«La tienda de prótesis» de Laura Mars. «Injusticia entrópica» de Rafael Díaz Gaztelu. «Date prisa» de Penélope Fernández Rivilla. «Herejía» de Aroa R. Zúñiga. «Mentes brillantes» de Emilio N. Baena. «Vestigios de Elisa» de María Abella Vázquez. «Susurro vegetal» de Laura G.W. Messer. «Diseccionando la muerte» de Rebeca García-Cabañas Garrido. «El infierno de los inmortales» de Sheila Carnero. «La voluntad de los muertos» de Miguel Huertas Maestro.
Puntuar (y reseñar antologías) es muy complicado, pero lo voy a intentar. Mentes brillantes y oscuras me llamó desde el inicio por la parte de la ciencia. Es una de esas veces en las que mi yo farmacéutica ha apartado a codazos a mi yo lectora para empaparse en estos cuentos plagados de experimentos, ética dudosa y algún que otro desastre. No os voy a mentir: he disfrutado un montón las partes más técnicas (sobre todo los capítulos de laboratorio de «Susurro vegetal») y he acabado recordando mis experimentillos en un laboratorio.
Como en cualquier antología, no todos los relatos me han gustado igual ni me han dejado el mismo sabor de boca. Honestamente, con el inicio me ha costado meterme en la antología. Han coincidido varios relatos que por diferentes motivos (bien porque me han sabido a poco o me han resultado muy predecibles) no los he podido disfrutar mucho. Pero al igual que una curva parabólica, los siguientes ya me han gustado más y el resto de la antología la he devorado esta mañana.
Son historias muy diversas y todos tienen más de un aviso de contenido sensible (que yo recomendaría leer, solo me ofrecí a reseñar después de comprobar que no estuvieran los míos). Sobre mis relatos favoritos, «Diseccionando la muerte» de Rebeca García-Cabañas Garrido creo que es el que más me ha gustado en conjunto, pero «Vestigios de Elisa» de María Abella Vázquez también me ha parecido muy original, «Susurro vegetal» de Laura G.W. Messer ha logrado que me sumerja totalmente en la trama, «Herejía» de Aroa R. Zúñiga me ha devuelto las ganas de seguir leyendo la antología y «La voluntad de los muertos» de Miguel Huertas Maestro tiene el final que más me ha sorprendido (y «El infierno de los inmortales» de Sheila Carnero el final más gratificante).
Como prologuista de esta antología me resulta más difícil de lo habitual hablar sobre la antología. Siempre lo es, cuando te encuentras con un compendio de relatos y hay unos por los que sientes más afinidad (cuestión de gustos, de ritmo, de historias) y otros que quedan más descolgados. Es así.
Sin embargo, creo que 'Mentes brillantes y oscuras' es una antología sólida. La cogí con especial cariño por la petición de escribir el prólogo, lo que siempre da una luz diferente. Pero también la cogí con un poco de recelo, porque no sabía qué iba a encontrarme del todo bajo la premisa inicial, lo que creo que añade el claroscuro perfecto de lo que es, en general, 'Mentes brillantes y oscuras'. Una antología donde el límite de lo que es ético y lo que no, del avance de la humanidad y lo que sería incluso un retroceso, se desdibuja a menudo en los relatos; una antología donde juega con la maldad de los personajes y les aporta a veces luz, o donde tergiversa los trasfondos y los significados de lo que está ocurriendo realmente.
Evidentemente, habrá quien disfrute más de unos relatos que de otros (yo misma lo hice), pero creo que el compendio resultante asegura una buena lectura, sólida. Al final, eso es lo que se le pide a las antologías, ¿no? Disfrutar con varias autoras y autores, conocerlas, dejarse llevar unos minutos con una nueva historia y quedarse con ganas de saber qué deparará la siguiente.
En Mentes brillantes y oscuras se pueden encontrar unas interesantes personas de la ciencia que, en búsqueda del progreso, comenten acciones oscuras para intentar encontrar respuestas a las preguntas que se llevan haciendo durante años. Si disfrutáis de historias del terror y tenéis curiosidad por el tipo de experimentos y la diferente forma de contar historias que tienen sus autoras y autores, os invito a adentraros entre las páginas de esta antología y a descubrir voces que, sin duda, tienen mucho que contar.
Mentes brillantes y oscuras alberga en su interior una recopilación de diez relatos con una premisa en común: científicos y científicas que han perdido la cordura y que tienen que llevar a cabo su experimento cueste lo que cueste. Una de las cosas que más me ha gustado y que se comenta en el prólogo es que todos los relatos están protagonizados por mujeres científicas. La verdad es que me ha sorprendido un montón porque la ciencia y yo no nos llevamos muy bien, pero esta antología me ha gustado mucho y de los diez relatos que encontramos en su interior, he disfrutado de todos ellos. Aunque algunos en mayor medida que en otros.
La antología empieza fuerte con el relato de Laura Mars: La tienda de prótesis. Es la primera vez que leo a la autora a pesar de seguirla por redes sociales y su relato me ha gustado un montón. Una madre va en busca de una prótesis para su hija a la tienda de Patrocio, conocido en el pueblo por disponer de prótesis para todas las personas, quien a pesar de negarse en un principio porque la niña es menor de edad y puede haber complicaciones, acaba aceptando. El siguiente relato es Injusticia entrópica de Rafael Diaz Gaztelu. Se nota mucho que el autor es físico porque lo ha demostrado con creces en este relato, pero para mi desgracia no he termina de conectar con el relato y no me ha acabado gustando del todo.
A través de Date prisa, Penélope Fernández nos transporta a un relato de lo más movidito y en el que no habrá descanso para nada. Un doctorado en laboratorio tiene que preparar una fórmula para poder salvar a su jefa del Horror. Me ha gustado un montón la forma narrativa de la autora y la capacidad de mantener la tensión durante todo el relato al mismo tiempo que introduce toques de humor con el protagonista, me ha parecido espectacular. A continuación nos encontramos con el relato de Aroa R. Zúñiga, a quien yo ya había leído en otra antología. En este caso Aroa nos presenta por medio de Herejía a una varonesa cuya única pasión es la medicina, pero no de una manera cuerda. Sin duda alguna, el toque de científica loca está muy presente en este relato, así como un toque notable de feminismo, pero me ha faltado algo dentro de la narración y no he terminado de conectar del todo.
Me ha gustado muchísimo. En serio, ando super metida en esto de las antologías pero es que es lo mejor que puedes leer cuando tienes poco tiempo como me pasa a mí. Me ha gustado que la mayoría de los casos sean mujeres científicas y que todos los protagonistas sean de dudosa moral. Para mí la ciencia no es aterradora hasta que aparece un científico que ignora los límites morales y éticos. Ahí es cuando me da auténtico miedo porque el verdadero terror es aquel que el hombre es capaz de crear por sí mismo.
Y de esto va esta antología.
Los relatos escogidos para Mentes brillantes y oscuras están muy bien escritos, he descubierto a varios autores que no conocía y que me han encantado (otro plus de las antologías). Y sí, claro que hay relatos que me han gustado más que otros pero en general todas las historias son originales y de temática muy variada. Yo tengo un claro favorito.
Asombrada y maravillada por el talento de todos los jóvenes autores integrantes de esta antología de relatos. No lo había leído antes porque soy algo asustadiza, ¡pero no me ha dado nada de miedo! Solo algo de aprensión en algunas escenas, así que lo recomiendo a cualquiera que quiera emocionarse y reflexionar sobre los límites de la vida y la muerte. Como científica, me ha encantado el tratamiento que se le ha dado a los científicos tan bien caracterizados con su curiosidad y su afán de descubrimiento (aunque en la realidad nos regimos por la ética).
"Mentes brilantes y oscuras" ha sido un descubrimiento desde que comencé a leer el primer relato hasta el colofón del último.Mucha parte del mérito,además de las autoras,es de la selección que han hecho desde Hela Ediciones.No hay ni un solo relato que cojee ni que sobre.Es una antología compacta y los temas no se repiten. Cada relato tiene su punto de pararse a pensar ¿y si esto fuera posible? y seguir leyendo desando que nunca lo sea.Creo que es de las pocas veces que no puedo quedarme con un relato favorito porque todos me han hecho sufrir y padecer casi en la misma proporción. Si os gustan los relatos de terror con temas científicos y experimentos poco(o nada) éticos este es vuestro libro.Dadle una oportunidad poque os sorprenderá.
Elegí leer una antología de ciencia ficción y terror porque son dos géneros que no suelo leer y me apetecía explorarlos en dosis pequeñas para no agobiarme con un relato más largo y terminar dejándolo a la mitad. Y debo decir que fue una buena idea. Se trata de una compilación de relatos donde los protagonistas son científicos cuyas mentes son prodigiosas, pero que no siempre se usan para hacer el bien. Esta premisa me resulta muy interesante y creo que todos los autores y autoras han hecho un gran trabajo perfilando a sus personajes principales.
Dentro de la antología he encontrado relatos que me han parecido muy buenos (la mayoría) y que se han convertido en mis favoritos. Es el caso de: - La tienda de prótesis, cuya apropiación del refrán "la curiosidad mató al gato" nos invita a cuestionarnos hasta dónde es lícito llegar para aprender y cuánto estamos dispuesto a ofrecer cuando necesitemos esos conocimientos que no creemos éticos. - Herejía, cuya crítica a la invisibilidad de las mujeres en la ciencia y el guiño a quienes se ven obligados a ser autodidactas de aquello que les apasiona me maravilló. - Vestigios de Elisa, por retorcer lo que es el amor incondicional de una madre y por esa voz narradora que me pareció todo un acierto. - Diseccionando la muerte, que introduce a un vampiro, depredador como humano y como criatura fantástica, y convierte a la humana en una bestia, ¿quién es el lobo y quién Caperucita? - El infierno de los inmortales, que se cuela en nuestras peores pesadillas y da rienda suelta a los miedos más viscerales como método de ajusticiamiento. - La voluntad de los muertos, cuya trama nos hace pensar en si de verdad somos quienes creemos ser o somos parte del proyecto de otra persona... un relato fantástico para cerrar la antología.
Aunque no estén en mi lista de favoritos, las ideas que plantearon otros autores me parecieron muy buenas. Son: - Date prisa, con sus engendros mutantes que terminan con la vida de quienes no supieron poner límites a su curiosidad ni a su ambición. - Mentes brillantes, un relato inteligente sobre lo que significa el fracaso escolar y el potencial que puede tener un proyecto que se dedica a rescatar el conocimiento de las mentes más brillanes, todo puesto al servicio de la sociedad. - Susurro vegetal, que nos habla de la competitividad y nos hace plantearnos hasta dónde estaríamos dispuestos a llegar y a qué estaríamos dispuestos a renunciar por ambición.
El único relato con el que no llegué a conectar fueInjusticia entrópica, que se me atascó porque me pareció muy técnico y yo creo que aquí la terminología ha de estar al servicio de la historia.
Aunque tengo que admitir que no he disfrutado de esta lectura como lo habría hecho con un género con el que me sienta más cómoda, la verdad es que me alegro de haberle dado una oportunidad. No he sufrido de miedo con ninguno de los relatos, en general me han producido más bien asco o repulsión. Creo que las historias estaban, en general, muy bien construidas y con un trasfondo que da pie a reflexionar sobre temas contradictorios y sobre la moralidad y la ética. Además de que, como conjunto, los textos dan pie a darle una vuelta a los límites del conocimiento.
Todos los relatos de esta antología nos van a mostrar una nueva imagen de lo que es un científico loco, algo que me ha encantado de esta antología, precisamente, y es que aún partiendo de una premisa, que en principio podría hacer que todos los relatos fuesen muy similares, no ha sido para nada así. El libro consta de un prólogo, y de 10 relatos, los cuáles me han gustado todos, aunque os hablaré de los cuatro que más me han gustado y en orden de aparición.
Para empezar quiero hablaros de ese prólogo, está escrito por Andrea Prieto Pérez, y es una breve introducción a lo que nos vamos a encontrar un poco más adelante con los relatos, como comienzo de la antología me ha parecido muy bueno.
El primer relato que nos encontramos es La tienda de prótesis, de Laura Mars, en él se nos presenta a un vendedor de prótesis (como podéis imaginar), pero estas son unas prótesis algo diferentes. Como comienzo de los relatos, me ha parecido muy bueno, la forma de escribir de Laura me gusta mucho y una vez más algo suyo que leo, algo que sin duda me encanta.
Herejía, de Aroa R. Zuniga, la protagonista de este relato será una científica quién tiene entre manos una investigación algo peculiar pero con un fin muy importante para ella, que lleva mucho tiempo persiguiendo. La historia es posiblemente de las más oscuras de la antología, pero a pesar de eso me ha enganchado bastante y el final no me lo esperaba para nada.
Mentes brillantes, de Emilio N. Baena, esta historia es de la más pausadas de la antología, pues no cuenta con demasiados giros inesperados a diferencia de otros, pero eso no tiene porque ser malo y en este caso no creo que lo sea, pues es precisamente el ritmo pausado lo que le hace especial para mí, ya que se sale de esa dinámica de que suceden bastantes cosas en apenas unas páginas.
Vestigios de Elisa, de María Abella Vázquez. Este relato me ha encantado sin duda, es bastante diferente al resto, pero esta vez no me refiero al ritmo pausado como en el anterior, sino que aquí vamos a acompañar a un narrador diferente, que le da ese toque de originalidad, pero sin alejarnos nunca de la ciencia y de la locura, que es precisamente en este relato donde mejor se refleja.
En definitiva, Mentes brillantes y oscuras, es una antología llena de muy buenos relatos, pues a pesar de que yo solo os haya hablado de mis cuatro favoritos, no hay ninguno que no me haya gustado, en el que podréis ver la locura representada de diferentes maneras. Si os gusta el terror o como yo estáis empezando a leerlo poco a poco, os recomiendo que le deis una oportunidad, pues no creo que os vaya a defraudar.