Literariamente horrible, mal contado y repetitivo (qué vuelta al mundo y crucero más aburridos), lo único salvable son los comentarios y opiniones del autor sobre los políticos en su gestión del coronavirus, en especial de los políticos españoles Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, a los que pone verdes.
No es una ficción, al parecer, sino realidad, pero una y otra vez el autor nos cuela variadas fantasías como la del asteroide asesino de su otro libro "Gog", "contactos" con amigos suyos difuntos (y hasta con Dios), las consabidas ideas fusiladas al libro de Urantia, referencias a sus otras obras, apariciones de ovnis y conspiraciones relacionadas con el coronavirus (cuya verdad, al parecer, le ha sido revelada a él, sí, a él en concreto, porque los perpetradores o los soplones saben que él no lo va a airear). Y luego encima, va y termina de la forma más brusca posible.
Redacción cero literatura.