El libro es un ensayo interesante sobre la sexualidad que te invita a reflexionar y plantearte ciertas cosas que no solemos cuestionarnos y que a menudo damos por hecho.
En ese sentido invita a "desaprender" y mirar con otros ojos y abrir la mente.
El índice de capítulos me parece muy original dado que cada título del capítulo está tachado y a continuación reescribe un título alternativo. Una declaración de intenciones de lo que es y de lo que no es (aunque creamos que lo es). Por ejemplo el capítulo 1 tacha la palabra mapa y reescribe "navaja suiza" dado que el ensayo no pretende tanto guiar o llevarte a ningún lado como un mapa, si no dotarte de herramientas que puedan serte útiles como en una navaja suiza. El capítulo final tiene tachada la palabra "fin" y reescrita la palabra horizonte, para indicarte que aunque el libro termina no se acaba el viaje sino que esto solo el principio de nuevos horizontes a explorar.
Bel Olid, la autora catalana nacida en Mataró se autodefine como mujer CIS, occidental, blanca, con un cuerpo más o menos normativo, rebelde intensamente sexual y que desea cuerpos muy variados. Me parece relevante que contextualice quién y cómo es la que escribe, dado que nuestras circunstancias condicionan nuestra visión.
El libro aborda diferentes temas (aunque de manera básica), aporta un glosario de términos y terminogía que es interesante conocer y tener claros. De esta manera operativiza y delimita conceptos como qué se entiende por relación sexual. Esta definición de términos que todos creemos conocer me parece muy importante porque es absolutamente necesario que todos estemos utilizando el mismo término para indicar el mismo constructo y de esta manera poder entendernos. Para la autora en la definición de relación sexual es imprescindible no solo el consentimiento, sino el entusiasmo (en ese sentido va más allá de la definición de la RAE o la definición legal para no ser considerado delito o violación).
El problema es que los temas no se terminan de profundizar ni elaborar sus aplicaciones prácticas porque para mí la consecuencia lógica de esa afirmación es estar a favor de la abolición de la prostitución. Pero o bien no se moja y prefiere no posicionarse abiertamente o bien prefiere que seas tú mismo el que saques tus propias conclusiones.
También te hace reflexionar sobre qué significa exactamente consentir y como no podemos hablar de consentir si la persona realmente no se puede negar porque hay una relación de desequilibrio de poder o si el negarse tiene implicaciones y consecuencias negativas para la persona que se niega. Evidentemente tampoco puede consentir una persona que no está en pleno uso de sus facultades por ejemplo porque está bajo los efectos de sustancias y su nivel de conciencia no es adecuado.
Es un libro con perspectiva feminista, desmonta expectativas y prejuicios, denuncia la brecha orgásmica y círculos viciosos perversos como se castigue socialmente que una mujer muestre deseo (cómo van a entender que no es no, cuando a la mujer de le dice que también tiene que decir no cuando es sí porque mostrar el deseo te hace ser una puta?)
El libro también reflexiona sobre diversos estereotipos, prejuicios y falsas creencias. Te invita a plantearte porqué haces lo qué haces, qué motivaciones hay detrás, o porqué te gusta lo que te gusta y si realmente es una libre elección. Aboga por aportar referentes para otros tipos de sexualidad y defiende la diversidad. Desde el bodypositive hasta el body neutral trabajando desde el activismo estético por la autoaceptacion y la aceptación de la diversidad corporal.
Comparto su visión de que "no hay cuerpos equivocados, hay normas opresoras" y que las transformaciones corporales (incluidas prótesis, hormonación, cirugía) se ofrecen como solución personal a un problema que es social (el adjudicar un género a un sexo biológico determinado o el que existan prejuicios como la gordofobia) cuando la solución sería aceptar todo tipo de diversidad física (y no discriminar por motivos de diversidad funcional, discapacidad, cuerpos no normativos, cuerpos racializados, etc.).
En alguna ocasión ha hecho alguna interpretación de los datos estadísticos que confunde nuestra con población. Por ejemplo indica una encuesta que indica que las mujeres heterosexuales llegan al orgasmo en el 61.6% de las veces mientras que las mujeres homosexuales llegan un 74.7% de los casos. Los hombres hetero un 85.5 y los hombres homosexuales 84.7%. dudo mucho que es última diferencia sea una diferencia significativa por tanto se debería mantener la hipótesis nula de que no hay diferencias entre hombres a la hora de llegar al orgasmo independientemente de si su pareja es otro hombre o si es una mujer. Mientras que en las mujeres sí llegan más al orgasmo si su pareja es una mujer. Sin embargo ella concluye "es curioso que los hombres heterosexuales tengan más órganos que los gays" y esa conclusión no se deriva de los datos porque la diferencia es de 0.8%, dudo que sea significativa.
El libro incluye también una sección de juguetes sexuales y métodos anticonceptivos. Por último aboga por el respeto, la comunicación, el cuidado y el autocuidado, la responsabilidad afectiva... No es necesario tener una relación "sería, exclusiva, convencional y monógama" para que tratemos con respeto y cariño y responsabilidad afectiva a la otra persona. No tenemos porqué elegir entre el sexo sin amor o el amor sin sexo (aunque prefiere optar por la palabra "afecto" a la palabra "amor" con sus connotaciones de amor romántico).
Básico pero quizá precisamente por ello recomendable porque debemos empezar por lo más básico y partir de tener al menos esas cosas básicas claras.