"Una mujer no logra abandonar a su terapeuta, una niña pierde a su amiga para siempre, una madre se abraza a las fantasías para fortalecer la realidad, una joven conoce la desesperación, otra madre se va al cielo temprano y prístina y otra, menos modélica, lee obsesivamente los horóscopos dominicales. Los cuentos de este libro están protagonizados por mujeres que habitan el destino echado de antemano. Esperan su golpe y, sin embargo, dinero, respuestas, chismes, sustancias, treguas en sus vínculos. Por momentos, un breve fulgor -la posibilidad de una salida- ilumina estos ocho relatos, centro y periferia se mezclan, los personajes se dan otros nombres, se dan otras vidas, nacen, impostan, juegan. Finalmente, se preguntan con la lucidez de lo "Suerte, ¿para qué?". En los cuentos de Bebé Vampiro lo quebrado está a la vista y brilla. La narrativa de Nadine explora con pulso, piedad y humor zonas amargas, ocultas y condenadas. Como una practicante del arte del Kintsugi, construye sus historias sobre los rastros, las fallas y las heridas. Ese relieve es su andarivel" (Cecilia Fanti).
Que bárbaro cuando lees un libro sobre experiencias tan cercanas pero que nunca te pasaron y al mismo tiempo sentís que si.
Mis cuentos favoritos fueron casi todos pero sin duda «Montón de vereda», «Sueño, insomnio» y «Algunas manos frías» me pasmaron, incluso sentí como si hubiese sido yo la protagonista.
"Bebé vampiro" es una colección de ocho relatos aparentemente simples pero a la vez muy contundentes. El escenario es Buenos Aires, con demarcaciones geográficas muy precisas de lugares que también han conformado la topografía de mi vida y que por eso sentí muy cercanos. Me vi reflejada en muchas experiencias femeninas de niñez, adolescencia y adultez de las que describe la autora, como ser adolescente en ese limbo entre la debacle de 2001 y la tragedia de Cromañón, la cultura under rolinga, el Parque Rivadavia, esa libertad que también tenía algo de peligro si te la creías mucho. También es un libro que retrata de forma muy aguda las relaciones familiares, sobre todo ser madre y ser hija, así como la experiencia de la enfermedad, la muerte y el duelo.
Mi relato favorito es “Sueño, insomnio”, que se centra en la experiencia de la enfermedad, las giras de médico en médico y cómo eso se procesa a nivel familiar. El relato que da nombre al libro me pareció uno de los reflejos más honestos de la maternidad, por lo que vi desde afuera de distintas experiencias: las expectativas, la comparación con los relatos ajenos y con los distintos estilos de crianza que otros buscan imponerles a las madres, la sensación de felicidad y agobio a la vez, “la sensación definitiva (de) que ya no más, que ya nunca voy a estar realmente sola”. Recomiendo mucho estos relatos de lectura muy amena, que nos acercan a diversas subjetividades de forma muy humana y realista.
Las voces de los 8 cuentos que forman el libro Bebé Vampiro son mujeres; mujeres niñas, adolescentes, futuras madres. ¿Cómo hace una niña de 8 años para comprender y transitar la pérdida repentina y sin despedida de su amiga si se habían prometido serlo para siempre? ¿Hay una forma de explicarlo cuando eso lo es todo en la vida? ¿Quién no se enamoró e idealizó el amor en la adolescencia y comprendió, en un instante doloroso, que es una más? Las mujeres de este libro crecen, maduran, atraviesan pérdidas y, a veces, tienen que tomar decisiones en soledad. Ellas deben comprender que la mamá más linda y más buena de todas las madres también se muere; ellas, a pesar de en el fondo ya saberlo, entienden que la invitación de un hombre desconocido puede no ser el mejor plan. Algunas se acompañan, otras, atravesadas por el desamparo, tienen que decidir si tener el bebé o hacerse un segundo aborto clandestino. Y cuando una es madre ¿sabe cuál es la mejor manera de maternar? O mejor quizás preguntarse si hay una mejor forma.
Me gustan mucho los libros de esta editorial y este no fue la excepción. De esas lecturas fugaces que se te quedan impregnadas los días que siguen después de que las terminaste, aunque los ocho cuentos de “Bebé vampiro” se lean de un tirón en una tarde. Mi favorito fue “Best friends forever”.
Un libro ameno. Se disfruta bastante. Algunas historias mas que otras como siempre que se lee una serie de cuentos. Te trasmite los sentimientos de las experiencias. Los que mas me gustaron fueron el primero, que me recordó viejas amistades y el último, que le da nombre al libro. Igual todos me hicieron sentir algo. Un gusto leerlo.
Nadine Lifschitz logra transmitir con ajustada precisión lo que las mujeres protagonistas de los diferentes relatos desean contarnos. Genera también en quienes leen, al margen de ser mujeres u hombres, la capacidad de sentirse esas mujeres, con mayor intensidad en algunos cuentos que en otros, algo que es un plus muy valioso para este primer libro de cuentos de la escritora. Se lee fácilmente pero no por eso con menor profundidad e involucramiento en sus historias.
sencillo. no me encantó pero está bueno, bajado a tierra y lindo para quien pueda sentirse identificadx –no fue tan así en mi caso, pero objetivamente está bien narrado–. me quedo con ganas de apostar a más títulos de la autora
Cómo describir este libro? Es el primer libro de esta autora argentina que consiste en una serie de 8 cuentos cortos, que presentan cierta crudeza y amarga representación de la vida a través del cuerpo femenino. Me gustó; si bien hay cuentos que tienen bajo puntaje, con eso no pretendo insinuar que es un mal libro, sino más bien, que es una cuestión de gusto personal.
Me gusta como escribe Nadine, describe ciertas situaciones con un tinte profundo, aun si es utilizando una escritura... simple? No se como explicarlo, pero no es una autora que deba recurrir a la poesía o a las metáforas para hacerte llegar algo, es la forma en la que eligió sus palabras y la estructura de los cuentos lo que genera ese impacto en uno cuando se inunda en estas historias cotidianas muy reales.
Puntaje por cuento: Best friends forever 4/10 Los sábados de antes 9/10 Montón de vereda 2/10 La Reina 6/10 Malos días 2/10 Sueño, insomnio 10/10 Algunas manos frías 3/10 Bebé vampiro 7/10
Claramente el segundo y el sexto me re gustaron, la manía con que los marque, subraye y escribí en los costados no tiene nombre... Todos los cuentos, a su forma, me dolieron un poco, pero estos dos...mamita, me dejaron pensando un rato. Al libro en su totalidad lo puntuaria con 3.5/5 estrellas 🌟♥️
Lo primero que me llamó la atención fue el título y fue gracioso descubrir por qué se llama así. Me gustó que fuera un libro protagonizado completamente por mujeres y sus experiencias. La forma en que está escrito me resultó simple y lo digo en el mejor sentido posible, se siente como si te lo relatara una amiga. Es rápido y fácil de leer. Dicho esto, no fue un libro que me deslumbró, pero cumple bien. Entre todos los cuentos destaco "Algunas manos frías" y "Los sábados de antes".
Me gustó mucho. Ocho cuentos de lo cotidiano y lo real que se leen muy rápido. Creo que algo que me gustó particularmente fue el final de cada cuento, cierres redonditos que me dejaban un grata sensación. Mi cuento favorito fue "Sueño, insomnio". Que bacán haberme cruzado con este libro en la última feria a la que fui y explorar un poco más de la literatura argentina contemporánea que tiene harto que decir.
Estoy acostumbrada a otro tipo de cuentos. Así que estos no me gustaron casi nada porque les falta ese misterio, esa encrucijada que hace que un cuento sea redondo. El último cuento, que da título al libro, me pareció el más rescatable junto con el primero que más o menos.
Me gusto particularmente lo distintas que son las protagonistas de los distintos cuentos. Si bien es una colección de cuentos como pasa en cualquier libro de este estilo me gusto y destacó esa variedad. Depende más del lector como recibe los relatos o si le causan algo. Se hacen fácil de leer.
Amé este libro de cuentos que no se puede parar de leer hasta el final. Relatos que conmueven, sacuden, resuenan. Mis preferidos Best Friends Forever, Montón de vereda y Los sábados de antes.