El azaroso ejercicio del periodismo en la ciudad más violenta del mundo, espejo de un país que ha mutado de banana republic a territorio de paso en las rutas del narcotráfico, define las claves narrativas de esta novela singular, cuya acción trepidante a ritmo de thriller policíaco no tiene antecedentes inmediatos en la literatura nacional. Experimentación formal y metaliteratura, caos y autodestrucció Los días y los muertos ofrece un complejo caleidoscopio pacientemente construido, que revela la destreza técnica de un autor empecinado en explorar la sutil división entre vida y literatura.
Tristemente es la realidad de Honduras actualmente, pero aún así hace 22 años era de lo más normal transitar por el parque y hacer esa respectiva parada en el Expreso Americano jajajaja con el aire averiado y disfrutar un café o una granito. Me trajo lindos recuerdos.
Gratamente sorprendida con el libro, me costó un poco engancharme pero me gusto mucho. Quedan varios puntos inconclusos, pero vamos, la historia se basa en la ciudad más peligrosa de Honduras, aquí nada queda claro en cuanto a investigaciones policiales.