La poesía de Garcilaso, tuvo tres la castellana, en que escribe sus poemas octosilábicos; la italiana o petrarquista, en que, influido por Francesco Petrarca, escribe sus sonetos y canciones en forma de cancionero petrarquista dedicado a la dama Isabel Freyre; y la etapa clasicista o napolitana, en que, influido por los poetas clásicos Latinos y por sus nuevas amistades napolitanas, escribe elegías, epístolas, églogas y odas, algunas de ellas en latín.
Garcilaso de la Vega (Toledo, c. 1501– Le Muy, Nice, France, October 14, 1536), was a Spanish soldier and poet. The prototypical "Renaissance man," he was the most influential (though not the first or the only) poet to introduce Italian Renaissance verse forms, poetic techniques and themes to Spain. His exact birth date is unknown, but estimations by scholars put his year of birth between 1498 and 1503.
Garcilaso was born in the Spanish city of Toledo. His father, Pedro Suárez de Figueroa, was a noble in the royal court of the Catholic Kings. His mother's name was Sancha de Guzmán. He had six brothers and sisters: Leanor, Pedro, Fernando, Francisco, Gonzalo, and Juana. Garcilaso was the second-oldest son which meant he did not receive the mayorazgo (entitlement) to his father's estate. However, he spent his younger years receiving an extensive education, mastered five languages (Spanish, Greek, Latin, Italian and French), and learned how to play the zither, lute and the harp. After his schooling, he joined the military in hopes of joining the royal guard. He was named "contino" (imperial guard) of King Carlos I (also Carlos V of the Holy Roman Empire) in 1520, and he was made a member of the Order of Santiago in 1523.
There were a few women in the life of this poet. His first lover was Guiomar Carrillo with whom he had an illegitimate child. He had another suspected lover named Isabel Freire, who was a lady-in-waiting of Isabel of Portugal. In 1525, Garcilaso married Elena de Zúñiga who served as a lady-in-waiting for the King's favorite sister, Leonor. Their marriage took place in Garcilaso's hometown of Toledo in one of the family's estates. He had six children: Lorenzo, an illegitimate child with Guiomar Carrillo, Garcilaso, Íñigo de Zúñiga, Pedro de Guzmán, Sancha, and Francisco.
Garcilaso's military career meant that he took part in the numerous battles and campaigns conducted by Carlos V across Europe. His duties took him to Italy, Germany, Tunisia and France. In 1532 for a short period he was exiled to a Danube island where he was the guest of the Baron György Cseszneky, royal court judge of Győr. Later in France, he would fight his last battle. The King desired to take control of Marseille and eventually control of the Mediterranean Sea, but this goal was never realized. Garcilaso de la Vega died on October 14, 1536 in Nice, France after suffering 25 days from an injury sustained in a battle at Le Muy. His body was first buried in the Church of Santo Domingo in Nice, but two years later his wife had his body moved to the Church of San Pedro Martir in Toledo.
Hermosas ninfas, que en el río metidas, contentas habitáis en las moradas de relucientes piedras fabricadas y en columnas de vidrio sostenidas, agora estéis labrando embebecidas o tejiendo las telas delicadas, agora unas con otras apartadas contándoos los amores y las vidas: dejad un rato la labor, alzando vuestras rubias cabezas a mirarme, y no os detendréis mucho según ando, que o no podréis de lástima escucharme, o convertido en agua aquí llorando, podréis allá despacio consolarme.
Es tal vez con Garcilaso (c. 1500-1536) que se consolida el concepto de poesía española, e incluso el de literatura española. Fueron muchos los que, al mirar para atrás a ver quiénes habían venido antes y de quiénes tenían cosas para aprender, vieron a Garcilaso.
Se entrenó en la métrica, practicó el soneto, y llevó el hipérbaton hasta los extremos que le dieron un tinte propio a la poesía de los Siglos de Oro (hasta los extremos —debí decir, para mantenerme humilde— de no entenderse casi algunos textos):
La soledad siguiendo, rendido a mi fortuna, me voy por los caminos que se ofrecen, por ellos esparciendo mis quejas de una en una al viento, que las lleva do perecen.
Sin embargo, más allá de Garcilaso como referencia bastante indiscutible en la evolución de la poesía hispánica (si se quiere cambiar el adjetivo, con sus implicancias), hay ciertos usos lingüísticos, cierto uso de las referencias o los pronombres que, a lo largo de los versos y las estrofas, comienzan a cruzarse y sobreacumularse, llegando a confundir fácilmente al lector «poco avisado» (y al algo avisado también —como uno—, volviendo a la humildad). En este sentido, otros como Góngora o nuestro querido Quevedo suelen conseguir un estilo menos cargado de referencias cruzadas como «este», «estos», «aquellas», que empantanan un poco la comprensión más directa.
Pero si uno entra a Garcilaso sabiendo esto, no pasa nada. Nadie se muere de poesía (aunque, si esto sí pasara, probablemente la poesía española del 1500 tendría de los ratios más altos de mortandad).
Los temas principales son el amor, ocasionalmente el tiempo (en vínculo con el amor) y las penas (en general, a causa del amor). Hay también varios textos compuestos en motivo de algún noble (recientemente nacido, ascendido o muerto), práctica común en épocas de mecenazgo, en las que la aristocracia creía que la poesía daba clase; hoy, para bien o para mal, ya a nadie le importa (estas exageraciones —voy a dejar de aclararlo— son siempre un chiste).
Pero todos quienes pretendan leer deberían leer algo de Garcilaso. Saber de algunos sonetos. Saber de qué se habla cuando se dice A Dafne ya los brazos le crecían / y en luengos ramos vueltos se mostraban, o cuando se dice En tanto que de rosa y azucena / se cubre la color en vuestro gesto, o Escrito está en mi alma vuestro gesto / y cuanto yo escribir de vos deseo, entre algunos otros.
No se le ponen estrellas a los clásicos... Sería como analizar un pan del antiguo Egipto para etiquetarle su falta o exceso de sal y grasas saturadas. Pero, en fin. Ahí van tres estrellas. Porque «sigue siendo vigente» en varias cosas, pero ya no le revela verdades absolutas a quien va y lo lee cinco siglos después (un día, mis presuntos aliados querrán quemarme por estas cosas que digo; por suerte, no existen. Yo tampoco).
Según Luis Quintana, los sonetos de Garcilaso de la Vega pueden clasificarse en 5 grupos.
1. Sonetos ubicados entre 1526-1534, caracterizados por tocar el tema sentimental hacia a Isabel Freire: I, IV, VI, X, XXV, XXVI.
2. Sonetos ubicados en 1535, caracterizados por tocar el tema sentimental hacia una mujer desconocida de Nápoles: VII, VIII, XII, XV, XIX, XXVIII, XXX, XXXI.
3. Sonetos ubicados entre 1533-1536, caracterizados por hacer referencia a la vida adoptando temas mitológicos: XI, XIII, XXIII, XXIX.
4. Sonetos ubicados entre 1533-1536, caracterizados por estar enfocados en los valores formales propios de un poema, más que por el significado: XVI, XXI, XXIV.
5. Sonetos de difícil identificación temporal, caracterizados por tocar el tema sentimental de Freire o la dama de Nápoles: II, III, V, IX, XIV, XVII.
"Estoy contino en lágrimas bañado, rompiendo siempre el aire con sospiros, y más me duele el no osar deciros que he llegado por vos a tal estado; que viéndome do estoy y en lo que he andado por el camino estrecho de seguiros, si me quiero tornar para huiros, desmayo, viendo atrás lo que he dejado; y si quiero subir a la alta cumbre, a cada paso espántame en la vía ejemplos tristes de los que han caído; sobre todo, me falta ya la lumbre de la esperanza, con que andar solía por la oscura región de vuestro olvido".
This entire review has been hidden because of spoilers.
"Sospechas, que, en mi triste fantasía puestas, hacéis la guerra a mi sentido, volviendo y revolviendo el afligido pecho con dura mano, noche y día; ya se acabó la resistencia mía y la fuerza del alma; ya rendido, vencer de vos me dejo, arrepentido de haberos contrastado en tal porfía. Llevadme a aquel lugar tan espantable que, por no ver mi muerte allí esculpida, cerrados hasta aquí tuve los ojos. Las armas pongo ya, que concedida no es tan larga defensa al miserable; colgad en vuestro carro mis despojos."- Soneto XXX, Garcilaso de la Vega
Me han encantado todos los sonetos, cada uno con un sentimiento diferente pero que te llegan hasta el corazón, el soneto que más me ha gustado es el II; En fin, a vuestras manos he venido,do sé que he de morir tan apretado,que aun aliviar con quejas mi cuidado, como remedio, me es ya defendido.