Un libro académico muy bueno e interesante que me vino perfecto para soliviantar inquietudes y curiosidades que había acumulado desde hacía años alrededor de la estética de los videojuegos, la última bella arte y tal vez el arte insignia del siglo XXI.
Se nota que Venegas Ramos proviene de la academia (el autor es historiador) y que el trabajo fue previamente una tesis. Se respira academicismo en cierto virtuosismo científico de la escritura y me recordó a mis años de estudiante de Letras en la universidad.
Recomiendo este libro porque, con ejemplos claros y varios fotogramas, desmenuza dos conceptos que aparecen en los videojuegos "basados" en momentos históricos, con preponderancia en los bélicos. Logra esbozar el concepto de "memoria estética" para separarla de la Historia. En pocas palabras, la memoria estética es aquella que toma elementos y objetos históricos y reescribe desde una perspectiva de entretenimiento, hiperrealista y oficial desde el relato histórico estadounidense. Esto causa graves daños para la libre interpretación de la historia por el jugador casual, yal que vuelve momentos terribles, como el genocidio nazi y la Segunda Guerra Mundial, casi como un polígono de tiro o un laser shot en el que el jugador solo busca entretenerse y matar a otros.
Frente a esta supuesta impermeabilidad del relato surgen disidencias desde producciones independientes de bajo costo que coquetean con las tesis brechtianas del distanciamiento y el desplazamiento. Venegas Ramos bucea tanto en unos juegos como en otros para presentar un panorama breve pero completo de los principales títulos que fueron apareciendo en los últimos 20 años con esta temática.
Recomiendo este libro para comenzar a formarse en el nuevo arte del siglo, hermanada con las grandes producciones cinematográficas y discográficas. Bello, sí, y artístico por demás; pero jamás inocente.