En Las comadrejas (1967) los recuerdos de la infancia del protagonista chocan con la realidad que se encuentra cuando regresa a Bearn tras diez años fuera de la isla. Todo ha un buen contingente de inglesas ricas se han instalado en los hoteles de lujo que han surgido por todas partes. Sin embargo, las temidas Comadrejas, aquellas dos ancianas que tanto miedo le daban cuando él era un niño, siguen ahí, como si el mundo atávico, de brujas y de mitos, pudiera aún convivir durante un tiempo con las motos y los transistores.
Llorenç Villalonga (Palma, 1897-1980), escriptor i metge psiquiatre. Estudia medicina i s'especialitza en psiquiatria (1919-1927). Exerceix com a metge a Palma, primer en una consulta privada i després a l'Hospital Psiquiàtric de la ciutat. A més, és nomenat secretari del Col·legi Oficial de Metges de les Balears. Villalonga comença la seva trajectòria literària col·laborant al diari Día de Palma amb un conjunt d'articles marcats clarament per les seves conviccions anticatalanistes i antirepublicanes. Ben aviat, però, surt a la llum la seva primera novel·la Mort de dama (1931), que signa amb el pseudònim de Dhey. Aquesta obra de marcat caràcter esperpèntic, es va veure envoltada d'una gran controvèrsia dins el món regional mallorquí que s'hi sentí ridiculitzat. Amb els anys, però, s'ha convertit en un clàssic de la literatura catalana, juntament amb Bearn o La casa de les nines (publicada en català el 1951), premi de la Crítica nacional i, sens dubte una de les novel·les més traduïdes de la literatura catalana del segle XX. A més a més d'aquestes dues novel·les emblemàtiques, és autor de diverses obres que configuren, sobretot a partir dels anys seixanta, el mite de Bearn. Villalonga hi retrata amb saviesa i nostàlgia la Mallorca de l'antiga aristocràcia just abans de la seva desaparició definitiva. Per això s'ha relacionat la seva obra i, més concretament Bearn, amb Il Gattopardo del sicilià Giuseppe Tomasi di Lampedusa, obra que Villalonga traduí al català el 1962.
Llorenç Villalonga es uno de los escritores más admirados de la literatura en lengua catalana del siglo XX. En 1967 nació “Les fures”, este escrito que gracias a @edicionesinvisibles podemos disfrutar en una edición preciosa y cuidada. No conocía a este autor, ni su obra, pero agradezco infinitamente haberme interesado por ella y haber disfrutado de esta manera de una novela muy agradable de leer.
En esta historia situada en Bearn, una pequeña población mallorquina, conoceremos a nuestro protagonista y narrador. Un joven que nos relatará su infancia en ese lugar donde creció y fue feliz. Allí, se crió libre, al lado de unas personas que resultaron muy significativas e importantes en su vida. Tras un salto de varios años volverá y será consciente del paso del tiempo y de lo que quedó atrás.
Sin lugar a dudas debo resaltar la importancia que han tenido para mí Las comadrejas, unas mujeres misteriosas que los demás habitantes temen y que creen ciegamente que son brujas o que tienen el mal en su interior. Estas, están presentes durante toda la novela, viven los cambios que tienen lugar en su pueblo pero parece ser que son las únicas que mantienen su esencia. Siempre vestidas de luto, tan sabias pero tan odiadas y criticadas.
La narración es sencilla pero no carece de belleza ni detalle, el autor nos brinda una serie de descripciones precisas de la ambientación que logran una perfecta sumersión en la historia. Estamos ante un relato con un tono humorístico a la par que melancólico, en el que no sucede gran cosa pero que cuenta con elaboradas y concisas reflexiones que indiscutiblemente, hacen de este, un libro especial.
Para finalizar, solamente añadir que si os adentráis en esta preciada lectura, encontraréis las peculiaridades de Bearn, sus supersticiones, el valor de la amistad, la melancolía de volver a una niñez donde todo era sencillo y una crítica a la modernización. Este es un texto que embruja, con un gran poder simbólico y que os recomiendo leer, solo por ser parte de esa cotidianidad tan singular y peculiar.
El narrador de esta historia nos lleva a su infancia en la que por problemas de salud fue enviado a la zona de montaña donde vivía su abuela. Su estancia con ella fue corta, por falta de afinidad con su nieto lo envía a Bearn, una aldea cercana donde vivirá una serie de años junto a su nodriza y la hija de esta. El tiempo que estuvo allí lo recuerda como los mejores años de su vida: en los que creció medio salvaje, recuperando la salud, en compañía de su Coloma y viviendo libre. Como sustituto de padre tuvo al herrero del pueblo, su ídolo. Nos cuenta sus experiencias en este periodo de su vida. De entre los habitantes de Bearn dos son muy especiales, Las comadrejas: unas viejas que siempre van de luto, a las que pocos se acercan y que transmiten oscuridad así como fascinación.
En cierto momento nuestro protagonista regresa a casa con sus padres y Bearn y sus vivencias quedan grabadas en su memoria, recuerdos elaborados por su yo de 9 años. Diez años después regresa a Bearn aprovechando unas vacaciones de verano, y lo que allí encuentra no es aquello que él recordaba, el progreso ha llegado, ahora hay un café, motos, ropa cara, neveras y transistores... Bearn ha cambiado, su gente también aunque aún quedan vestigios de ese Bearn que guarda en su memoria. Las comadrejas siguen allí (siendo culpables de todo mal que ocurre en la aldea, según algunos) y nuestro protagonista se pone al día con la vida de aquellos que conoció de pequeño, recordando a otros e intentando darle sentido a algunos misterios sin explicación.
Una novela genial, donde Bearn es un personaje más. El autor te sitúa en el escenario perfectamente, presentándote con maestría a los distintos habitantes. Los roles sociales, las jerarquías, las costumbres y supersticiones de la aldea se dejan ver a la perfección.
Nos habla de los cambios que se producen a causa del turismo y el progreso (no todos buenos), mostrando los anhelos y necesidades -realmente innecesarias- que van creando en la población, haciendo cada vez más difícil la felicidad.
En fin, una historia que atrapa (aun sin contar nada extraordinario) narrada de forma especial, con personajes y un escenario muy bien presentados, con cierto drama pero con mucho humor a la vez, y con interesantes reflexiones que se desarrollan a lo largo de la novela.
Hay libros que parecen susurrarte desde la estantería, como si guardaran secretos de un mundo que ya no existe pero que, de algún modo, sigue latiendo bajo la superficie. En “Las comadrejas”, abres el libro y, sin saber muy bien cómo, ya estás en Bearn: un pueblo que podría ser cualquier lugar y todos al mismo tiempo, donde el pasado y el presente chocan.
Villalonga nos da un festín de lenguaje, de esos que se saborean despacio. Su estilo es tan cuidado que da gusto simplemente leer por leer, sin prisa, como quien vuelve a escuchar una historia que ya conoce pero nunca se cansa de redescubrir. El protagonista, con esa mezcla de ternura infantil y mirada adulta desencantada, guía al lector entre recuerdos idealizados y una realidad que, aunque cambiada, sigue guardando ecos de leyendas, mujeres sabias y viejos temores de infancia.
Las comadrejas (sí, esas señoras que no aparecen pero están en todas partes) son el alma invisible del relato. No hace falta verlas para sentir su peso, su presencia legendaria, su función de espejo para los prejuicios del pueblo. Villalonga las convierte en símbolo: de lo misterioso, lo excluido, lo femenino indómito. Y ahí está uno de los mayores aciertos de esta novela: esa lectura entre líneas que, sin forzar nada, se desliza hacia la crítica social, el feminismo y la resistencia a las normas establecidas.
Además, hay algo casi mágico en cómo se trenzan lo místico y lo cotidiano. La nostalgia, esa compañera constante en la primera parte, da paso al escepticismo en la segunda, cuando el niño vuelve convertido en adulto. Pero ni la modernidad con sus motos ni los turistas de sombrero ridículo logran borrar del todo el viejo espíritu de Bearn. Y eso, de algún modo, reconforta.
Esta breve novela es como ese rincón escondido del pueblo al que siempre quieres volver, aunque sepas que ya no es igual. Y si escuchas bien, quizá hasta oigas a las comadrejas cuchicheando en alguna esquina.
«I aquell plural, aquella intimitat que ens atracava l'un a l'altre i ens allunyava de la resta del món, tal com la desitjaren Aquil·les i Patrocle a la rapsòdia XVI de la Ilíada, em donà coratge. Entre nosaltres, [...] no hi havia per què avergonyir-nos: l'estimació era completa»
Contentíssim d'haver-me retrobat amb Villalonga. 💚
Este es un relato rural que entronca con las memorias de su autor y que nos sitúa en una isla de Mallorca bastante inédita para la mayoría de los lectores, no solo por el marco temporal (años 50-60) sino por tratarse de una aldea de interior. Estamos hablando, por tanto, de personas que pese a vivir en una isla nunca habían visto el mar y que desarrollaban sus vidas dentro del microcosmo de su pueblo, siempre rodeados de las mismas personas. El impacto que el desarrollo económico y turístico de la isla tendrá en sus vidas es uno de los ejes de la narración, muy salpicado también por los elementos de tipo paranormal que se le atribuye a las comadrejas, tres ancianas del pueblo con fama de ser brujas. Lo que más me ha gustado de la novela es su autenticidad y sencillez y siempre me quedará la espinita de no poder leerlo en el mallorquí original porque imagino que eso termina de hacer redonda esta experiencia.
Tenía una asignatura pendiente con este autor y estoy contenta de haberlo conocido con esta breve novela y en su idioma original. La verdad es que me ha gustado más de lo que me esperaba. Me he sentido totalmente en el pueblo de Bearn, en esa infancia añorada por el protagonista, paraíso perdido y símbolo del daño que el progreso consumista puede hacer a la sociedad. Ha sido un placer conocer a algunos personajes de este pueblo que se quedarán conmigo para siempre como la nodriza Tonina o Xim, el herrero.
El protagonista y narrador de la novela, del que no sabemos el nombre, nos mezcla en estas páginas sus recuerdos de cuando estuvo conviviendo en Bearn de niño y cuando volvió 10 años después. El pueblo de antes y después no es el mismo, como también ha cambiado su mirada. Y entre los momentos entrañables que recuerda de su infancia y la feroz crítica a la publicidad emitida por los transistores de cuando contaba con casi 20 años, también hay hueco para personajes inmutables, como las "fures" o comadrejas del título, esas señoras agoreras que parecen saberlo todo, lo que sucede y lo que está por suceder, a las que todo el mundo evita y culpan de cualquier mal.
Creo que lo que más me ha gustado ha sido la ambientación, la crítica sin tapujos a diferentes aspectos del consumismo, y el sutil sentido del humor, irónico muchas veces, con la que se hace más llevadero el pesimismo de su segunda mitad.
'Les Fures' un clàssic que mostra amb nostàlgia una societat en un procés de canvi molt adient per rellegir a l'actualitat
Títol: Les Fures Autor: Llorenç Villalonga Editorial: Viena Col·lecció: Petits Plaers Nombre de pàgines: 208 PVP: 16,00 €
El llibre que tanca el cicle mític de Bearn A Les Fures, els records infantils del protagonista topen amb la realitat que es troba quan torna a Bearn després de deu anys fora de l’illa. Tot ha canviat: ara hi ha instal·lades tot de senyores angleses en hotels de luxe. Però les Fures, aquelles dues ancianes que tanta por li havien provocat a ell de petit, segueixen allí, com si el món atàvic, de bruixes i mites, pogués encara conviure durant un temps amb les motos i els transistors.
Villalonga és un dels autor cabdals de la literatura catalana segle XX. Llegir Les Fures, encara que sigui l'última obra del cicle de Bearn, és un bon inici per introduir-nos a la seva obra: la seva brevetat fa que començar-ne la lectura faci menys respecte i a l'iniciar-lo descobrim que és un llibre que es debora. Encara que coneixia la figura de Villalonga, mai m'havia llançat a llegir la seva obra, però després de Les Fures, tinc ganes de llegir tot el que va escriure sobre aquest món místic de Bearn.
Qui són les Fures? Són realment el que el poble diu d'elles? Els personatges que donen nom a aquesta novel·la són personatges-fantasma que ens acompanyen al llarg de la història, ja que mai arribem a veure-les, però tots els personatges parlen d'elles i sembla que siguin les causants de tots els mals que tenen lloc a Bearn, el poble Mallorquí on Villalonga situa la seva obra.
Les Fures és una obra divida en dues parts, iniciem la primera a través d'un narrador en primera persona que ens explica els seus records d'infància a l'estil de Proust: amb molta nostàlgia i idialitzant el passat; l'infància era un món on tot era possible, un món on les Fures eren reals i causaven tots els mals que s'esdevenien a Bearn. Però a mesura que avança la història i, sobretot, a la segona part on el protagonsita que ha marxar de Bearn i ha crescut, ara té vint anys, torna al poble de la seva infànica i amb nous ulls, més crítics, veu com el món on va créixer ha canviat, però ell també. Així doncs, no només la prosa, sinó que també la sensació de nostàlgia i de paradís perdut m'han recordat a Proust. De fet, el viatge de transformació que fa el protagonsita de Les Fures encarna una de les cites més cèlebres de Proust: "L'únic veritable viatge de descobriment no consisteix a buscar nous paisatges, sinó a mirar amb uns nous ulls."
Les Fures també s'han descrit com una obra de realisme màgic, però hi ha qui, en canvi, la considera una obra costumista. A mi m'agrada pensar que és una barreja entre els dos gèneres. D'una banda, la primera part té aquest aire mísitc i de realisme màgic a través dels ulls del protagonsita que al ser un infant veu aquest món de les llegendes plausible i real, però al mateix temps s'intueixen algunes pinzellades de costumisme i sàtira que a mesura que avanci la història, sobretot, a la segona part es faran més evidents. També considero que l'obra és costumista perquè intenta representar la història petita, la història dels pobles.
Malgrat considerar-la costumista, penso que el que la fa una obra universal és que no cal ser de Mallorca per sentir-se identificat amb el món de Bearn i els seus personatges per entendre'ls. Amb la globalització i l'inici del turisme massiu, tots hem sentit com els nostres pares o avis i àvies parlen de com eren abans les vacances d'estiu, com era anar a la platja i com va anar canviant amb l'arribada dels primers turistes. També segur que tots heu sentit alguna vegada alguna història, més aviat xafarderia, sobre alguna dona considerada bruixa en els pobles on vivien els nostres avis i àvies. A la meva àvia li encanta explicar-me aquest tipus d'anècdotes. De petita adorava escoltar-la i com el protagonsita de Les Fures, recordo creure'm que de debò aquelles dones tenien algun poder especial i em feia respecte i por. Ara amb els anys, llegir o escoltar les llegendes d'aquestes dones considerades bruixes per ser simplement remeieres, em fascinen.
A més a més, penso que el món de Les Fures és actualment més contemporani que mai, perquè mostra una societat en un moment de canvi on uns quants si resisteixen i un altres s'hi adapten amb rapidesa, tot i no saber molt bé el que fan. Llegir aquesta novel·la actualment que ens trobem en el final d'aquesta època que s'iniciava en aquesta nouvelle fa la lectura molt contemporània.
En resum, el que més m'ha agradat de Les Fures és com retrata la fusió entre aquest nou món de canvis, de turisme i noves tecnologies, envers el món vell ple de pors, creences i llegendes místiques, gairabé medievals, com bé simbolitzen les Fures. M'ha fascinat la naturalitat amb què barreja el vell i el nou món a través dels diferents personatges, i com transmet les sensacions de nostàlgia, a través d'en Xim, o de desencís i decadència amb en Joanet. Però, sobretot, el que més m'ha facinat són els personatge de na Tonina que acaba sent també criticada com les Fures, però el lector descobreix que és més llesta que l'home més savi de Bearn. I finalment, les mateixes Fures, que representen totes aquelles dones que durant anys van ser excloses de la societat per ser diferents, per ser intel·ligents, per viure a la seva manera sense fer cas de les normes socials del moment. Les Fures per mi és, també, un homenatge a totes les dones titllades de bruixes durant la història de la humanitat a causa de viure en una societat patriarcal que les rebutjava per ser sàvies i saber de plantes medicinals. Així que, si encara no ho heu fet, llegiu Les Fures, una lectura ideal per llegir actualment que també estem vivim un moment de canvis, perquè també és una història amb un fort missatge feminista i amb uns personatges femenins molt potents com la na Tonina i les Fures que estic segura que també us fascinaran.
Les fures són uns personatges que es mantenen al llarg de tot el llibre. Poden ser fantasmes, bruixes… Tothom les coneix i en parla. La recreació de la imatge del poble de Bearn no seria el mateix sense elles. Entre línia i línia m’han sorgit aquestes preguntes: Què és el progrés? Per què la gent es casa? Què necessitem per ser feliços? La publicitat ens fa menys lliures?
Per tant, Villalonga posa sobre la taula temàtiques de segle passat vigents encara ara en l’actualitat, com per exemple aquest dilema que trobem escrit a “Les fures”: “On és l’acord, si per aconseguir-ho els uns i els altres han de deixar d’ésser qui són?”
En definitiva, l’autor és capaç de copsar i recollir la tensió que hi començava a haver entre la vida rural mallorquina del segle XX i l’arribada de canvis contemporanis (turisme, electrodomèstics, publicitat…). Un llibre costumista que em portarà a llegir altres llibres de Villalonga en un futur. Espero que “l’esperit d’un poble susbsisteix per davall de les modes estrangeritzades” abans, ara i sempre, tal i com afirma l’escriptor d’aquest llibre.
Doncs m'ha agradat molt, i el final l'he trobat prou èpic.
La història de Bearn i els seus habitants en dos moments temporals diferents, separats per deu anys. Gràcies al narrador i protagonista, veiem els canvis que ha experimentat el poble a nivell de turisme i modernització. Però una cosa que no canvia són els seus habitants, amb els rols, comportaments i prejudicis de sempre...
Fa temps que havia intentat llegir Bearn o la sala de les nines, i no vaig poder acabar-lo. Potser va ser que em costava d'entendre la llengua, o que simplement no era el moment. Ara, Les Fures va semblar una bona opció per reintroduir-me al món de Villalonga -per recomanació de la Pao, quan vam anar a la llibreria Taifa- i ha estat definitivament una bona decisió. L'ambient, el poble, el llibre, la narració, la veu, tot m'ha semblat excel·lent. No sé com dir-ho, hi he entrat molt, i m'ho he passat genial llegint-lo. Confesso que m'ha agradat més la primera part, quan el narrador és petit, que la segona, quan ja és més gran, però entenc que les dues es complementen i són necessàries per donar sentit al llibre. Ara tinc unes ganes bojes d'anar a Mallorca.
Una bona història que es llegeix ràpidament i en la que l'autor ens explica la vida a Bearn en dos moments temporals diferents, en la seva infantesa i deu anys més tard. El pas del temps elimina personatges en la segona part que havien estat cabdals en la primera.
“La primera edició de LES FURES, de Llorenç Villalonga, es va acabar d’imprimir el 8 de setembre del 2020, dia de la mare de Déu de la Salut, patrona menor de Ciutat.”
Vengo de disfrutar Las Comadrejas de Ll de Villalonga, en una colección preciosa de pequeños placeres, muy recomendable lectura de verano. No pasa casi nada, pero te traslada al mundo atemporal de las vacaciones de infancia y luego a la mirada del adulto, que ya ve todo distinto, con las transformaciones de la modernidad, la radio, los anuncios,el consumismo
Aaaaa he trigat molt però la segona part mha encantat!!!! ha agafat molt més ritme i a estones m'anava rient en veu alta i tot! (i ja sabem com de difícil és riure en veu alta amb un llibre!!!)
M'ha jugat en contra que esperava una altra cosa. Tot i així, és un retrat amb molts detalls o temes per desgranar i m'agraden el to del narrador i poder veure l'evolució dels personatges sense haver hagut de llegir tota la seva vida.
Ha sido una gran experiencia poder leer este libro acompañada, mis compañeras de lectura siempre aportan datos muy interesantes y teorías que parecen enrevesadas pero que, si te paras a pensar, resultan obvias. La novela ha estado bien, quizás mis expectativas estaban altísimas y ha sido algo diferente a lo que me esperaba. Tiene un comienzo algo difícil pero en seguida te sumerge en ese pueblo balear tan típico español, creo que muchos podremos sentirnos identificados en esa atmósfera de confort y opresión al mismo tiempo. A pesar de que no es todo lo que esperaba, lo he disfrutado mucho y tengo ganas de seguir leyendo al autor.
Ara que he llegit Les fures hauré de tornar a intentar llegir Bearn o la sala de les nines, del mateix autor. Per què? Doncs perquè fa anys el vaig començar però no hi va haver manera d’acabar-lo i aquest m’ha encantat. Vull agrair, de tot cor, a @VienaEdicions l’oportunitat de, un cop més, col·laborar amb ells amb un @PetitsPlaersbookclub. Mil gràcies!
M’agradaria destacar el sentit de l’humor que utilitza Villalonga per explicar la transformació soferta per Bearn els deu anys que el protagonista ha estat fora. També és remarcable la descripció que fa de la vida rural a la Mallorca de l’època.
La novel·la està formada per dues parts clarament diferenciades. La primera és la infantesa del narrador-protagonista i la seva vida a Bearn, i la segona parla del seu retorn als 20 anys i els canvis que ha sofert el poble.
Els personatges m’han semblat tots molt entranyables. Dins les peculiaritats de cada un tots tenen alguna cosa que m’ha fet estimar-los, tots, fins i tot “les fures”, però el meu preferit des del primer moment ha estat en Xim.
Durant la lectura he marcat frases i diàlegs, molts, perquè val molt la pena. Us en deixo uns quants perquè us animeu a llegir-lo:
“Això de l’edat per a pegar-se sempre m’ha semblat un misteri. Jo tenia deu anys i havia de rebre les clatellades dels més forts. ¿Per què, quan els més forts començaven a ésser més fluixos, jo no m’havia de defensar?”.
“La plaça de Bearn no era desagradable perquè hi haguessin fet una vicaria cubista, sinó perquè ja no hi havia un munt de palla on dormir abraçat a na Coloma”.
“El món màgic que havia conegut a nou anys anava desapareixent substituït per una altre món científic, també incomprensible, que, en fer-se familiar, deixava d’ésser meravellós, perquè l’home només pot viure meravellat alguns moments... Concretament, durant la infantesa. Ja més grans continuam ignorant-ho tot, però el costum ens fa creure que sabem algunes coses, que hem progressat. Llavors perdem la il·lusió i ens avorrim”.
ESPAÑOL:
Ahora que he leído Las comadrejas tendré que volver a hacer el intento de leer Bearn o la sala de las muñecas, del mismo autor. ¿Por qué? Pues porque hace años lo empecé pero no pude terminarlo de ninguna manera, en cambio este me ha encantado. Quiero agradecer, de todo corazón, a Viena Edicions una nueva oportunidad de colaboración con un Petit Plaer. Mil gracias!
Quiero destacar el sentido del humor que usa Villalonga para explicar la transformación que sufre Bearn los diez años que el protagonista está fuera. También me ha gustado la descripción que hace de la vida rural en la Mallorca de la época.
La novela está formada por dos partes claramente diferenciadas. La primera es la infancia del narrador-protagonista y su vida en Bearn, y la segunda habla de su retorno a los 20 años y de los cambios que ha habido en el pueblo.
Los personajes me han parecido todos muy entrañables. Dentro de las peculiaridades de cada uno todos tienen alguna cosa que me ha hecho quererlos, todos, hasta “la comadrejas”, pero mi preferido desde el primer momento ha sido Xim.
Durante la lectura he marcado frases y diálogos, muchos, porque me ha parecido fantástico. Os dejo unos cuantos para que os animéis a leerlo:
(Lo traduzco literalmente del catalán)
“Eso de la edad para pegarse siempre me ha parecido un misterio. Yo tenía diez años y tenía que recibir los sopapos de los más fuertes. ¿Por qué, cuando los más fuertes empezaban a ser más débiles, yo no debía defenderme?”.
“La plaza de Bearn no era desagradable porque hubieran hecho una vicaría cubista, sino porque ya no había un montón de paja donde dormir abrazado a Coloma”.
“El mundo mágico que había conocido a los nueve años iba desapareciendo sustituido por otro mundo científico, también incomprensible, que, en hacerse familiar, dejaba de ser maravilloso, porque el hombre solo puede vivir maravillado algunos momentos… Concretamente, durante la infancia. Ya mayores continuamos ignorándolo todo, pero la costumbre nos hace creer que sabemos algunas cosas, que hemos progresado. Entonces perdemos la ilusión y nos aburrimos”.
Al principi pensava que la història no m'entusiasmaria i no tenia gens clar cap on em portaria (el problema de no llegir les sinopsis abans 😅), però de mica en mica el protagonista, el poble i els seus personatges m'han anat captivant... Per mi, una de les sorpreses del 2025! Menció especial al llenguatge, quin domini i quina envejaaaa escriure tant i tant bé!!! Amb moltes ganes de llegir més obres de Villalonga!
M'ha encantat! No l'havia llegit fins ara perquè la sinopsi m'evocava una història diferent i ara lamente no haver-ho fet abans. Li pose 4 estrelles respecte a la col·lecció de petits plaers i 4,5 respecte a l'obra del Villalonga. El recomane molt si vols començar amb l'obra d'aquest autor
La historia se sitúa en un pueblecito de Mallorca, un paisaje idílico donde nuestro protagonista pasó su infancia, y que recuerda desde la nostalgia de quien ya se ha hecho adulto. Las costumbres, los amigos, los juegos, las supersticiones... un retrato perfectamente dibujado que cambia totalmente cuando ese niño que nos contaba de su vida regresa después de 10 años. Él ha cambiado, ya no es el mismo, y sus ojos observan a través de otra mirada. Es súper interesante ver esa evolución y más con esa prosa sencilla y a la vez tan delicada y entrañable. Un libro que destila belleza por los cuatro costados.
No conocía nada de Llorenç Villalonga y ha sido todo un acierto leer esta pequeña novela. Me ha gustando mucho ya que he conocido una Mallorca desconocida para la mayoría de las personas. De hecho tenía que recordarme a mi misma que que el marco geográfico era esta isla que tan rápido relacionamos con el turismo y el mar. Pero ahora sé que existe otra Mallorca, una desconocida de interior. La historia se desarrolla en una pequeña villa del interior de la Isla de Mallorca donde su narrador en primera persona nos va descubriendo desde su niñez (y en su primera juventud) a todos los vecinos. La ambientación es magnífica, es una historia costumbrista con algo de realismo mágico dentro de los personajes de las comadrejas, las únicas que no cambian con el paso de los años ni son influenciadas por las modernidades de llegan desde Palma. La primera parte de la novela es muy tierna, porque nos la cuenta su protagonista, un niño que por razones de salud acaba en esa villa, lejos de su familia pero rodeado de personas que le quieren y le ayudan a crecer. La segunda parte es muy distinta porque nuestro protagonista nos cuenta qué ha sido de los vecinos años más tarde cuando vuelve a esa pequeña población de interior. Como la modernidad ha cambiado a las personas, unos se han ido y entre los que han quedado se encuentran los críticos de los avances que a regañadientes van aceptando los cambios, los que se dejan llevar y se vuelven esclavos de esos avances y las comadrejas. La recomiendo mucho porque tiene de todo, buena ambientación, muy bien escrita, ternura, desilusión, golpes de realidad, mujeres fuertes... Todo ello en poco más de 200 hojas.
Una joya literaria dividida en dos partes: los recuerdos de la infancia del autor en Bearn, y la vuelta a este pasados diez años. Bearn es el nombre que le ha dado a esta villa de Mallorca, aunque en la realidad no existe ninguna con este nombre, quizás el autor así lo decidiese para dejar en las tinieblas del idealismo este eterno pueblo, con su idiosincrasia intacta, a pesar de la influencia de los avances modernos. He disfrutado mucho descubriendo palabras ajenas a mi, costumbres y creencias que no distan mucho de otras más cercanas. Como si la distancia no nos eximiese del mismo origen mediterráneo. Los almendros, los olivos y las albercas, son testigos de la inocencia de la infancia y del despertar a la adolescencia, de los secretos de los vecinos, y del devenir de la vida sencilla de unos aldeanos, que viven inmersos en su rutina y en las supersticiones más ancestrales, donde dos viejas (las comadrejas) a las que se les atribuyen poderes, son consideradas las culpables de todos los fenómenos naturales, destinos de los vecinos del pueblo, y desgracias varias. Un pueblo y unos habitantes, con los que el autor se reencuentra pasados 10 años. Unos siguen igual, otros no están, y otros sorprenden con su estilo de vida. Los personajes son arquetipos mediterráneos, algunos con unas características únicas que el autor les ha dado, lo que les hace especiales. Me ha parecido un libro muy entrañable, que me ha transportado a la infancia en el pueblo de mi madre. A ese deambular por las calles en las tardes de agosto buscando aventuras. Recomendado al 100%. Cuando la nostalgia se convierte en un tesoro.
VISCA MALLORCA SOBRASSADA CAMAIOT ENSAÏMADA SA FORADADA!!!!!!!
Sempre és interessant llegir sa prosa d'en Villalonga només per continuar expandint es multivers de Bearn. Concretament, en aquest llibre descobreixes sa població particular però completament familiar d'aquest llogaret, que a moments podria esser Binissalem, o Petra, o Campanet. Però Bearn és Bearn: perquè a Bearn hi ha ses Fures.
Ses Fures, tot i que tenguin just dues línies de diàleg, són d'alguna manera es centre d'aquesta història. S'autor aconsegueix mitificar aquestes dues germanes (bruixes?) a través d'una por catòlica i una xafarderia fabulosament mallorquina. Es poder que aconsegueixen tenir aquestes dues suposades bruixes recloses sobre es poble de Bearn m'ha fascinat moltíssim.
Però a part de ses Fures... No m'ha agradat massa cosa més... Es personatge principal m'ha parescut un poc avorrit i molest. No he acabat d'entendre molt bé sa crítica que fa es llibre, si és que en fa. Sa prosa tampoc m'ha emocionat. Però bé, veure una Mallorca tan rural i tan familiar plasmada en literatura sempre és reconfortant. Sobretot quan és gener i estic envoltat de neu a Dinamarca.
He acabat es llibre i he obert ryanair.com, no és broma.
Los recuerdos son el punto de partida de esta narración que presenta un protagonista que nada entre sus memorias de la infancia. La comparación con el presente, pero sobre todo la perspectiva desde el exterior, es el proceso a través del cual se dibuja el pueblo de Bearn. · · · Memories are the starting point of this narrative that presents a protagonist who swims among his childhood memories. The comparison with the present, but especially the perspective from the outside, is the process through which the town of Bearn is drawn.
sembla que no llegeixis del gust que dona llegir-lo. és lent i ràpid a la vegada, tot es lliga perfectament i la crítica que fa al turisme a una illa com mallorca, lligant-ho amb els canvis q produeix al poble i com la ment d'un infant viu unes coses que després, de més gran, inevitablement canvien... A més, la imatge de les fures és perfecte per simbolitzar la cohesió dels habitants en contra d'unes germanes solteres -q no s'adonen que les desgràcies estan a tot arreu i poc tenen elles a veure-. El llibre q més recomano del q porto de 2022 i la versió de petits plaers és molt maca :)🌟
L’història com a tal és molt bona, si que és veritat que parts se m’han fet pesades, però és entretinguda. Ara, el llenguatge d’aquest llibre és impressionant, Villalonga escriu i descriu l’entorn😍😍😍, et transporta a Bearn! La primera part és la mes avorridota, després la segona és molt mes entretinguda i veus com ha canviat tot el poble després de tants anys i com se l’està menjant el capitalisme, els canvis dels personatges…
S’ha de dir que la primera part m’ha recordat a “L’alegria que passa” de Rusiñol, més que res per la monotonia del poble i la gent que no fa gaire cosa.
Una novela costumbrista dividida en dos partes: la primera, en la que el protagonista llega al pueblo para curarse d runa enfermedad; y la segunda en la que regresa 10 años más tarde. Veremos la evolución de los personajes, de la sociedad y del pueblo en el tiempo, como las novedades y modernidades poco a poco se van abriendo camino, al tiempo que las relaciones entre las personas permanecen inalterables.
Un pequeño placer es leer los libros de esta colección. En este caso no conocía al autor y ha sido un buen descubrimiento. Un pueblo de Mallorca de la época, con sus dramas, sus supersticiones y vivencias. Muy interesante. Pero podría haber sido cualquier pueblo de España...¿Quién no ha tenido en su pueblo alguna "bruja"? Pobres comadrejas...