Estoy muy sorprendido, para bien. Lo que al principio parece ser de las historias más simples y livianas de la vida (que lo es, pero además), termina siendo una llena de referencias contemporáneas y con una construcción digna de ser mencionada. Me resulta un poco difícil hablar sobre esto último porque no sé muy bien cómo referirme a la autora, ya que la influencia que veo detrás viene más bien de quien está detrás del pseudónimo. Bueno, ya lo hice, perdón. La forma en la que la narración está construida tal que funcionaría de manera perfecta como una película o una serie, pero a la vez tampoco podría decir que no funciona bien como una novela. Los juegos, casi visuales, con las escenas de ascensor, las salidas de los personajes con la palabra exacta y la descripción de los ambientes, todo encaja bien.
Hay varios momentos que me transportaron, con mucha fuerza, a la película Weekend, y no me molesta en absoluto. La escena de la puerta, Diosito, puede que sea simple, pero es de mis favoritas, solo por eso.
Cuando se dio el romance, sentí que todo fue muy de la nada al todo, pero supongo que igual tiene sentido considerando la experiencia anterior. Ese suspenso del final me dejó un poco descolocado, toca esperar hasta diciembre para obtener respuestas, pero al menos tenemos Antes de tiempo.