¿Qué pasa por la cabeza de quien está a punto de saltar al vacío?”, se pregunta el joven periodista Fernando Duclos, con un pie en el avión que lo llevará en un viaje al otro lado del mundo y lo convertirá en Periodistán, su alter ego.
Desde las redes sociales, llevó a cientos de miles de lectores historias que encontró en su viaje por los países de la Ruta de la Seda (desde los Balcanes y las ex repúblicas soviéticas de Asia Central hasta el nudo musulmán de Irán, Afganistán y la Península Arábiga). Sin buscar el exotismo, sin remarcar lo folclórico, Periodistán va más allá: ¿y si nos animamos a mirar a otras y otros, distintos a nosotros, con ojos que quieran entender –sin juzgar desde un pedestal– sus historias, problemas, conflictos, luchas y cambios?
Lindo acercamiento a Oriente a partir de pequeñas historias y anécdotas, sin caer en el exotismo, la banalización o idealización. Una linda forma de viajar a lugares del mundo famosísimos y a otros desconocidos.
Fernando nos invita a mirar al mundo con otros ojos. Nos invita a viajar, sin movernos de casa, a un mundo casi inexplorado. Hacia el final, dice que buscó que "cada lector viaje un poquito y descubra el velo de un mundo del que no conocemos nada". Debo decir que el objetivo se cumple y con creces. Estas crónicas merecen ser leídas (y releídas también) por todos. No son solamente una incursión por el mundo oriental que desconocemos sino también, conocer a Fernando, sus aventuras y sus aprendizajes: el lector recorre todo esto junto a él. Más allá de su prosa, atrapante y sincera, cada página está repleta de información que desconocía. Para cerrar esta reseña, me gustaría citar a un amigo Iraní del autor que le pide que comparta esta información con el mundo: "...que en el mundo sepan que somos personas normales, que no nos descalifiquen, que también digan cosas buenas sobre nosotros. Que existimos..."
Así como los gringos creen que todo lo que está al sur de su frontera son tacos, cactus y micros destartaladas, creo que los occidentales también tenemos una idea muy basada en prejuicios culturales sobre oriente, y sobre todo de sus países menos conocidos. Este libro permite eliminar esos prejuicios y hacerse una muy buena idea de como es la gente y la cultura por allá. Muy entretenido diario de viaje, con mucho aprendizaje histórico y cultural.
En estos momentos en los cuales viajar no es una posibilidad (en Argentina al menos), leer estas crónicas fueron un gran refugio. La perspectiva del autor, su narración sin estereotipos fijos y respetuosa, la prsentación de distintas culturas, costumbres y lugares bastante ignotos me resultaron todos muy entrañables. Disfruté mucho la lectura, y sobre todo las anécdotas en los banyas. Gran ventana hacia otros mundos.
Este libro es, hasta el momento, el mejor que he leído en el año. Me abrió una ventana a un mundo del cual no conocía prácticamente nada. El material adicional de sus hilos de Twitter me ayudó muchísimo a ubicarme en el mapa y a asociar historias con imágenes. Me llevó a buscar datos histórico y sembró en mí el deseo de llegar algún día a esos lugares. Los dos mejores capítulos son los de Afganistán e Irán, volvería a leerlos una y otra vez.
Creo que es muy difícil lograr una crónica de viaje que no termine en lugares comunes, sea muy cursi, sea muy "nat geo" o no romantice la aventura/desventura del verbo viajar. Pero Fernando lo logra de una manera natural y fluida. Viajé con él, aprendí, reflexioné sobre mis propios viajes, mí lugar en el mundo, y lo chica que soy en este universo. Esta es por lejos una de las mejores crónicas que he leído y ya estoy ansiosa por agarrar sus otros libros. Totalmente recomendado.
Test positivo: una semana infernal de enero adentro de casa. Pero entonces recuerdo que compré este libro: "Periodistán", y el cliché del lector que desde la inmovilidad -y el aislamiento- viaja cual Aladín en una alfombra mágica se hizo realidad. Ya por esto, este libro va a quedar en un lugar especial en mi biblioteca, por haberme permitido evadirme de los síntomas y el encierro. Pero más allá de eso, tengo que decir que Duclos escribe un muy buen libro: la voz narrativa es sincera, casi oral, como si Fernando mismo estuviera al lado tuyo contándote sus aventuras en esos países ocultos, casi fantásticos. El registro es simple, limpio y dinámico. La reseña de cada nuevo lugar viene estructurada siempre de maneras similares: un inicio con enganche, una breve síntesis histórico, política y social que contextualiza la experiencia, y luego sí el condimento de la experiencia in situ, la descripción de esos lugares intrigantes y hermosos y de esos personajes que se nos revelan tan humanos que luego uno se encuentra extrañándolos.
Espectacular crónica de viaje, al mejor estilo Bill Bryson, por los (para mí) otrora desconocidos países balcánicos, del Caucáso y de Asia Central: Moldavia, Serbia, Turquía, Rusia, Ucrania, Georgia, Uzbekistán, Afganistán, Kirguistán, Irán, Omán y varios más.
Me encantó la perspectiva humana de Fernando, siempre respetuosa, evitando la óptica de lo "exótico", y contrastando siempre todo lo distinto con mucho de lo parecido que tienen estas culturas a la nuestra.
Además, cada capítulo viene con un QR que te permite leer los hilos de Twitter originales que Fernando fue posteando durante su viaje bajo su famosa cuenta @Periodistan.
Este libro me dejó queriendo saber más de cada destino que visitó. Aprendí algo sobre cada territorio que visitó, es más, aprendí sobre nuevos lugares mientras leía. En más de una ocasión consideré dejarlo todo e irme a por aventuras como Fernando: Sus recuentos son muy objetivos y capturan la humanidad de personas y pueblos que suelen ser víctimas de estereotipos muy contrarios. Y personalmente aprecio mucho los pasajes en los aprecia las pequeñas cosas en la vida:
"Mientras masticaba llegué a la conclusión de que elegir unos ricos tomates para la cena de tus hijos o despertarte con un beso tibio son formas tenues pero concretas de la felicidad".
Es atrapante. Las experiencias con la gente local de los países visitados es lo que enriquece la lectura, sin querer (o capaz que sí) hace una especie de descripción sociológica muy interesante de lugares desconocidos por Occidente (no solo a nivel físico pero también de idiosincrasia). Además, tiene mucha información histórica y sobre geopolítica que es muy rica y explicada de forma sencilla. Me hizo querer agarrar una mochila y recorrer el mundo.
Una de las crónicas de viaje más interesantes que he leido. Más allá de Medio Oriente, me pareció super atrapante la visita por los balcanes y Asia Central, quizás dos de las zonas más desconocidas del planeta (tanto que no tenemos ni estereotipos de ellas) para la mayoría de los argentinos.
Una especie de crónica de viaje muy interesante y bien escrita. Con mucha información pero muy resumida, nunca deja de ser interesante Plus: cada capítulo tiene un qr para escanear y ver fotos y más información de cada lugar
Excelente libro. Llega un momento en que te enganchas y querés terminarlo de golpe. Las crónicas son atragantes y te dan ganas de viajar por esos lugares
Un libro que me ha encantado. Desde la silla de mi casa, pude acompañar a Fernando en un viaje único. Super recomendado para los amantes de viajar, conocer otras culturas de Oriente.
Excelente libro. Aunque no siempre concuerdo con las ideas políticas del autor en el libro se muestra objetivo y logra una muy buena combinación entre anécdotas personales y datos históricos.
Al final de un viaje fugaz terminé este viaje de @periodistan_ por la ruta de la seda. Los capítulos sobre Afganistán e Iraq son definitivamente mis favoritos. Gracias por descubrir el velo.
Hermoso, ame la forma entretenida de contar este viaje, el libro expresa lo significativo que fue para el viajero y me enseñó mucho sobre una región que poco conocía.
Un libro que me fascinó. Como menciona Fernando son países de los que no sabemos absolutamente nada y fue muy grato conocer un poquito en cada relato. Ahora necesito ir : )
Como siempre, Fernando Duclos nos guía por una de sus aventuras viajeras, explicando los detalles históricos y geopolíticos para entender mejor la población de cada país y su cultura. Este libro, lo he amado tanto cuanto el de India. Una vez más, aprendí muchísimos sobre países de los cuales no se habla mucho, y cuyas historias no se estudian en la escuela, ni se nombraron mucho en la uni (y que encima estudié Ruso). Una vez más, me dio ganas de partir a descubrir yo misma estos paises y sus habitantes. Interesantísimo también leer sobre Afghanistan, con consejos de otros libros y autores para aprofondir sobre su historia.