La presente colección de relatos, extraídos de la fecunda narrativa de César Dávila Andrade, puede considerarse en su conjunto un Bestiario, una colección de seres vivientes, no humanos, imbuidos del significado místico que les otorga El Fakir. Los textos de CDA vienen acompañados, en la presente colección, de copiosas y sugestivas ilustraciones; luego de casi setenta años de existencia textual y, al igual que el ave fénix, estos extraordinarios documentos adquieren una segunda vida mediante su trasposición a imágenes y figuraciones visionarias. Carlos Villarreal Kwasek, Eduardo Villacís, Luigi Stornaiolo, Gabriela y Álvaro Alemán, ofrecen alpiste gráfico a las extraordinarias bestias davilianas: moscas, piojos, puercos, cóndores, perros, toros y gallos pueblan un universo críptico y a la vez reconocible: el de la imaginación y la experiencia traslúcida del más grande de los escritores ecuatorianos del siglo XX. Una lúcida introducción de Yanna Hadatty Mora redondea esta colección imperdible, diseñada para introducir a las audiencias contemporáneas a la obra insondable y bestial del Fakir.
Poeta, narrador y ensayista ecuatoriano nacido en Cuenca. De familia modesta, tuvo que abandonar sus estudios para trabajar en diversas ocupaciones. Su obra neorromántica y surrealista, alcanzó su plenitud al final de los años cuarenta cuando publica sus libros de poemas, Oda al Arquitecto (1946) y Espacio me has vencido (1947); y más tarde, Catedral salvaje (1951), Boletín y elegía de las mitas (1956), Arco de instantes (1959), En un lugar no identificado (1963), Conexiones de tierra (1964) y La corteza embrujada (1966). Entre sus cuentos destacamos, Abandonados en la tierra (1952), Trece relatos (1955) y Cabeza de gallo (1966). Formó parte del grupo literario Madrugada y a partir de 1951 vivió en Venezuela, dónde ejerció como periodista y reafirmó su carrera como escritor y poeta. Allí, debido a su vida bohemia y angustiosa le llevaron al suicidio en Caracas en 1967. Dávila Andrade fue un nombre fundamental en el proceso evolutivo y en la madurez de la lírica ecuatoriana de la segunda mitad del siglo XX.