El 12 de junio de 1864 entraban a la antigua capital de Anáhuac, en calidad de emperadores de México, Fernando Maximiliano de Habsburgo y Carlota Amalia de Bélgica. Tres años después, el 16 de julio de 1867, Benito Juárez, presidente constitucional de México, regresaba victorioso a la misma ciudad para consumar de manera absoluta la segunda Independencia y consolidar las instituciones republicanas.
El presente volumen es el testimonio de una época decisiva para la existencia de México: el período fugaz del Imperio de Maximiliano, la Intervención francesa y la batalla final en Querétaro. Son los años donde decide el perfil político de un país que , desde su emancipación respecto de España había intentado encontrar un ideal sistema de gobierno. Describe, además, a los personajes que, con las armas y las letras, llevaron a la práctica los ideales liberales: Guillermo Prieto, Ignacio Manuel Altamirano, Justo Sierra, Vicente Rivapalacio... Y un capítulo dedicado a la figura de Tomás Mejía, un general conservador respetado incluso por los liberales.
Vicente Quirarte resalta momentos que marcaron la historia de México: el golpe teatral de Juárez al arriar la bandera mexicana de la Plaza Mayor y llevarla consigo en su peregrinaje hacia el norte de México. O las palabras del general Zaragoza a sus soldados mal armados antes de enfrentarse al ejército francés: "Nuestros enemigos son los primeros soldados del mundo; pero vosotros sois los primeros hijos de México, y os quieren arrebatar vuestra patria..." El libro está ilustrado con una espléndida iconografía a todo color.
Un aspecto interesante del autor de este libro es que, si bien él tiene formación en Letras, su padre era historiador, y de alguna manera en él combina ambas disciplinas, a veces haciendo ficción histórica y a veces haciendo de la historia una novela accesible a todo el mundo. En esta segunda categoría cae este libro.
En "Los primeros hijos de México", Quirarte buscar darles profundidad a personajes que conocemos de nuestros libros de Historia. Más allá de fechas y lugares, nos presenta la vida cotidiana en un México divido entre conservadores y liberales. y de sus personajes más famosos: Maximiliano, Carlota, Benito. En estas páginas dejan de ser sombras en la historia del país y pasamos a conocer sus preocupaciones y motivaciones.
Sin embargo no hay que confundir este libro con una novela. Se tratan de ensayos rigurosamente investigados, como testimonia la bibliografía citada al final del libro. Todos sus "qué tal sí" están respaldados por investigaciones.
Quizá la parte más interesante sería el capítulo dedicado a Tomás Mejía, que es un personaje al que yo no conocía. También el capítulo sobre la Biblioteca Nacional es muy ilustrador.
Probablemente no sea un libro de interes para alguien muy versado en historia; sin embargo, para gente como yo que recién está adentrándose al tema, tiende un puente muy útil entre la novela y la historia, al mismo tiempo que permite comenzar a construir una base de datos mental con la cual poder abordar libros más especializados.