Todas las historias tienen un final. Pero si el destino te diera la oportunidad de reencontrarte con quien durante un tiempo formó parte crucial de la tuya, ¿te has planteado lo que le dirías? ¿Qué te gustaría saber? ¿Qué harías con vuestros recuerdos? Una novela sobre el monstruo que todos llevamos dentro, la pérdida de la juventud, el amor y la destrucción. Una obra de teatro entre heridas, fantasmas, perdón y esperanza. Una vida, dos radiografías y la noche polar. Porque incluso cuando crees que ya está todo dicho, siempre queda una última palabra pendiente. Siempre hay algo después del final.
Érika Gael nació en Oviedo en la primavera de 1985. Devoradora incansable de libros, siempre se preguntó por qué ella, al contrario que Matilda, era incapaz de mover objetos con la mente. Hasta que creció y se dio cuenta de que la experiencia acumulada le podía ser útil para enlazar unas frases con otras y crear sus propias historias. Cuando las frases comenzaron a ser cada vez más largas y sus relatos a ocupar cada vez más páginas, decidió que ya era hora de reconocer que había algo que le gustaba más que la carrera de Psicología, más que las películas de Tim Burton y el chocolate: escribir historias de amor.
Me ha encantado. Una novela disfrazada de obra de teatro, con el mundo de la actuación como tema principal y dos personajes, Mariela y Eloy, que se convierten en inolvidables. Está magníficamente escrita, como todo lo que hace Érika, y eso da lugar a un trabajo redondo, al que es imposible pensar en añadir o quitar nada. Recomendadísima.
Seguro que has oído alguna vez que escribir es una de las mejores terapias. Y que para tocar de verdad el corazón del lector, el escritor debe bucear en lo más profundo de sus miedos y heridas y escribir desde ahí. Y que no hay nada más complicado que lo que parece sencillo. Y que en la mezcla está la medida. Pues todas estas perlas de sabiduría pueden aplicarse a «No hay nada después del final». - En su último libro Érika Gael nos regala un texto valiente por muchas razones: por hibridar de manera fluida una novela con una obra de teatro; por confiar el peso de todo a solo dos personajes, los protagonistas, construidos de manera verídica y muy humana; por llevarnos a esa noche de dos meses y hacernos sentir que nosotros también hemos dejado de ver el sol; por no caer en la tentación de utilizar más páginas de las necesarias; pero, sobre todo, por escribir desde ese lugar profundo, oculto tras su perenne sonrisa, y transmitirnos a los lectores un millón de cosas desde ahí. - A mí solo me queda ponerme en pie y ovacionar desde la platea a la que escribió el libreto y lo llenó de canciones, de una historia agridulce, como la vida, y de sensaciones tan de verdad que se quedan contigo incluso después de la lectura. - Y recordar que siempre hay algo después del final.
Breve, intensa, muy original y sin edulcorantes. Diálogos inteligentes para releer y reflexionar. Real como vida misma. Arriesgada, bella y rompedora. Puro teatro 🎭
Hoy os traigo mi última lectura. Ésta semana el poquísimo tiempo libre que he tenido lo he pasado leyendo ésta maravilla que se publicó @erikadeletras hace poco más de una semana. Es una obra de teatro, un guión de una serie, narrativa y todo mezclado da como resultado una historia que te hará pensar y reflexionar en cómo a veces la vida nos lleva por caminos que no siempre son los que nos gustarían, pero al final son los que necesitamos para crecer. Ésta obra transcurre en una noche de dos meses en el círculo polar ártico dónde Mariela y Eloy tienen que grabar una serie para Netflix. Allí descubriremos cómo se conocieron y qué fue lo que los ha llevado a reencontrarse.
No es una novela romántica, pero sí una lectura con mucho amor. Es una historia que se lee rápido pero no es una lectura ligera.
Así que ya sabéis, si queréis descubrir una historia diferente contada de manera original, no lo dudéis porque leyéndola acertareis seguro.
Muy muy fan de Érika Gael. Una escritora con una proyección impresionante. Esta obra es muy especial, intimista, tanto en la forma como en el fondo. En cuanto al formato, el uso de este híbrido de obra de teatro y novela le da el ritmo justo para que el diálogo entre Mariela y Eloy fluya. En cuanto al fondo, toca tantos temas como vida llevan vivida los protagonistas. No pasa de puntillas por nada: el amor, la amistad, la envidia, el inconformismo, las drogas, los complejos, la enfermedad, la paternidad/maternidad y la muerte. Me dejó más, pero sirvan de ejemplo. Sus vivencias respecto a ellos son tan sinceras y verdaderas que yo, como lectora, he pasado en menos de 200 páginas por el asco, la repulsa, la simpatía, la tristeza, la compasión y la esperanza en una montaña rusa que me ha dejado tocada. La resaca lectora está asegurada. 5 estrellas merecidísimas. Con Hielo ya me ganó, con esta obra entra en el grupo de escritoras favoritas.
Título: No hay nada después del final Autor: @erikadeletras Cita:"Mejor no encariñarse demasiado antes de que toque volver a sufrir, ¿no?" Valoración:⭐⭐⭐⭐⭐ Opinión personal: Una novela donde el tiempo y el espacio son personajes secundarios y los sentimientos escenario principal. Dos personajes, dos actores, dos almas que se recuerdan desde hace catorce años. Desde el día en que se separaron, desde el momento en que creyeron que no había nada después del final. Y que ahora, el destino, la oportunidad y las ganas harán que se reencuentran en Magerøya (Noruega), en una noche eterna de dos meses en las que se volverán a conocer y descubrirán sus miedos más ocultos. Una obra maestra de Érika Gael, que consigue que empatices con los personajes y sus vidas, y te deja con las ganas de gritar que siempre hay algo después del final. ¡Enhorabuena a la autora!❤❤❤
Un libro muy distinto a los que ya ha escrito la autora. En él, Mariela y Eloy conversarán largo y tendido (mientras graban una serie para una plataforma digital), arrastrando con ellos al lector a un torbellino de sentimientos. Una historia muy bien hilada, merece la pena leerla.
Bonita historia sobre el reencuentro de dos personas que una vez fueron pareja. Lo que más me ha gustado no es la historia en sí, sino la forma en la que está escrita. El estilo de esta autora ha sido un grato descubrimiento. Los personajes están muy bien trabajados, detalle que valoro enormemente.