CUENTO Había un premio. Dinero: un cheque. Había otro premio: una edición. La Gran Editorial lanzaría el libro. Vaticinaban un lanzamiento Grande, Editorial. Llegó el cheque. Días después, por correo, el Contrato Editorial. “Rogamos firmarlo a la brevedad...", rezaba un papelito. Fue leído, a la brevedad, el contrato: ¿Premio o Castigo...? Llamaron al ejecutivo de la editorial. Hombre de letras, hombre de tacto y reconocido buen gusto. (Era uno de los jurados que premiaron el libro.) Sé habló: —Dime, querido... ¿Vos leíste mi libro . . .?—preguntó el de escribir. —Sí. ¡Naturalmente! —juró el de premiar. —¿Y vos pensabas —preguntó el de hacer cuentos —que habiendo escrito un libro como el mío yo firmaría un contrato como el tuyo?... Reía el de juzgar (el de premiar, el de editar). No firmó el de escribir. Y quedaron amigos: chicas cuestiones de derechos de autor no pueden pringar una amistad, ya bastante enchastran la literatura . El libro sale así. El que escribe ya había aprendido a perder, especialmente cuando gana.
Rodolfo Enrique Fogwill (born in Buenos Aires in 1941), who normally goes by just his surname, Fogwill, was an Argentine sociologist, short story writer, and novelist.
Fogwill was full professor at the University of Buenos Aires< publisher of a legendary poetry book collection, essayist, and specialized columnist in communication subjects, literature and cultural politics. The success of his story "Muchacha punk" (Punk girl), which received the first prize in an important literary contest in 1980, made him leave his job as a businessman, and begin, according to his words, "a plot of misunderstandings and misfortunes" that took him to his present occupation as a writer. Some of his texts have made their way into diverse anthologies published in the United States, Cuba, Mexico, and Spain. He is perhaps particularly notable for his short novel Los pichiciegos (translated as Malvinas Requiem), which was one of the very first narratives to deal with the Falklands War between Argentina and the United Kingdom.
El primer libro que leo del autor, y ha sido un grato descubrimiento. Hace tiempo que tenía ganas de leer la obra corta de ciertos escritores argentinos, como Piglia, Fogwill y Laiseca. Ya leí la de Piglia, ahora voy por la de Fogwill. Los relatos de este volumen fluctúan entre aquellos relatos dedicados puramente a la literatura, a las vueltas y giros de la literatura, y otros relatos dedicados a experiencias que podríamos calificar de mundanas pero que relatan el lado B de la vida, los aspectos más sórdidos y ocultos que no solemos mencionar. Me ha gustado mucho y tengo muchas ganas de avanzar con su siguiente libro.
Mis muertos punk, son una serie de cuentos cortos, que engloban el primer libro publicado por Forwill en 1980. Dicho esto, cabe aclarar que definitivamente para mí se trata de una lectura muy diferente a lo que estoy acostumbrada, es como que no sabes de qué va todo eso pero a la vez no podés dejar de leerlo. Son relatos de vivencias, viajes, pero contadas de una manera libre y algunas veces cruda, dejando al descubierto sus desventuras, sus fracasos y prejuicios, en fin, hablo de un estilo diferente. Es un libro súper corto y que me he leído de un tirón.
¡Que hijo de puta!, digo cada vez que termino de leer algo de Fogwill. No puedo evitarlo, es el tipo más rápido, irónico e inteligente que leí. Y que escuché hablar. Cuando paseo a Mateo, me gusta escuchar entrevistas, charlas. Esta semana que estaba leyendo justo este libro, fueron de Fogwill, y me reía a carcajadas limpia. Fue un genio y ningún argentino llegó a igualado. HABRÁ ALGUN FOGWILL EN OTRO PAIS DE ESTE MUNDO?
Quizá si leyera algo más de Fogwill me guste más que este, que fue su primer libro. Salvo un par de cuentos, no me generó esa sorpresa de descubrimiento que esperaba de él. De hecho, me generó poco y nada, a pesar de sus momentos de ironía y brillantez que se me hicieron tan fugaces.