El nacimiento del Arte Contemporáneo explicado como una pesquisa en que el cuerpo del delito es la obra Criadero de polvo y los sospechosos Marcel Duchamp y Man Ray.
Tenemos un centenar de páginas para resolver un caso misterioso, un crimen que se cometió hace un siglo y en el que se asestó un golpe mortal al Arte Moderno y se alumbró lo que llamamos Arte Contemporáneo. El cuerpo del delito: la obra Criadero de polvo (1920). Los principales sospechosos: Marcel Duchamp y Man Ray. El arma homicida: un gran vidrio, una cámara fotográfica, motas de polvo. El móvil: convertir al artista-médium en artista-Midas. A través de este ensayo, articulado al estilo de una clásica novela de detectives, quizá no encontremos al verdadero asesino, pero por el camino entenderemos mejor un momento clave de la Historia del Arte, cuando cambió radicalmente la figura del Autor y la noción de Obra, su relación con conceptos como Tiempo, Azar o Belleza, y su misma constitución
Javier Montes (Madrid, 1976) ganó con Los penúltimos, su primera novela, el Premio José María de Pereda. Después ha publicado la novela Segunda parte. Junto a Andrés Barba ganó el Premio Anagrama de Ensayo por La ceremonia del porno. También en colaboración publicaron After Henry James. En 2010 la revista Granta lo incluyó en su selección Los mejores escritores jóvenes en lengua española, y sus relatos han aparecido en antologías como Puros cuentos (Letras Libres, 2008) o Life in Cities. An Anthology of European Contemporary Writers (Minumsa, Seúl, 2009). Colabora regularmente con ABC, El País, Letras Libres, Revista de Libros, Granta UK, Revista de Occidente, Letra Internacional o Arquitectura Viva. Ha comisariado exposiciones como Beckett Films (CAAC, 2011) y fue profesor de Historia del Arte en el Colegio Español de Malabo (Guinea Ecuatorial). Sus novelas han recibido críticas excelentes: «Montes evoca un mundo grandioso y el estatismo de la vida más allá del cambio aparente» (Michael Kerrigan, Times Literary Supplement).
El punto de partida es interesante (ahondar en los entresijos de una obra de arte como si fuera la investigación detectivesca de un crimen) pero el autor nunca consigue transmitir qué hay de misterioso o emocionante en el "caso".
Es un tranquilo paseo por el trabajo de Duchamp y los inicios del arte Contemporáneo (si es que se puede poner bajo ese paraguas tantos trabajos posteriores). El formato de novela detectivesca lo hace bastante ameno y algo divertido. Es curioso sobre todo por la cantidad de testimonios que aparecen, me gusta la idea de conocer el arte y su historia a través de las personas que precisamente lo vivieron.
Es un libro de arte divertido. Un ensayo que juega con la estructura de las novelas policiacas para hablar de Duchamp y su entorno. Las cinco estrellas se las llevan la cantidad de textos de artistas de la época incluidos en la narración.