Una trama enrevesada y rocambolesca, una prosa ágil, acelerada pero muy precisa narrativamente hablando. El símil perfecto de la música que hace Rita Indiana. Y es que a ella la conocí hace más de una década por su música. Antes de convertirse en novelista, era compositora y cantante. Y, por supuesto, letrista. Y esta novela (y supongo que el resto de su obra aunque no la he leído aún) es la fiel heredera de esa forma, de ese ritmo, de esa catarata de palabras bien hilvanadas, con una coherencia precisa, aunque a veces parezca un laberinto lleno de situaciones y personajes. Sin embargo, se sale de él bien librado.
Estuve dudando entre las tres y cuatro estrellas porque aunque Indiana domina el lenguaje y la narración, quizás el ritmo de la historia me resultaba demasiado acelerado y la trama algo confusa. Pero todo era para llevarnos hasta el final donde se aclara todo. Así que, sumen unas pizcas de distopía, de ciencia ficción, thriller histórico y político, de novela queer, de novela de aventuras, de realismo latinoamericano (no muy sucio), y otra pizca de costumbrismo con santería de por medio, Orishas, vidas pasadas y futuras, mundillo del arte contemporáneo, música y bandas cool, ambientalismo y ecologismo, retrato social de República Dominicana, indios taínos, playa, piratas, tesoros enterrados, anémonas, armas nucleares y viaje astral/en el tiempo en tres épocas diferentes. ¿Suena descabellado, sobreabundante y extremo? Pues sí, pero todas las partes, extrañamente, terminan empatando y bien.
¿De qué va la trama? Pues son tres partes. La primera es la de Alcide, la mucama de la santera Esther Escudero, quien también es asesora del presidente dominicano. Alcide recibirá un "don", siendo para ello reclutada por Eric, junto con el cual deben cuidar a una anémona en el acuario de Esther. En el futuro, Giorgio quiere ayudar a su esposa ecologista en la preservación de un arrecife de coral, y también apoyar a nuevos artistas emergentes del arte contemporáneo, para supuestamente con ello hacer dinero y financiar la construcción de un santuario en el mar, con el fin de preservar las especies y el ecosistema del arrecife. Para ello hace una residencia de artistas en el que convoca, entre otros, al pintor Argenis y al profesor cubano De la Barra. En el pasado, varios siglos atrás, posiblemente en la época de la conquista española, tres cazadores y marroquineros esperan hacer un trato con piratas, y dos de ellos asesinan al tercero, que era artista, y entierran en la playa una especie tesoro con sus grabados... Mientras, siglos después, Alcide y De la Barra se encuentran en la cárcel, siendo el primero enviado por el presidente, con quien había hecho un trato previo, porque este se lo prometió a Esther antes de morir... Allí en la cárcel, Alcide juntará todos los pedazos y tiempos de la trama, para finalmente lograr entender el porqué de la relación de todos estos personajes.