El reino de lo no lineal de Elisa Díaz Castelo, ganadora del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2020, muestra las caras de la vida a través de la descripción de la muerte. Mediante imágenes comunes y cotidianas, la lírica va trazando diferentes visiones sobre lo que es estar vivo, desde lo más hermoso y optimista, hasta lo más crudo y cruel, todo esto por medio de personajes que han experimentado, en diferentes grados, cercanía con la muerte. Se trata de un poemario original, unitario, coherente, con buen manejo del verso y emotivo; asimismo, destaca el humor relacionado con el tema central que es la vida y la muerte.
El libro es un ejercicio por entender la vida y la muerte, las rupturas amorosas, el amor y el camino al Tártaro.
Se divide en dos partes que son muy diferentes, pero de alguna forma embonan perfectamente. La primera mitad es un ejercicio experimental para entender el significado de la vida y una recolección de diversas formas de morir. Morir ahogado en sentimientos, de una caída, no-querer-morir, la muerte del lenguaje. La vida como concepto y como alegoría, como significado y como wikipedia nos diga.
La segunda parte habla de una ruptura de inframundo: una reflexión sobre qué pasa con la garantía del refrigerador que compraron juntxs, qué hacer con los libros subrayados que te dejó tu ex, la experiencia de besar a alguien por primera vez en una azotea, la experiencia de vivir. …
Un año después, nos enteramos que unx vecinx de mi edificio murió y encontraron su cuerpo semanas después. Josefa y yo decidimos hacer un pequeño homenaje a su vida leyendo este libro en voz alta. Y wow. Qué fuerte cuándo eres tan extremadamente consciente de lo frágil y efímera que es la vida
El reino de lo no lineal demuestra la agudeza y el dominio verbal de Díaz Castelo, una poeta por demás singular. En lo personal, aprecié el experimento alternativo de la primera parte, "Vuelta", donde se pretende definir la vida, el juego cotidiano y polifónico de estos personajes que experimentaron la muerte y regresaron para contar la experiencia. El libro está repleto de hallazgos y observaciones penetrantes, agudas, inteligentes y hermosas: "Morir es descalzarse de la lengua" ("VII"); "Regresé al año cero, donde las uñas / pesan más que los recuerdos" ("II"); "La muerte es un arte / que no he perfeccionado" ("IX"). En mi opinión, "Ida", segunda parte del libro, no se encuentra al nivel expuesto, aunque destaco que Díaz Castelo logra sortear las trampas que conlleva versar sobre el amor sin ceder a lo denso o lo cursi: son poemas repletos de tristeza, hay como un duelo por las cosas de lo cotidiano. "Ida" rinde homenaje a la muerte del amor. Orfelia se encuentra con la poesía mientras se pone la piyama, lee una novela con los subrayados de la otra persona, ve un documental o fotografías borrosas de otros tiempos. Es bello, pero no me parece que los textos tomen riesgos o impacten tanto como los primeros.
Lo vi, lo compré y me senté tranquilamente a leerlo. Creo que todo aquello fue una serie de excelentes decisiones. Me pareció una poesía hermosa, me encanta que hable de la vida y la muerte, me encanta que la poesía se ponga a definir palabras y proponga propios conceptos, me encanta que aparezcan tantas polillas, sin duda tienen ese significado de cuando se habla de la muerte.
A mi me gusta mucho leer en formatos digitales pero tener un libro de poesía en las manos, es un verdadero placer.
4.5* A veces se me antoja pensar que mi vida estaba destinada a leer las palabras de Elisa Díaz Castelo. Palabras capaces de moverme cada una de las fibras que me conforman y de hacer que mi alma tiemble como hoja.
Su exploración de la vida, la muerte y de lo que hay en medio consigue balancear una ternura arrolladora con lo lacerante que es el simple hecho de poder sentir. Y, como persona que carga con la debilidad de voltear hacia atrás la mirada, leer estos verso me hace sentir más humana, más doliente y más abrazada por la comprensión.
Asomarse a la muerte con humor, un hermoso viaje. Fue difícil decidirme porque todos los poemas son muy emotivos y valiosos pero mi favorito fue: Ofelia limpia el clóset.
Le voy a dar cinco estrellas porque la aplicación no me deja ponerle más. Nunca nadie había logrado conmoverme tanto usando un rotoplas y un refrigerador. Díaz Castelo soy tu fan ❤️
Poemario que primero nos mostrará la entrada a la muerte, con una gran variedad de formas en las que los humanos pueden despedirse de la vida. Luego la autora nos contará de lo que queda atrás, como el mundo sigue dando vueltas sin nosotros.
Algunos de los poemas me resultaron muy emotivos pero con otros simplemente no pude conectar, supongo que eso es normal en la poesía, o tal vez no estaba de humor para leer acerca de la muerte de una forma tan introspectiva. 💁🏻♀️
Creo que a la poesía nunca puedo ponerle mas de tres estrellas (o 3 y media si lo permitiera goodreads) porque nunca se que tanto me perdí, y tampoco se si lo que encontré era lo que se supone debía encontrar.
La poesía es aún algo extraño para mí, pero siento como si hubiera un animalillo en mi que me alienta a seguir leyendo, diciéndome que no me preocupe en pensar, el sentirá por mi.
La medicina y el inframundo. El desamor. La vida y la muerte. Los insectos como herederos de recuerdos. El cuerpo que envejece y hasta los monólogos del refrigerador. Qué hermosa forma de sentir y narrar todo esto. Elisa es mi poeta favorita, sin duda :).
Es un libro precioso. Intenso en su primera parte, con esas palabras de los muertos y las imágenes de la vida; triste y sosegado en la segunda parte del duelo. Lo disfruté mucho.
La muerte como una posibilidad de continuación de la rutina, como un vestido de boda guardado en el ropero que devoran las polillas ante la ausencia de naftalina. Díaz Castelo construye su discurso poético a través de un limbo en el que se trata de dilucidar qué es la vida, si acaso se ha vivido, para lo cual integra definiciones de diccionarios y citas de diversos autores a los textos de poesía en prosa que se compaginan con los poemas de verso libre para construir este discurso que busca tejer un discurso ante el silencio definitivo de la muerte.
Un ejercicio de apropiación de la muerte, culterana y posmoderna, intimista; un tejido que anuda la reflexión de la muerte como un acontecimiento cultural y a la vez cotidiano.
Trata no solamente los asuntos que prodigan la muerte definitiva, sino aquellos pasajes que contribuyen a una especie de muerte en parcialidades. Un día más es un día más, pero también un día menos.
Sin lugar a dudas, Elisa Díaz Castelo es mi poeta contemporánea favorita. Este poemario me ha removido y conmovido de gran manera. La inteligencia, creatividad y sinceridad con que hila intertextualidades y vivencias recónditas construye una lengua propia, una lengua que ya yo hablaba sin siquiera saberlo.
La poesía de Elisa logra visualizar la belleza de la muerte, sin romantizarla. Entre cada palabra se cuela la estética y sensibilidad ante un tema tan tabú como morir, desaparecer, dejar de ser. Y aún así, seguir existiendo a través de un vestido rojo.