Con esta lectura confirmo, una vez más, que disfruto mucho los ensayos; este en particular, por el tema y la forma de transmitir los datos de su investigación y de reclamo hacia el sistema que invisibiliza o le resta importancia a esta función fisiológica y placentera: la eyaculación femenina. ¿A quién le queda la responsabilidad de conocer sobre un tema en el que a la ciencia, la academia, la iglesia no les interesa? A nosotras, porque nos haces más sabías, más libres y más felices.
"El sistema puede estar ocultando la verdad durante siglos, pero la verdad tiene una gran virtud: siempre está ahí. Se la puede tapar para no verla, se la puede disfrazar de engaño, se le puede cambiar el nombre para que parezca otra cosa, pero no se la puede eliminar, matar, extirpar de la realidad. Y esto es lo que nos sucede a quienes luchamos por ella: somos tenaces porque sabemos que tarde o temprano todo se pondrá en el lugar que le corresponde, porque confiamos en ello".