Le isole del lusso narra in maniera avvincente come la notevole espansione del consumo dei beni extraeuropei, ossia dei cotoni indiani, del tabacco, dello zucchero, del caffé e del tè, diede vita a una rivoluzione commerciale e a una trasformazione culturale che influenzò la società europea del Settecento. La rapidità con cui la società europea accettò i nuovi consumi costituisce un testimonio sinora scarsamente studiato, dal raccordo che si manifestò tra libertà di consumo e la libertà politica che permisero il superamento dei precedenti criteri morali che regolavano la vita economica della società cetuale e gerarchica permettendo la nascita dell'economia politica e la fine della subordinazione dei produttori e dei commercianti al potere dello Stato. Il principale merito del volume è d'illustrare per la prima volta il forte collegamento che nacque nel secolo dei lumi tra la sfera materiale dei commerci e dei consumi con la sfera immateriale della cultura e della società. Il libro si articola in sette capitoli che tracciano lo scenario della trasformazione materiale e immateriale, il percorso del pensiero economico per legittimare la libertà commerciale e del consumo e le trasformazioni che il consumo dei principali prodotti extraeuropei provocò nella vita economica e sociale dell'Europa nel XVIII secolo.
Un libro que tiene la ventaja de ser corto, pero, desde mi opinión, creo no aporta nada nuevo, desde la introducción se perfila a ser algo muy interesante; no obstante, siento que no cumple con su cometido el libro.
Desctaco del mismo, su amplia bibliografía y la inmensa cantidad de datos a la hora de sustentar la tesis del autor, las gráficas también ayudan mucho.
Un estudio sobre cómo se cambiaron los hábitos de consumo. Los tres primeros capítulos, nos embarcan en un viaje para indagar sobre el lujo y el consumo, mostrando con ello que esté primero estaba visto como algo negativo. Sería con diferentes economistas y fisiócratas los que darán más peso al consumo, mostrando así, que habían múltiples beneficios a la hora de consumir bienes de lujo, exponiendo así la relación entre el poder del Estado, su desarrollo económico con la capacidad de adquirir bienes de lujo. La verdad siento estos tres capítulos muy flojos.
El cuarto capítulo, ya nos introduce más al consumo de objetos lujosos, como estos no fueron fáciles de introducir, estuvieron llenos de debates sobre sus beneficios o perjuicios. Serían así varios factores lo que impulsarían su consumo.
Ahora bien, el quinto capítulo, se centra en los dos primeros productos que sentaron un precedente en el consumo de bienes untuosos, en primero es el algodón, el cual luego de una crisis en las principales ciudades textiles de Europa toma mucha importancia, los tejidos indianos eran baratos y de alta calidad, además que eran más productivo en comparación de la lana, fueron los ingleses, los que reexportarian los mismos hacia otros lugares como América o África; el segundo objeto, era el tabaco, el cual fue muy importante para relajar a la gente, y se le atribuyeron varias propiedades medicinales, la producción de pipas y luego la generalización del tabaco en polvo harían tener un auge a esta planta.
En el sexto capítulo, el tema serán otros tres productos, el azúcar, el té y el café. Con el primero vemos que éste fue importante su desarrollo como edulcolante con el nacimiento de bebidas calientes como las dos ya antes mencionadas, la mano de obra esclava ayudó mucho a su gran producción, su popularidad fue tal que habían centros europeos para refinar está planta. Con el té, vemos a los ingleses monopolizar este mercado, debido al alto consumo interno de esta bebida caliente, con la introducción del opio, la comercialización de la planta fue mucho más fácil. Por último, el café, tenía su gran producción en Asia, pero luego sería América el gran productor de este grano, el mismo que fue difundido por la burguesía al relacionar está bebida en las cafeterías con el debate y la lectura. Estos productos lograron la construcción de un consumo mucho más social, desarrollando así, espacios más comunitarios para consumir los nuevos productos.
El último capítulo, nos muestra el autor de manera clara, que el aumento de las personas en las ciudades, un aumento de sus salarios y rentas, una despenalización en el consumo de bienes lujoso, y una reducción de los precios de los mismos, llevaron a que los productos ya antes citados gozarán de un gran auge a finales del siglo XVIII.
Así de concluye, que el consumo es importante para el desarrollo de un país, pero también le pueden ocasionar crisis. El texto, en resumidas cuentas, trata de mostrarnos como fue que en Europa empezó el gusto por bienes lujosos que venían a muchos kilómetros de distancia. No es fácil introducir nuevas cosas, por ello el libro muestra que factores insiden para lograr eso último.