas persecuciones, ni tiros ni acción. Solo investigación, deducción y una construcción de personajes perfecta. Todo hilvana y hacia el final de la historia aumenta la tensión y sufres y disfrutas con los personajes. Ahora ya nunca sabremos si el pobre Leo conseguirá arreglar su vida personal pero si que resuelve todos sus casos a base de humanidad y paciencia y unas buenas dotes de investigador. Leer sus libros en gallego, idioma en el que escribía, supuso poder leer literatura policíaca en mi idioma materno, una novedad que propulsó la siempre renqueante literatura en gallego. Solo por eso ya se merece un homenaje. Que la tierra le sea leve señor Villar y gracias por sus libros que me hicieron disfrutar.
Increíble historia. Domingo Villar se ha superado. He leído los tres de la saga de Leo Caldas y solo puedo decir que cada uno es mejor que el anterior. La acción es rápida y te atrae desde la primera página. Recomendable 1000%
Qué tristeza tan grande coger las historias de Domingo Villar sabiendo que hace tan poco nos dejaba huérfanos de sus letras y personajes. Nombre relativamente desconocido de las letras, que sin embargo está a la altura de la mejor novela negra y thriller en el panorama literario actual. Un autor que no me canso de recomendar, ineludible, y es que leer a Domingo Villar y su trilogía sobre el inspector Leo Caldas, además de un thriller adictivo, con una perfección narrativa y de tramas exquisita, es zambullirse de cabeza en Galicia, en sus paisajes y en su cultura. Villar era un gran enamorado de su tierra, sus gentes y su gastronomía, y sus novelas así lo reflejan: la vida de la calle, sus bares, tabernas, los platos típicos que saboreas mientras lees, el olor del mar, la ternura de un pueblo.
Ambientadas en la ciudad de Vigo y sus comarcas aledañas y de la mano de investigaciones policiales atípicas, que se cocinan a fuego lento y donde el valor de los personajes y sus vivencias tienen tanto o más peso que los sucesos a investigar en sí, podemos afrontar estas tres historias de forma independiente, pero sin embargo os recomiendo que os adentréis en ellas por orden de publicación, porque tanto la evolución de los personajes como la del autor es altamente notoria.
Partiendo de Ojos de Agua, una novela corta, simple incluso, pasando por la excelente La playa de los ahogados (con una más que notable adaptación cinematográfica), hasta culminar con este El último barco, este último viaje, este regalo en el que Domingo invirtió más de ocho años de su vida, para traernos una historia redonda, maravillosa, que se cuece a fuego lento, y que sin embargo durante sus casi 800 páginas no deja lugar a respiro en el ansia de leer.
Qué huérfanos nos dejas Domingo, que huérfanos nos dejas Leo Caldas, qué tristeza no saber más de personajes tan entrañables, tan queridos, tan humanos sobre todo, fiel reflejo de lo que Domingo fue en su vida. Leed a Domingo Villar, sin reserva, leed a un autor sobresaliente, que no tuvo tiempo de brillar lo suficiente.
Que la tierra te sea leve amigo, algún día, en el cielo de los libros, nos sentaremos nuevamente a escuchar tus historias.
É o segundo livro de Domingo Villar que leio. Classificam-no de ‘policial’: desagrada-me a ‘etiqueta’, é bom de mais para um género que frequentemente é considerado ‘menor’. Li as quase 800 páginas de um fôlego. Não sei se existe tradução em português: graças a deus li o original galego – que delícia. Villar derruba aqui um par de tabus. Desde logo, o de que um policial tem de estar cheio de voltas, reviravoltas e efeitos especiais – de ‘twists’ como lhes chamam os expertos. Não tem. Não precisa. Pode ser uma trama escorreita, orgânica, sem grandes cambalhotas e ainda assim cativar o leitor para ler 800 páginas em 60 horas. É culto e elevado q.b., com propósito e agenda, sem activismos nem causas da ‘última-hora’. É uma estória excelentemente construída e ainda melhor narrada. Que pena que Villar já não nos possa brindar com outras pérolas deste quilate. Excelente!
Novela de misterio das boas. Case oitocentas páxinas que lin case sen darme de conta. Da a información de maneira natural e interesante, unha das grandes pégas das novelas de misterio. En contra, os erros de impresión. Hai anos que non uso o galego de cotío, pero do mesmo xeito que non teño soltura para escribilo, aínda percibo moitos erros. Eses erros eran principalmente na terminación dos plurais ou do artigo indefinido na súa forma do feminino, por exemplo. Eso sempre me saca da historia. Penso que a editorial debería ter máis coidado na revisión.
Lin que este non será o último barco de Leo Caldas, senón o derradeiro. Se é así, unha pena.