Con Al director no le gustan los cadáveres, redactada en 2005 y que se publica por primera vez en 2020, Rafael Menjívar Ochoa (1959-2011), ensanchaba su serie policial "Cualquier forma de morir", emprendida con Los años marchitos, redactada hacia 1986 y publicada en 1990. Las novelas policiales de Rafael, en un principio eran tres. Con Al director pasaron a cuatro, y para terminar, serían cinco. Pero Rafael nunca dejó de referirse a ellas como a "La trilogía policial", con el argumento inapelable de que los tres mosqueteros eran cuatro.
Este libro es el primero de la colección Tribulaciones y Asteriscos.
Escritor, periodista, traductor salvadoreño. Su padre, el economista Rafael Menjívar Larín, era rector de la Universidad de El Salvador cuando el ejército la ocupó en 1972 y lo exilió hacia Nicaragua. El resto de la familia abandonó el país en enero de 1973 hacia Costa Rica, donde se reunió con el padre. En 1976 se instalaron en México, donde Menjívar Ochoa vivió durante veintitrés años. Estudió música, teatro y letras inglesas. En 1999 se instaló en El Salvador, donde en 2001 se convirtió en Coordinador de Letras (director de literatura) y en 2001 fundó La Casa del Escritor, proyecto para la formación de escritores jóvenes, ubicado en la que fuera casa de Salvador Salazar Arrué (Salarrué). Pertenece a la llamada "Generación del Cinismo" o "Generación del Desencanto", junto con Horacio Castellanos Moya, Jacinta Escudos y Miguel Huezo Mixco, entre otros que comenzaron su producción literaria en la época de la guerra. Fue compañero de vida de la poeta salvadoreña Krisma Mancía.
Mi primer autor Salvadoreño, disfrute el libro, me gusto la forma de escribir del Autor, ademas que es uno de mis generos favoritos, que son la novela negra, aunque tiene algo de policíaca.
Me sorprendió esta obra, siento que al principio no entendí y al final tampoco 🧐 Estoy analizando quien hizo que, quien murió y quien no, pero eso fue lo bello de esta ligera historia. ¡Brillante!