Margarita, escritora de éxito, vuelve a su ciudad natal para vaciar la casa de sus padres, un piso de los años 60 en un barrio obrero. Mientras, los medios de comunicación retransmiten la exhumación del cadáver de Franco, que marcó la vida de tantas generaciones de españoles.
De las cuatro personas que vivieron en la casa, solo queda Margarita. Su abuela, su madre y su padre han ido muriendo por ese orden. Es hija única y debe realizar la tarea ella sola. Ni su marido ni su hijo la acompañan en ese viaje tan extremo que es el de recorrer los vacíos personales.
Los olores que aún permanecen en la ropa, el sabor de la quina Santa Catalina, los viejos pasaportes, los libros... la van transportando a diferentes momentos de su pasado vividos en el piso. Los reproches a sí misma y a los fantasmas de los muertos que viven en su memoria se mezclan con la historia en la que se enmarcan su vida y la de su familia: una abuela que vivió todas las guerras del siglo, una madre y un padre que se criaron en una posguerra castradora de sueños; y ella, la protagonista y narradora en primera persona, que tenía trece años cuando murió el dictador. Sus recuerdos llenan la casa vacía, y a través de ellos entiende mejor las actitudes de su familia y de ella misma hacia todo lo que estaba pasando en aquellos años de la Transición.
Nacida en Zaragoza en 1962, es licenciada en Filología Hispánica y diplomada en Filología Inglesa. Desde 1986 es profesora de Secundaria. Ha publicado ediciones didácticas de obras de teatro y numerosos artículos sobre la enseñanza de Lengua y Literatura. Adora conocer otras culturas y otras lenguas. En 2009 aparece su primera novela para adultos, Bajo el león de San Marcos. En la colección Espacio Abierto ha publicado las novelas El medallón perdido, El retrato de Carlota, Donde aprenden a volar las gaviotas y El bosque de los árboles muertos. Con su obra La noche más oscura ganó el VIII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil.
Margarita es una escritora de éxito que vuelve a su ciudad natal para vaciar la casa en la que vivieron sus padres y su abuela. Y al volver a esa casa vuelven los recuerdos de su infancia y juventud. Y con los recuerdos va comprendiendo mejor a su abuela que vivió todas las guerras, a su madre, marcada por la época en la que vivió y por la educación recibida en el colegio de monjas y a su padre al que adoraba. Con sus recuerdos nos lleva muy sutilmente por el fin del franquismo, la transición o el papel de la mujer en la sociedad. Un libro sencillo y de fácil lectura sobre los recuerdos de una época y sobre cómo la educación de las mujeres determina su vida.
Ana Alcolea es licenciada en Filología Hispánica y diplomada en Filología Inglesa. Ha ejercido como docente de Lengua y Literatura durante más de veinticinco años y publicado más de veinte novelas. A pesar de que el público al que suele dirigirse es infantil y juvenil, eso no le ha detenido para escribir "El brindis de Margarita", una novela adulta que ha sido galardonada con el Premio de Las Letras Aragonesas 2020.
Narrado en primera persona y conjugando presente y pasado, Ana Alcolea realiza un recorrido introspectivo por la vida de la protagonista y sus relaciones familiares que, sin poder evitarlo, van ligadas al contexto histórico al que les tocó vivir; la posguerra, el franquismo y los años de transición hacia la democracia.
La acción transcurre a lo largo de los tres días en que Margarita debe vaciar la casa y poner en orden los últimos resquicios de su pasado, sin embargo, este enfrentamiento inequívoco le invita a enfrentarse con sus recuerdos. De este modo no solo se lleva a cabo un momento de inflexión para ella, sino que la invita a romper con sus fantasmas del pasado y perdonarse a sí misma.
La trama no tiene grandes acontecimientos, al contrario, es bastante lineal, la acción es casi inexistente y el foco principal recae en las conclusiones que saca Margarita de sus pensamientos, experiencias pasadas e intercambio de opiniones en hondas conversaciones con personas de su pasado.
Con una pluma amena, con precisas descripciones, extensos diálogos y cargada de reflexiones, Ana realiza un delicioso recorrido por la historia de España a través de una visión muy humana, social y familiar dirigido a todo tipo de lectores, permitiéndole a aquél que haya vivido en tiempos pasados sentirse identificado, del mismo modo que los más jóvenes consiguen entender aquellos acontecimientos que marcaron a varias generaciones.
A través de las diferentes conversaciones que Margarita mantiene con sus amigas se amplía el punto de mira, consiguiendo descubrir diferentes perspectivas y opiniones relacionadas como un mismo momento histórico. En cierta medida se trata de un análisis pormenorizado de la vida de momentos críticos y puntuales de una serie de mujeres que han pasado por varias etapas políticas, sociales y familiares, que han visto cómo sus vidas se desligaban de sí mismas debido a la represión más absoluta y poco a poco se veían liberadas de sus etiquetas gracias a la democracia y la incorporación de la mujer en el mundo laboral demostrando su capacidad de resiliencia, superación y renovación.
De este modo y, sin poder evitarlo, debido al tiempo cronológico en el que se ambienta la novela en el presente, se hace un seguimiento de la exhumación de Franco y cómo la vivieron aquellos que se rigieron por el franquismo, enfrentando así diferentes pensamientos y opiniones, al mismo tiempo que se abre la brecha del pasado.
Como personaje principal solo existe Margarita, pues el resto tiene su aparición de forma puntual. Este personaje se va descubriendo según avanza la novela a través de sus actuaciones y reflexiones introspectivas.
Del personaje de Margarita, cabe destacar que a pesar de su perfecta y compleja construcción no he podido empatizar demasiado con ella, dado que su actitud hacia algunos personajes secundarios y sus pensamientos dañinos, negativistas y prejuiciosos sin ningún tipo de fundamento me enfurecían. Éste es quizás el único punto negativo que pondría a la obra y que me ha impedido disfrutarla al máximo.
Los temas que se tratan son de lo más diversos, tocando aspectos comunes y controvertidos como la familia, las relaciones, la amistad, el paso del tiempo, las redes sociales, la muerte, el maltrato, el papel de la mujer, la educación, el aborto, la homosexualidad, el racismo, el feminismo o el divorcio. Todos ellos son retratados por la autora siempre desde diversas perspectivas y estableciendo como base las normas sociales de los años 60 comparándolo con el siglo XXI y llevando consigo una moraleja.
Ana pone una nota de color al añadir música, libros, película y cine de la cultura pop de los últimos años del siglo XX.
Considero que es una novela con la que cualquier lector puede sentirse identificado no solo por su estilo costumbrista, sino porque ahonda en el interior de las personas y el dolor que produce enfrentarse a la pérdida de un ser querido al deshacerte de sus objetos personales en los que se encierran tantas historias, algo por lo que todos hemos tenido que pasar en algún momento de nuestras vidas.
En conclusión, "El brindis de Margarita" es una novela real, dura, optimista, triste y, a la vez, esperanzadora, que remueve el pasado y desentierra esos momentos más difíciles para un ser humano como pueden ser enfrentarse a la pérdida de ser querido o poner punto y final a ciertos puntos del pasado.
Bastante interesante, llegar a un lugar donde los recuerdos son como las tardes que sostuvieron tu vida. Las remembranzas de las épocas vividas, sus personajes y lo que en mi memoria guardo. Son el camino que recorre para organizar y dejar el pasado, lo físico. lo que se pueda empacar, desechar,organizar. Para luego tener la certeza que las vidas de los otros han terminado así, y nada más que lo que hay en ti permanecerá.
Lo histórico, es el contexto para ella reconstruir su vida al lado de los suyos. Y todo fue encanjando, y permitiendo cerrar cada etapa de la vida. !
Un recorrido por la Historia de España del último tercio del siglo XX. Pero también de la historia de las personas, me ha trasportado a mi historia. Esos recuerdos olvidados, que florecen cuando la protagonista va recordando anécdotas de su niñez, adolescencia y juventud.
Un historia llena de canciones, que abanderamos de jóvenes y rechazamos de mayores. Unos recuerdos que le hacen entender a su progenitores y a su abuela, en el ambiente en que fueron educados ;y como y porqué a ella le inculcaron esos valores.
Un libro que hace un recorrido personal por la adolescencia y primera juventud de la protagonista recorriendo el final del franquismo y el inicio de la transición. En una familia y su entorno, la autora intenta comprimir diferentes miradas a la dictadura y la llegada de la democracia.
El libro que menos me ha gustado de la autora. En todo el libro no he visto una trama o algo realmente interesante, lo seguía leyendo porque quería acabarlo pero al final he desistido, eso sí, muy cerca de la meta.
Una novela excepcional, sin caer en la estridencia evoca cientos de recuerdos juveniles a quienes nos identificamos con el personaje principal. Somos una generación de transición, soñadores de una libertad hoy conquistada y que vertiginosamente se está diluyendo como agua entre nuestras manos.