Mario Benedetti (full name: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia) was a Uruguayan journalist, novelist, and poet. Despite publishing more than 80 books and being published in twenty languages he was not well known in the English-speaking world. He is considered one of Latin America's most important 20th-century writers.
Benedetti was a member of the 'Generation of 45', a Uruguayan intellectual and literary movement and also wrote in the famous weekly Uruguayan newspaper Marcha from 1945 until it was forcibly closed by the military government in 1973, and was its literary director from 1954. From 1973 to 1985 he lived in exile, and returned to Uruguay in March 1983 following the restoration of democracy.
《Pero a mi casa la azotan los rayos y un día se va a partir en dos. Y yo no sabré dónde guarecerme porque todas sus puertas dan afuera del mundo.》
《Hubiera entregado el Dios que no poseo, hubiera aprendido tres o cuatro signos, y así desalentado, así fiel, ceniciento, invariable como un recuerdo atroz, me hubiera respondido, me hubiera transformado en ademanes
[...]
Mi tristeza es un vaso de oraciones que se derraman sobre el césped y desde el césped nace Dios y está también un poco solo, de veras un poco solo y solo.》
《Ahora no es, no puede ser la muerte. Abro los ojos para convencerme.》
《Pero nos iluminas brutalmente y en la sencilla náusea de tu claridad sabemos cuándo se nos caerán los ojos, el corazón, la piel de los recuerdos.》
《Vuelvo recién del último silencio y estaba Dios o algo así como Dios desolando puntual mi sueño.
[...]
Es cierto, me rodean, se asoman al paisaje como buscándome. Son las moléculas de Dios infinito, quizá Dios mismo o algo así como Dios pero se interponen entre él y yo. No se me olvide, nunca se me olvide, A Dios no podré asirlo Dios mediante.》
《Húmeda oscuridad desgarradora, oscuridad sin adivinaciones, con solamente un grito que se quiebra a lo lejos, y a lo lejos se cansa y me abandona. Ella sabe qué palabras podrían decirse cuando se extinguen todos los presagios y el insomnio trae iras melancólicas acerca del porvenir y otras angustias. Pero no dice nada, no las suelta.
[...]
Estoy solo con mi infancia de alertas, con mis corrientes espejismos de Dios y calles que me empujan inexplicablemente hacia un remoto mar de miedos.》
《sentir cómo los labios se desprenden de verbos maravillosos y descuidados, de cifras defendidas en el aire muerto, y cómo otras palabras, nuevas, endurecidas y desde ya cansadas se conjuran》
《Sin embargo existe también el pasado con sus súbitas rosas y modestos escándalos con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera y su insignificante comezón de recuerdos. Ah si pudiera elegir mi paisaje elegiría, robaría esta calle, esta calle recién atardecida en la que encarnizadamente revivo》
《quedará para siempre en mí, doliente, persuadida, frustrada, silenciosa, quedará en mí tu corazón inerte y sustancial, tu corazón de una promesa única en mí que estoy enteramente solo sobreviviéndote.
[...]
Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche desgarradoramente idéntica a las otras que repetí buscándote, rodeándote.》
《Ahora es preciso que me encuentre indefenso a solas con la vida de mi muerte como recién nacido como recién asido a la posibilidad de mi no-ser.
[...]
Como una hiedra sigo trepando por el muro que existe de nuevo y el sol perpetuo me reconoce y por un rato soy la vida.》
《y acabe por nombrarnos en un signo, por situarnos en alguna estación por dejarnos allí, como dos gritos de asombro.
[...]
Hemos llegado al crepúsculo neutro donde el día y la noche se funden y se igualan. Nadie podrá olvidar este descanso.
[...]
He conservado intacto tu paisaje. Lo dejaré en tus manos cuando éstas lleguen, como siempre, anunciándote.》
Soledad, angustia, ansiedad, revelacion contra la religión y romances perdidos. No es lo mejor de Benedetti, pero mantiene una esencia que es imposible que no te guste