Un desierto que cobra vida, un planeta donde llueven hombres, un colapso que alumbra una nueva forma de existir. Los mundos creados por Laura Ponce , a veces inhóspitos, a veces acogedores, son una representación poética de los miedos y anhelos humanos, de acitudes, talantes y conductas que nos constituyen. Su ciencia ficción es un viaje interior, un irse para entenderse. Irse más allá de cualquier lugar conocido para remover el presente y señalarlo. Irse lejos, muy lejos, para explorar profundamente lo más próximo.
Los cuentos de este libro de Laura Ponce ocurren en dos lugares: aquí en la tierra, en un mundo en crisis, destruido, consumido, donde los personajes sobreviven como pueden. Ahí veremos ciudades amuralladas para separar espacios privilegiados de masas de pobres y miserables, desahuciados y abandonados; veremos adicciones para evadirse de esa miseria; drogas y virtualidad como escapes a lo cotidiano contingente, y también mutaciones y revoluciones que devienen de todas las presiones políticas y sociales. El otro escenario es interestelar, el espacio lejano, planetas imaginados, humanos que se ocupan cotidianamente de transportar mercancías por el espacio, naves pilotadas por inteligencia artificial, colonias mineras extractivistas y científicos ante nuevas manifestaciones de la vida. En todos los relatos veo la misma pregunta ¿estamos preparados para lidiar con la amplitud de problemas que acarrean los acelerados avances tecnocientíficos? El libro no es muy optimista y, justo por eso, nos despabila para evaluar ese camino y poner más atención en el presente, que es donde todo eso comenzó.
Cosmografía profunda es una estancia de muchas ventanas a las que nos asomamos para mirar los mundos que ha imaginado su autora. Es fácil sospechar todo el entramado que subyace y del que solo vemos, como en los icebergs, la punta afilada. El de Laura es un libro que se cierra con el sobrecogimiento de quien ha sido testigo de algo importante y se encuentra, entonces, ante la responsabilidad de contarlo. Reseña completa: https://libros-prohibidos.com/laura-p...
Cosmografía Profunda (editada anteriormente en Argentina como Cosmografía General) es una colección de relatos de Laura Ponce, una de las voces femeninas más notorias en la ciencia ficción de habla hispana, pues no solo es escritora sino que es especialmente conocida por su labor de editora de Ediciones Ayarmanot y, en especial, de la revista Próxima.
Si cabe destacar algo es que todos los relatos, sin excepción, se leen de un tirón. Laura Ponce domina magistralmente el lenguaje, los tiempos y los personajes. No esperen acción a raudales o sorpresas dickianas, se trata de relatos sutiles y donde el peso recae en le viaje, no en un final pirotécnico o en el que se desvele una gran sorpresa. Son, si se me permite la comparación, muy del estilo de Ursula Le Guin.
Hay variedad de temas, así como de estilos, cosa que se agradece al leer una antología de un único autor, pues de lo contrario se cae en la monotonía y se pierde el sentido de la maravilla. Existen, sin embargo, varios temas recurrentes: * Se centra en los desposeídos de la sociedad. * Una gran corporación y sus ansias de explotar los recursos naturales. * Las presiones del entorno que hacen evolucionar a los humanos hacia algo "diferente".
Todos los relatos me han gustado pero, como es lógico, algunos me parecen especialmente destacables: * A través del avatar - El que más me ha gustado estilísticamente. * El prisionero - Transmite una tensión que engancha desde el primer momento. * Paulina - El más reivindicativo. * Esas pequeñas cosas - Su planteamiento deja un regusto agridulce en la boca. * La tormenta - Un cuento que combina a la perfección la ciencia ficción y la fantasía.
En resumen, Cosmografía profunda es una antología muy meritoria que agradará a aquellos que busquen el placer de leer por leer, la sensibilidad social y no les importe la carencia de acción trepidante o finales sorprendentes.
Laura Ponce propone un tipo de ciencia ficción comprometida, política, que literariamente destaca por la creación de ambientes y sobre todo por el manejo del tiempo narrativo. Unos cuentos más sobresalientes que otros, pero por lo general, una obra muy fresca dentro del género, que sorprende y que da ganas de leer más.
Para los que disfrutan la ciencia ficción escrita en la esfera hispanoamericana, es un libro que los invito a no perderse por ningún motivo. Del conjunto de relatos, hay 3 que necesito destacar con elogios gigantescos, porque me han resultado verdaderas joyas magníficas:
“La Lealtad”, donde humano y máquina buscan su sentido fuera de la Estructura, conformando una alianza poco habitual, pero tan propia de cualquier vida inteligente y afectiva. Hermoso relato, profundo, íntimo.
“La tormenta”, junto a Azak y Valdezarín, en un viaje a un planeta donde la muerte adquiere otras tonalidades. Este cuento está escrito con una prosa excepcional, maravillosa, esa que se encuentran en los clásicos consagrados. Azak es un personaje testigo cautivante y, como si fuéramos sus propios ojos, nos acercamos a través de él a Valdezarín, lo comprendemos, lo acompañamos, vivimos juntos en un paisaje memorable y trascendente.
“Sidgrid”, un relato que me tuvo escéptico en su inicio, que no entendí muy bien hacia dónde me llevaba. Pero el viraje final, directo a lo que significa nuestra existencia humana, resquebrajando nuestra siempre dudosa libertad e identidad… ¡Sublime!
Una excelente lectura y un tremendo aporte a la ciencia ficción hispanohablante.
En este volumen se encuentran recogidos diez cuentos que forman una panorámica y un muestrario de la ciencia ficción que escribe Laura Ponce. Y tanto que la escribe. Los cuentos son muy diferentes entre sí, variados, mostrándonos la infinidad de posibilidades que el género nos permite explorar. En algunos incluso hay experimentación formal, con la que termina de rematar alguno de los cuentos que más me han gustado de este año. Recomendaría Cosmografía profunda a quien le guste la ciencia ficción, sin más. Si le gustan las historias, si le gusta preguntarse "¿qué pasaría?" pero también "¿cómo han llegado hasta aquí?"; si le gusta la cifi clásica tanto como si es de tendencias más actuales; si le gustan los personajes situados en el abismo, enfrentándose a planetas hostiles o enfrentándose a un futuro que podemos ver a la vuelta de la esquina. Si le gustan las historias, punto, va a disfrutar de Cosmografía profunda.
Algunos de los cuentos de este libro son dignos del Nobel. Unas historias cargadas de humanidad ubicadas en mundos que llevan al extremo todo eso que puede entenderse por cargadas de humanidad. Con una prosa excelente y unos personajes y unos diálogos que parecen de carne y hueso. Una maravilla.
Un gran libro de cuentos muy humanos, muy cercanos y afilados. Sin momentos bajos, es una antología que se disfruta de principio a fin. La atmósfera Bradbury está siempre presente, se goza aunque los temas sean terribles momentos en una Buenos Aires amurallada o en un planeta hermosamente mortal. Debo sí decir que tras leer el prólogo dudé de empezar la lectura inmediatamente. Un poco académico de más, me hizo creer que leería cuentos pesados e infumables. Menos mal que no fue así. La pluma de la autora es notable. Hay que leer Cosmografía Profunda. Vale la pena.
Los relatos de cosmografía profunda, aunque todos ellos diferentes, tienen un nexo común, como si el sustrato del que se alimentan y del que brotan proveniera del centro de una tierra, real o imaginaria, pero profundamente humana y, a la vez, profundamente espiritual, pues la tierra, sin los hombres y sin sus almas no se entiende.
Esa fuente de la que beben los relatos es la inspiración de Laura Ponce que en este libro se consagra como escritora de ciencia ficción capaz de crear mundos hasta ahora no explorados por la pluma del hombre. Su originalidad nace de capturar la esencia de lo humano en lo que le mantiene unido a sus raíces tanto de su tierra como de sus sociedades ficticias y ahí nacen sus miedos más profundos y las alegrías más exuberantes.
Si lo potente de la ciencia ficción es no ya trasladarnos a otros mundos posibles, si no a sociedades posibles Laura lo interpreta a la perfección y nos permite pasear por mundos sutiles, habitados por hombres que cargan con sus almas o por almas que soportan a sus hombres.
Tuve la suerte de poder hablar con Laura Ponce en 2.023 en un encuentro con escritores en el verano de 2.023
Una grata sorpresa. Ciencia ficción de carácter introspectivo, no tan centrada en las acciones y giros de trama o en la hard scifi de las minuciosas explicaciones científico-tecnológicas sino en algo con un foco más existencial y humanista. Recuerda por estilo a colecciones clásicas de relatos del género abarcando temas comunes como el cyperpunk, la colonización de otros planetas o la exploración espacial, pero avanzando hacia un trasfondo más filosófico que culmina sobre todo en dos de los últimos relatos: "La tormenta" y "Sidgrid". Seguramente lo mejor sea su calidad literaria. Lo "peor" que siendo una escritora casi siempre escriba protagonistas masculinos como emulando precisamente a esos autores clásicos de la scifi ya mencionados (síndrome muy Le Guin, que ya reflexionó en su día muy bien sobre este sesgo). Pero bien, ojalá publicasen más ciencia ficción latinoamericana por aquí.
Cosmografía profunda es una recopilación de relatos de Laura Ponce que trata de representar todo lo que nos hace humanos (o inhumanos) con el telón de fondo de la ciencia ficción.
Sus personajes son hombres y mujeres que viven por algún motivo en algún planeta colonizado por una corporación voraz donde los mismos miedos, preocupaciones y anhelos que tendrían en la Tierra se dan. Así, la soledad, el amor, la enfermedad y la supervivencia vertebran el eje central de estas historias no tan diferentes las unas de las otras.