El pez que no quiso evolucionar es el primero de una serie de relatos que describen distintos aspectos de la vida en la empresa. A través de sus páginas podemos sentirnos identificados y reflexionar junto al autor acerca de una serie de circunstancias que hacen que nuestros trabajos sean menos satisfactorios y el rendimiento de las empresas menos competitivas.
Escrito en forma de breves ficciones, reflexiones, consejos y anécdotas, cada capítulo del libro nos sumerge en un tema simple y a veces obvio, que no siempre sabemos ver. En conjunto, conforman una lectura, agradable, divertida y ágil de la cual todos pueden sacar importantes aprendizajes.
Me mandaron este libro como parte del curso de liderazgo de Otro Walters. Diría que si nunca jamás has trabajado nada a nivel psicológico, si no te has preocupado nunca en el trabajo personal y por supuesto si no te gusta la psicología y/o no has tenido interés por ella, quizás te sorprenda. Yo no he encontrado nada que no me pareciera lógica y sentido común dentro de mi esquema personal. Las historias me parecen incluso algo infantiles, y bastante de perogrullo. Pero como digo, quizás es porque para mí ninguno de los mensajes es nuevo. Por otro lado, tiene tintes de coaching que es algo que no me encanta. Finalmente, las cualidades que tiene que tener un buen líder no son algo que se pueda aprender y/o trabajar en un libro y/o curso. Los cambios a nivel personal llevan años, y muchos ni siquiera llevan a producirse. Pero bueno, algunas herramientas pueden ser útiles si alguien de verdad tiene capacidad e intención de usarlas.
Perogrullada absoluta. Cada capítulo es una fábula que te enseña que cosas como el trabajo duro o rodearte de gente válida resultan positivas. Lo leí porque parte de mi trabajo es enseñar, justamente, el mundo de la empresa, y al estar escrito en 2003, vislumbraba potencialmente de interés una lectura tan posterior, para poner en perspectiva los cambios acaecidos en lo que llevamos de siglo. Pero es que ni con esas. Quizá aconsejable, y sólo de forma parcial, para adolescentes o gente que tiene muy poco mundo.
Este libro lo empecé cuando inicié con mi onda de leer libros que trataran el desarrollo del empresario, estrategias de dirección, etc. El libro es muy sencillo para quienes tienen el hábito de la lectura ya muy desarrollado, además de que en realidad el libro no trata cuentos cortos, sino que en algunos capítulos el autor utiliza "fábulas" para ilustrar su punto en referencia al problema tratado. Este libro más bien lo recomiendo para quienes buscan expandir su repertorio empresarial y no como fuente de inspiración.
Este libro es una colección de cuentos cortos, todos ellos con un objetivo empresarial muy del tipo "Quién se ha llevado mi queso".
Pero aunque lo acabé, símplemente no me gustó. Lo tomaba cuando quería leer algo demasiado breve en los momentos en que no tenía ninguna otra cosa que leer.
Cuando quise leer otro cuentito, no me había dado ni cuenta de que el libro ya se había acabado.