Continuamos con la explicación del pasado de Syaoran y de su llegada al país de Clow.
El encuentro con Sakura y la convivencia que tienen crean un entorno muy bonito y tierno, pero detrás de este tiempo de tranquilidad se avecinan muchos cambios en su futuro, los cuales empezarán a ocurrir al final del viaje de Syaoran.
Mientras están conviviendo ella tiene una visión relacionada con las ruinas, lugar donde está realizando su purificación; éste es un ritual que no se puede interrumpir una vez que ha dado inicio y en el que una de las normas es que no puede tocar a nadie mientras lo esté realizando; proceso que terminará terminara el día de su cumple.
Al parecer esta visión no augura nada bueno y el único que podrá estar cerca de ella para protegerla si sucede algo malo (que es más que obvio que sucederá) será Syaoran, ya que nadie puede estar en el lugar de purificación en el último día, una regla que convenientemente no aplica para él puesto que proviene de otro lugar y dimensión.
Y si, mientras Sakura está por terminar su rito de purificación, es cuando hace su aparición Fei Wong, quién al parecer está interesado en la princesa por alguna razón relacionada con cumplir su sueño.
Al intentar ayudarla, Syaoran tendrá un momento de indecisión, el cual repercutirá de manera significativa en lo que sucederá de ahora en adelante, siendo Sakura la más afectada ya que aparece en ella un sello fatídico.
Y cuando las cosas empiezan a empeorar, el tiempo en que podía permanecer en el país de Clow…se termina. Lo cual en parte es un alivio y una mala suerte puesto que después de lo acontecido ésto le genera una enorme desesperación por regresar y proteger a Sakura.
Una vez más en la tienda de Yuuko tendrá que tomar decisiones importantes debido a todo lo ocurrido y por lo visto aún faltan varias decisiones importantes que tomar. Al parecer le espera un camino muy difícil y el hecho de que lo emprenda de cierta manera solo debe ser aún más complicado, pero todo sea en pos de cumplir su promesa de proteger a Sakura.
El buscar una solución para remover el sello, lo lleva a explorar e investigar por varios lugares, sin embargo a pesar del mucho tiempo invertido no logra acercarse a encontrar alguna solución. Es un hecho que se reprocha mucho por el instante de duda que tuvo, pero lo único que le queda es seguir avanzando y tratar de no perder la esperanza.
Hasta que llega el día menos esperado, cuando Sakura cumple años y el sello empieza a cumplir su cometido.
Su mamá intenta ayudar pero aunque gana algunos minutos, el curso de los acontecimientos no puede ser cambiado y Syaoran llevado por la desesperación y el arrepentimiento formula un deseo…del cual Fei Wong quiere aprovecharse para intervenir.
Admito que el deseo de Syaoran se me ha hecho muy lógico, pues quién no desearía lo mismo estando en su misma situación y además con la carga del arrepentimiento de lo que “hubiera” hecho, pero eso si, no imaginaba que Fei Wong aprovechara este momento para intervenir.
Sin duda este tomo tiene un final cliffhanger bastante bueno y hay que tomar en cuenta que todo esto de lo que nos estamos enterando es porque Syaoran se los está contando a Kurogane y Fye por alguna razón que más adelante sabremos, intuyo que muy posiblemente que ya llegando al final ve necesario ser sincero con ellos y de esta manera ellos puedan elegir y decidir.
Con muy poco para llegar al final, estos giros inesperados hacen que la historia sea cada vez más emocionante y ya deseo conocer en qué acabara todo este largo viaje.