En El sujeto y el poder, Michel Foucault muestra cómo las interacciones humanas están siempre ligadas a una estructura de poder: el que lo ejerce y el que acepta, consciente o inconscientemente, someterse a él. A partir de esta premisa, plantea cómo desde las estructuras socioeconómicas se moldea y se perpetúa esa relación de poder como eje central de las interacciones humanas.
De igual forma, dentro de esa dinámica de poder, se generan respuestas del lado sometido a través de la construcción de discursos que atraviesan múltiples áreas. En lo que particularmente me interesa, que es la literatura, se ve cómo, desde la creación de textos, se levantan discursos que, aunque en gran parte controlados por las estructuras dominantes, también abren espacio para figuras de resistencia.