Chicago, 1964. Jack Somers es el detective privado con peor fama de la ciudad. Su mal carácter y su costumbre de disparar primero y preguntar después, le alejan del reconocimiento que se merece. Vive en su propio despacho, pasa el día entre whisky, trabajos poco remunerados y tugurios de mala muerte. Todo cambia cuando un influyente cargo público cruza su puerta y le ofrece una desorbitada suma de dinero para encontrar a una joven desaparecida.
Acción, intrigas, amistades que se destruyen, traiciones… Una mezcla trepidante en la que si te despistas, Jack te habrá disparado dos veces antes de que puedas volver a la página que estabas leyendo.
Una novela policiaca con enganche. El autor nos lleva por la vida del protagonista de forma elegante e intrigante. Una historia narrada con una pluma excelente y que te mantiene expectante desde el inicio al final. El libro se lee enseguida. Antes de darte cuenta ya estás en el final, y el juego que nos propone el autor en el epílogo... muy original. Eso sí, me quedé con ganas de saber más
Ambientada en el Chicago de finales de los 50, Los Bailes de Clementine suponen un viaje de la mano de su protagonista Jack Somers, un detective malogrado, que durante el transcurso de toda la novela nos conducirá a diferentes escenarios dónde tendrán lugar nuevas aventuras y hechos inesperados. Con un misión que cumplir Jack tendrá que enfrentarse a desavenecias con las que no contaba a priori. Marcado por la sombra de un complejo pasado nuestro protagonista vive envuelto en una nebulosa de vicios que utiliza como coraza y que le fortalecen y ayudan a afrontar el presente. A lo largo de su recorrido, en las 34 paradas que suponen los capítulos de este libro, y como si de capas se trataran, iremos conociendo y comprendiendo al verdadero ser que se oculta bajo esa gabardina. Con una narrativa convincente, un potente diálogo y frases o pasajes muy acertados, su autor J.A. Vilavert ha conseguido dar vida a una novela detectivesca o de género policiaco que sin duda no pasará desapercibida entre los amantes o principiantes de la lectura. Y por último, un final que nos aguarda una sorpresa que deberemos de descubrir y resolver por nosotros mismos haciendo que la novela sea aún más dinámica e interactiva. Llegados a este punto no olvidemos aplicar el principio de la Navaja de Ockham, nos ayudará a descifrar su sorprendente final.
Los bailes de Clementine es una novela que te engancha de principio a fin con ese toque detestivezco cargado de misterio. Es una lectura muy amena, casi no se nota el pasar de las páginas porque te atrapa el querer saber más de lo que está ocurriendo o de los personajes, pero, sobre todo, conocer y entender en profundidad al protagonista, Jack Sommers. A pesar de ser un cascarabias, según vas leyendo vas dandote cuenta de porque Jack es como es e incluso puedes llegar a simpatizar con él. Una lectura más que recomendada y por eso le doy cinco estrellas. Además, al final, el escritor propone un "juego" la mar de interesante e innovador, pero para saber de qué se trata, hay que leerlo primero...
Ha sido empezar el libro y saber que estás no sólo ante algo bien escrito, sino una historia que te atrapa y no te deja. Pasas las páginas con ansiedad de leer. Te mete de lleno en la trama y es pura adrenalina, de principio a fin, incluso el epílogo secreto. Muy recomendable si te gusta la novela negra, la acción y las historias que te hacen vivir con intensidad.
Me leí esta novela policiaca en once horas. La pluma del autor te atrapa y mantiene el misterio desde el primer capítulo hasta el final. Me ha dejado con ganas de más Jack y la recomiendo sin ninguna duda.
Buenísima historia, sobre todo por la excelente ambientación de la época que el autor ha cuidado con mucho mimo. Historia de un detective, de las que hemos leído muchas veces antes, pero del que queremos saber cómo avanza su historia gracias a sumergirnos en sus páginas sin descanso de acción
Los bailes de Clementine, situada en la ciudad de Chicago durante la década de los 60, nos presenta a Jack Somers, un detective privado que se caracteriza por tener un método muy particular para proceder en la resolución de sus casos, mismo que constantemente le causa problemas y genera que se gane la animadversión de todas las personas con las cuales se cruza.
Considero que justo en esta cuestión radica uno de los puntos fuertes de la novela, ya que el personaje está tan bien construido y definido, que sus intervenciones por sí solas generan interés. Jack es uno de esos personajes en los cuales se pueden desarrollar varias historias a su alrededor y que puede sostener el peso de una serie.
Un aspecto que me pareció muy interesante fue que el autor aborda el pasado de Jack; esto te permite saber lo que ha sufrido y entender lo que lo ha llevado a comportarse de la manera en que lo hace. Siguiendo con esta línea, uno de los puntos que más me llamó la atención fue conocer la historia que origina el título, ya que ahí se denota la esencia de Jack como persona, y se establece que una vez que escarbas entre toda la cubierta del personaje y la fama que se ha creado, encontrarás a alguien que mantiene ciertos principios y es fiel a ellos.
En cuanto a la trama, Jack se dedica a resolver un caso de desaparición de una mujer. La historia está escrita de un modo ágil y con acción constante. El autor va abordando diferentes subtramas, sin perder el hilo conductor de la narrativa, y estableciendo conexiones hasta llegar al desenlace del caso.
Como buena historia de misterio, no se hacen esperar los giros y las constantes sorpresas. Para finalizar, me gustaría destacar que el autor utiliza un recurso innovador para dar cierre a la historia, lo cual aporta mucho y le da un toque diferencial. Ya se enterarán cuando lo lean.
¡Me ha encantado! Una novela muy bien escrita, dinámica y que engancha desde el minuto uno. Me ha gustado mucho el perfil de Somers y la ambientación de la historia. ¡Muy recomendable!