5/5⭐
“pon a Dios en primer lugar y Él se ocupará de todo lo demás.”
Es la historia de una monja irlandesa que siendo muy joven fallece en el terremoto de Ecuador en el año 2015 y está narrado por la hermana Kristen con muchos fragmentos de los diarios que la hermana Clare escribió. Eso es lo que más amé. Me encantó y me supo a poco. Necesitaba leer éste libro porque mi alma anda en oscuridad y los pasajes de sus diarios me llegaron al corazón porque “la desolación” que atraviesa ésta joven yo tambien la viví y la sufro por momentos PERO NUNCA ES IGUAL; En cada alma (no tiene nada que ver la vocación) es diferente.
Tuve la sensación que no se cuenta toodo lo que sintió el alma de ésta hermana al recibir el llamado. Sí, es cierto, es muy difícil volcar en papel lo que cada persona vive porque no solo es profundo sino que es muy difícil expresarlo en palabras.
Me gustó mucho el capítulo 10 porque habla de los EE de San Ignacio de Loyola enfocando los temas en la vida de las religiosas: “El primer día de Ejercicios fue relativamente tranquilo. Pero en el segundo día comenzó a sentirse aturdida por los ataques del diablo: «¿Es falso todo esto? ¿Son falsas todas las experiencias que he tenido? ¿Son falsas mis oraciones y deseos? ¿De dónde vienen? ¿Son reales? Porque casi siempre hago lo contrario de lo que escribo. ¿Soy falsa? ¿Es real lo que experimento? Si todo esto es falso, ¿por qué no me voy»”
Pasando la mitad del libro me emocioné. Es muy fuerte la historia, no sólo de ella sino de toda mujer que elije por libre albedrío éste camino que es de mucho sufrimiento aunque Dios esté, el proceso de purificar el alma es doloroso.
No sé si será por la advocación o qué, pero la Hna Clare fue una monja que se refugió más en la virgen María, sí en Dios pero no se refugia a ciegas en Jesús eucaristía, que de acuerdo a lo qué voy aprendiendo se llega a Jesús través de María. Sí me ha puesto la piel de gallina leer los pequeños milagros que hace la virgen de Lourdes en lo que se narra en éste libro.
Casi al final del libro se cuenta todo lo que ella hace en Ecuador y se vé la gran cantidad de trabajo que tenía junto a otras hermanas a tal punto que primero ella y luego otra hermana dice: “una hermana habló del exceso de actividad en la comunidad y del peligro de ser engullidas por ello y de cómo podía “pasar factura” a su relación con el Señor”. Con esta cita quiero mostrar que NO TODAS LAS RELIGIOSAS son unas degeneradas o que no hacen nada; En éste libro y más cuando viene a América del Sur muestra lo agotada que quedaba de tanto trabajo y así con tanto agotamiento la sorprende la muerte.
"cuando yo supe que Dios me estaba llamando a la vida religiosa, nadie podía creerse que Dios llamara a una chica como yo. Según muchos, era imposible que yo pudiera tener vocación, sin embargo, sí que podía tener un duende. El escritor Chesterton dijo: “Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa”. ¡Tremenda frase! ¡Triste realidad! Dios puede llamar a quien quiera, como quiera, donde quiera… ¿Y por qué? Porque es Dios. Nuestro fundador, en una poesía que escribió titulada “¿Por qué a mí?” dice: “No preguntaré ya más por qué a mí, simplemente reconoceré tu libertad y daré gracias sin parar”».
Lo recomiendo para los creyentes y para los jóvenes ya que Clare fue una mujer normal, como yo que fumaba, bebía, tenía novio, soñaba con ser una famosa actriz de Hollywood y luego por libre albedrío ella escoge la vida religiosa. Es un libro inspirador y muy divertido, algo que caracterizó a Clare y adultas como yo o mayores para cuando nuestra existencia se viene cuesta abajo.
La vida y lo que lucha la hermana Clare son similares a las mías y las de muchos cuando caemos en desolación sobre todo cuando no vemos avance en nuestra evolución espiritual (conversión) y nos enfocamos en nuestras fuerzas y no en la gracia que viene de Dios. Clare fue una chica normal, con mucha oscuridad y pocas luces pero Dios la quiso mucho sobre todo porque supo ser perseverante durante “las noches oscuras del alma” que atravesó.
Casi un año llevaba esperando ser leído y lo escogí en el momento perfecto. Tata Dios me habló por medio de él y de ella; Diría que Dios Padre me dió como una clase. Ayuda para no perder la fe y son éste tipo de historias las que ayudan al ser humano, lo construyen para hacerlo más fuerte.
La Hna Clare en Guayaquil:
“Una vez en la clase de inglés a los alumnos de séptimo (el primer curso de secundaria), trató de incentivarles con estas palabras: «Si aprenden inglés, cuando viajen a Estados Unidos podrán hablar con la gente de allí». Pero ellos respondieron: «¿Y para qué, hermana? Nunca vamos a viajar a Estados Unidos». Más tarde, le dijo a la secretaria del colegio: «Estos chicos no tienen sueños. Hay que enseñarles a soñar. Si no tienen sueños, van a quedarse en la miseria y en la mediocridad. Una persona que deja de soñar pierde el deseo de seguir adelante». La Hna. Clare intentaba inculcar en los alumnos el deseo de hacer cosas grandes, simplemente a nivel humano. Se dio cuenta de que si no tenían una motivación básica, humana, para hacer grandes cosas, sería difícil que desarrollaran la magnanimidad espiritual y el deseo de hacer cosas grandes para Dios.