En estos versos el autor parece colgarse la cámara al cuello y a la garganta para fotografiar la realidad santiaguina, con toda su crueldad y también con esos raros instantes de belleza, donde un niño hace equilibrio en las escalinatas de la Biblioteca Nacional o donde unas ancianas riegan veredas que no florecen.
De este modo, construye un delicado paneo con reflejos, situaciones, lugares, personas, creyentes fervorosos e intertextos cargados de reflexiones sobre la naturaleza de la mirada y de la fotografía, que lo ratifican como uno de los escritores con más manejo de cámara de la escena poética actual. Y que a la vez recuerdan la máxima de Cartier-Bresson: "fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en el mismo eje".
¿Se puede escribir poesía en un pie de foto? ¿o en algunos casos los pie de foto se transforman en poesía? Luminarias nos muestra imágenes cotidianas a través de versos, destellos de luz con palabras. Nos muestra, sin decirlo, de manera poética, claro, la relación directa que existe entre la fotografía y la poesía. Mi tipo de libro.
Pese a ser un libro corto, cada poema se mastica lento, y en su re lectura, se puede hallar algo nuevo.
De todas formas, no es fácil describir “Luminarias”, porque en sus estrofas hay una cotidianidad muy profunda que no solo retrata la crudeza de la calle.
Historias que van más allá de lo tangible y experiencias que parecen trascender, aun cuando se ahogan en el radio urbano.
Conoci a Gastón por diario de koro. Ahora que leo luminarias me convenzo de que su escritura es gran acompañante para pensar las artes visuales. Al terminar el libro me alegro de la ruta con el autor. ¿Cuantos pueden decir que su libro sobre el estallido sigue vivo y trascendente? Pocos. Entre ellos Luminarias.
Un tremendo libro, aquí la poesía surge como fotografía, es un intento del autor de fotografía desde la literatura y los versos, escenas del santiago cotidiano. Claro, no va más allá, y eso se comprende por cuanto lo que deseaba Carrasco era otra intención. Y eso lo logra a la perfección: logra captar los panfletos, carteles, calles, personas estaticamente. No capta su movimiento sino que su postura fija al momento de escribir el poema, cosa que a mi parecer, es un ejercicio complejo, pero que aquí se hace brillantemente
Entrañables y agudas reflexiones sobre las imágenes y su técnica de registro. La poesía como exploración urbana. "La fotografía como documento social", de lo mejor que he leído sobre la revuelta.
Me gustó muchísimo, de principio a fin una obra muy potente, con una diversidad de temáticas e imágenes que remueven recuerdos, sensaciones y emociones muy profundas. Simplemente un 10 de 10.