"En literatura infantil la muerte es un tema difícil de tratar, sobre todo si es violenta y, peor aún, si quienes mueren son niños...
No me pregunten cómo es posible que alguien logre tocar el escabroso tema, y además lo haga así... de una manera tan sencilla... tan clara... tan bella...
En La balada de los niños muertos, Efraím Blanco juega con las palabras para contar, de forma original y sorprendente, lo que pasa en Gatonegro, un pueblo habitado por alebrijes y fantasmas; un lugar en donde la tierra pide descanso para sus muertos, y los niños sueñan que siguen vivos..."
Ganador del Premio Bellas Artes de cuento infantil y juvenil Juan de la Cabada 2019.
Una historia tétrica y bella al mismo tiempo. Donde el autor muestra a un gran asesino de niños y al mismo tiempo toca el elemento de valentía en la infancia, donde los mismos infantes saben que no tienen tampoco la vida fácil. Para mis mejores lecturas del año.
Después de su maravillosa _La nave eterna_, Efraím Blanco nos presenta _La balada de los niños muertos_, flamante Premio Juan de la Cabada 2019. Con su característica prosa poética y una estructura similar a La nave (minificciones o capítulos breves que se van entrelazando), Efraím nos cuenta las extrañas desapariciones (y asesinatos) de niños en Gatonegro (un pueblito habitado por alebrijes, fantasmas y gatos parlantes) a cargo de El señor Muerte (un extraño ser que odia el color azul). A través de un formato fragmentado, donde se van intercalando anuncios de periódico, entradas a Wikipedia, poemas, letras de canciones, cartas y sueños, Efraím logra convertir la brutalidad de los asesinatos en magia, sin dejar de lado la denuncia social y su anhelo de justicia y consuelo. "El discurso narrativo que nos presenta Efraím Blanco aborda una realidad social que implica un profundo disgusto, que sucede como una explosión insurrecta desde la reflexión de lo insólito a través de la mirada de las víctimas", apunta Andrea Ciria en una reseña y coincido con ella. Este es un libro que te emocionará, te estrujará y te hará reflexionar, sin importar la edad que tengas.
Un libro sobre niños muertos podría parecer un tema turbio y poco sensible, sin embargo Efraím Blanco lo maneja de una manera maravillosa. Vemos también la perspectiva del asesino, que más que justificarlo, nos muestra la completa oscuridad de su alma.
Este libro habla de temas difíciles como lo es el asesinato y secuestro de niños. Sin embargo podemos verlo desde la perspectiva de los niños ya qué hay un asesino suelto y ellos quieren ayudar a detener a esta persona.
No considero que sea apto para niños pequeños ya que incluso para mi como adulto puede ser realmente confuso ciertas partes y al hablar de estos temas no me parece bien hablar crudamente de eso. Y menciono esto porque este libro se encontraba justamente en la sección de niños de la editorial.
Si bien es un cuento corto con varias ilustraciones que hacen de esta lectura algo ágil, por la misma complejidad o temas que brincan y te pueden reburujar como me pasó a mi y tarde casi un mes en tomar valor para acabarlo.
Personalmente no me gustó, pero tampoco digo que sea lo peor que he leído así que es un meh para mi.
La verdad no sabía qué esperaba de este libro, pero la lectura se me hizo pesada y confusa a pesar de que tiene menos de 100 páginas.
El lenguaje intenta ser poético, pero termina sintiéndose forzado y recargado, como si cada frase buscara impresionar en lugar de contar algo con claridad.
Los personajes no logran desarrollarse del todo, y eso hace difícil conectar con lo que viven. Por momentos, la historia avanza a paso lento, y cuando finalmente sucede algo importante, ya no me importaba demasiado. Me costó mantener el interés y, al final, me dejó más frustración que reflexión.
Reconozco la intención del autor de crear algo distinto y simbólico sobretodo con un tema delicado como las desapariciones y asesinatos de niños, pero para mí no funcionó.
• No soy un fantasma, soy una niña de carne y hueso que no está muerta y salte de un agujero que había en el cielo donde vive febrero• . . La balada de los niños muertos está escrito por Efraín Blanco, un autor mexicano que de manera de novela corta o cuento largo, aborda un tema delicado. La violencia, la impunidad y el dolor se reúnen en este libro donde nos habla de los habitantes de un pueblo llamado Gatonegro, un pueblito con sabor a leyendas y un terrible dolor. . . El libro está escrito en pequeños párrafos con pecualiar forma, es bastante pequeño y fácil de leer, el tema que se aborda es bastante delicado y complicado para el público que va dirigido el libro, sin embargo Efraín Blanco lo logra de manera maravillosa, es un libro que bien se puede leer en unas cuantas horas pero que deja una sensación de rareza y tristeza por el relato escrito. . . Particularmente me hubiera gustado que se profundizara en el tema, pero dado el público al que va dirigido creo que es bastante bueno como lo llevo, si bien es bastante distinto a los libros que estoy acostumbrada, me ha gustado mucho y me alegra que autores mexicanos estén haciendo tan bien las cosas ❤️
Siempre me han gustado la literatura infantil y mas si cuenta con excelentes ilustraciones. Aunque en este caso no estoy muy seguro si es para niños, ya que el tema principal es la muerte, muerte de niños en su mayoría y aunado a eso por momentos incluso violenta, pero el autor lo maneja de una excelente manera.
Una historia cuyo título no oculta nada, lo que ves en la portada es lo que leerás, personalmente el tener que leer ambos lados de la moneda creo que fue brillante, aunque no profundizan la perspectiva del asesino está ahí presente y sin duda uno como lector guarda en su memoria aquellos sentimientos no gratos que te nacían del corazón con el simple hecho de saber que esta persona estaría presente en el capítulo.
"Alguien mató a mi hijo. Alguien mató a mi esposa. Alguien por favor máteme a mí."
Fue algo denso de leer, justo como lo imaginaba. Está recargado de imágenes explícitas e implícitas, lo que hace que el lector tenga una gran participación a la hora de completar la historia. Por momentos, pecó de profundo y eso le restó puntos. Sin embargo es una gran lectura, cruda y directa.
Vaya que me sorprendió, es un relato adictivo y en ciertas partes poético. Me encanta la manera en como vamos descubriendo lo que sucede en el poblado de Gatonegro, las pistas y lo fantasmagórico forman una experiencia bellísima ante un suceso horripilante.
[3.5] Cómo me hubiera gustado que fuese más largo este libro, más profundo. Si bien considero que ha tocado temas delicados (como la muerte / asesinatos infantiles, injusticia, miedo, etc.) de una forma bastante aceptable para un público infantil, creo que hay muchos detalles y escenas que pudieron haber ido más allá en cuanto a hechos y descripciones sin desviarse del público de corta edad.
Definitivamente es un libro fuera de lo común, la forma en que esta escrito, la historia, el tema, los personajes... en muy pocas páginas cuenta una gran historia tocando temas tan duros como el asesinato de niños de una forma distinta y presentando su muerte como ocurre cada día, solo por maldad. Si no conoces al autor definitivamente es un libro con una gran sorpresa en su interior.
Una hermosa narrativa criminal, desde la perspectiva estilistica es muy buena la estructura abordando temas de muerte y asesinato con metáforas o alegorías que enriquecen la imaginación y envuelven al lector en un realismo mágico y nostálgico.