Las narraciones de «La sangre y los cuchillos» van del realismo más crudo al sinsentido y la embriaguez carnavalesca, y de la tragedia sin remedio a la reconstrucción de la comedia. Simón Soto prueba con esta nueva entrega la calidad de su trabajo, uno de los más sólidos de la narrativa actual.
Si con Matadero Franklin (2018) logró traer al presente la violenta vida de principios y mediados del siglo XX, en «La sangre y los cuchillos» Simón Soto amplía ese mundo, hacia el pasado y el futuro de la historia de los personajes y de Chile.
Así, gracias a los cinco relatos de este libro podemos conocer las circunstancias que precedieron la llegada de Torcuato Cisternas a Santiago; el viaje del hijo del Lobo Mardones a una pelea de boxeo en Buenos Aires; la amistad de Eduardo Marín con Mario Leiva, que los iguala en origen y los separa en sus destinos, y la historia de Juan Diablo, un personaje poseído por el ansia de la sangre.
Simón Soto (Santiago, 1981) es narrador y guionista. Publicó los libros de relatos Cielo negro y La pesadilla del mundo (Editorial Montacerdos). Ha participado como guionista en teleseries y series de televisión. Matadero Franklin (Planeta, 2018) es su primera novela.
Simón Soto se regodea en lo violento y en esos instantes cuando otro sugeriría, él vuelca toda su pluma para describir de cerca el horror. Parece maravillado con esos mundos violentos y sus costumbres. Y esa fascinación se traspasa al lector.
Hay algo que me llama la atención de como escribe. Más allá de ciertas formalidades por lo general me gusta lo que leo. Aun cuando para poder entender del todo este conjunto se deba leer antes Matadero Franklin: La leyenda del cabro.
(La portada de esta edición es horrible y eso me pasa con el 90% de las tapas de Planeta)
Las historias narradas, el contexto histórico, el universo de cada personaje y los textos del relato que le da el nombre al libro son realmente apasionantes.
Bella forma de retomar tanto material que «Matadero Franklin» entregó a sus lectores.
Como cuentos funcionan perfecto. Como cuentos ova de su gran novela, mejor aún. Simón Soto tiene las voces de su matadero impregnadas, como si le salieran al natural. Destaco el cuento que da nombre al libro, brutal.
Quedé con gusto a poco la verdad. La primera y la última, son muy buenas, a las del medio les anduvo faltando. Sigo esperando la continuación de Matadero Franklin.
Me sorprendió bastante este libro, no tanto por tener bajas expectativas porque Matadero Franklin me encantó, pero porque da una arista nueva del autor.
Matadero Franklin era una novela bastante estable, bien cinematográfica y con una narración impecable. Acá nos encontramos con una mayor libertad que es la que entregan los cuentos que no se exige la coherencia y cohesión de una novela larga. Además, me parece que hay una genialidad al asentarlo en la novela previa.
La Sangre y los Cuchillos funciona como un bonus de Matadero Franklin, un EP si se quiere, de cuentos extra o b-sides. Lo sorprendente es que se ve un nivel de innovación en las herramientas narrativas de los cuentos. Hay variedad, inestabilidad y dinámica que hace que los cuentos se lean prácticamente en una sentada. Muy recomendado.
Me gustó el libro. Tiene historias dinámicas, que podrían convertirse en novelas. Las dos primeras diría yo. Incluso se cruzan. Sin duda la mejor es la última. Que justamente es un relato muy cerrado y triste. Pero muy real. Gran prosa del autor. Recomendado.