Disfruté muchísimo este libro de Han, creo que es de mis favoritos del autor y lo pillé en el momento preciso, pues era justo lo que necesitaba para comenzar este año. Me pareció un texto bello y conmovedor, me invitó a reencontrarme con viejos amigos, como Kant, a quien no visitaba hace bastante y me provocó ternura leerlo hoy como un viejo cascarrabias, rígido y amargado, pero luminoso y generoso a la vez, pese al anclaje en su contexto, y a quien le tengo muchísimo cariño y con quien me puedo identificar incluso en las debilidades.
El libro parte como un repaso al tema de la muerte interpersonal, también sobre la muerte del yo y la identidad y el yo absoluto, pero sobre todo la muerte y el otro. Revisa la visión de Kant, Heidegger, Lévinas y Canetti, pero con referencias a otros filósofos y escritores, repasando distintos puntos como la muerte heroica, la libertad, el silencio, el amor, etc. estableciendo a la vez un diálogo entre los distintos autores con reflexiones del propio Han hacia el cierre de cada capítulo, dando espacio también a las inconsistencias y tensiones dentro de la propia visión de cada filósofo y los cambios y gradaciones que se dieron a lo largo de sus trayectorias, que dan cuenta de su búsqueda incansable, su honestidad y humanidad.
Totalmente recomendado.