Crollo del Pil mondiale, blocco delle merci e degli scambi, infinite moltitudini precipitate in povertà e senza più un lavoro. Questo è l’effetto della pandemia di Covid-19 da un punto di vista economico. Possiamo uscirne in tempi rapidi? E come? Dobbiamo non solo sperare di tornare quanto prima alla ‘normalità’, ma riuscire a trasformare questa crisi in una opportunità per ripensare il nostro modello di sviluppo. Mariana Mazzucato, una degli economisti più autorevoli e influenti del nostro tempo, ci mostra come l’alternativa non solo è possibile ma quanto mai indispensabile.
La sfida cui i governi di tutto il mondo si trovano davanti è enorme: la necessità di attuare misure di sostegno al reddito dei cittadini e di aiuti alle aziende in difficoltà, il rafforzamento delle prestazioni sanitarie dirette agli utenti, un livello di collaborazione senza precedenti fra le nazioni, dalla corsa al vaccino alla gestione dei tamponi e del tracciamento dei contagi. Purtroppo, nell’ultimo mezzo secolo, il messaggio politico prevalente in molti paesi è stato che i governi non possono – e quindi in sostanza non devono – governare. Da tempo politici, dirigenti di imprese ed esperti si lasciano guidare da un’ideologia che si concentra ossessivamente su misure statiche di efficienza per giustificare i tagli alla spesa, le privatizzazioni e le esternalizzazioni. Ecco la ragione per cui i governi hanno ora a disposizione un numero di strumenti più limitato per rispondere alla crisi. Ed è proprio questa la lezione del Covid-19: la capacità di uno Stato di gestire una crisi di grande portata dipende da quanto ha investito nella capacità di governare, fare e gestire, cioè di dare forma a mercati che producano una crescita sostenibile e inclusiva, finalizzata all’interesse pubblico.
Mariana Mazzucato (PhD) is Professor in the Economics of Innovation and Public Value at University College London, where she directs the Institute for Innovation and Public Purpose. Her best selling books include The Entrepreneurial State, The Value of Everything and Mission Economy. Her many prizes include the 2020 John von Neumann Award and the 2018 Leontief Prize for Advancing the Frontiers of Economic Thought. She is Chair of the World Health Organization’s Council on the Economics of Health for All and a member of the UN High Level Advisory Board for Economic and Social Affairs.
La tesis que defiende Mariana Mazzucato es clara a lo largo de todo el ensayo: que los estados no pueden proveer ayudas económicas o rescates -como los proporcionados tras la crisis financiera de 2008- sin la imposición de condicionalidades a las empresas beneficiarias (p. ej., establecimiento de un sueldo mínimo para los trabajadores, transición hacia una economía verde libre de emisiones de carbono, imposición de unas medidas con las que se perseguiría evitar la absorción del líquido inyectado por parte de los altos ejecutivos de la empresa en forma de venta de acciones, etc.); que los estados no pueden permanecer pasivos imitando el modelo empresarial (es decir, tratando de contener el gasto público, el déficit) como se pretende desde los años 80 del siglo XX: los estados deben ser unos inversores de primer orden (dentro, por tanto, de un marco capitalista) que oriente los mercados hacia la consecución de bienes y servicios de interés público, cuya provisión no puede quedar en manos de empresas privadas cuyo verdadero objetivo es la obtención de un rendimiento económico con independencia de la calidad del servicio prestado; que los estados deben rentabilizar las pingües inversiones que realizan con dinero del contribuyente en I+D, de las que luego se aprovechan las empresas privadas (como viene ocurriendo con la investigación del SARS desde los primeros años del siglo XXI, y especialmente tras la pandemia del año 2020); que las empresas farmacéuticas -de acuerdo con el último ejemplo señalado- no pueden monopolizar los logros obtenidos con dinero público: la vacuna obtenida tras dicha investigación, por tanto, debería distribuirse con unas condiciones más ventajosas para la ciudadanía, no podría estar sujeta a una patente limitadora, etc.; que los estados deben, por tanto, socializar no solo las pérdidas (esto es, superar la idea del neoliberalismo de que la misión del Estado es corregir los errores de los mercados) sino también los beneficios; etc.
La propuesta me parece interesante y, aunque encuentro que nuestros gestores políticos están lejos de implementar las medidas aquí propuestas ('spoiler': no, no aprovechamos la crisis sanitaria), creo que es necesario formularlas; sin embargo, el ensayo me ha resultado bastante repetitivo por la insistencia con las que repetía las mismas ideas, a veces incluso empleando las mismas palabras.
L’autrice è una delle teste d’uovo dell’economia che più si sono messe in luce in questi ultimi tempi.
Il suo profilo su Wikipedia recita : è un economista italiana con cittadinanza statunitense e spiega che è figlia di un fisico italiano che nel 1972 si è trasferito con la famiglia a Princeton avendo trovato un posto in quella Università. Leggi di più : https://draft.blogger.com/blog/post/e...
Collazione di validi articoli precedenti, utili per un generico inquadramento internazionale ma inutili per comprendere cosa fare in Italia (e in Europa). L'epilogo, "una roadmap per uscire dalla crisi". colma solo in piccola parte il gap tra promesse del titolo e risposte dei capitoli-articoli.
Completamente fuori dalla mia zona di comfort, ma l'ho apprezzato - e capito - lo stesso. Forse anche il primo libro di economia che leggo, ma per Mazzucato questo e altro. Chiaro, interessante, scorrevole, a tratti forse un po' ripetitivo, ma visto il tema direi che repetita iuvant assai.
Esperaba más, suena a propaganda politica con un "debería" ser así o de esta forma, pero más allá de eso no propone nada. Y como los cambios que propone son a un nivel macro, esta información no te sirve de nada.
Reformar el capitalismo para la gente y para el planeta
Las crisis siempre ofrecen oportunidades y Mariana Mazzucato brinda un programa consistente para no desperdiciar las lecciones de la pandemia por el COVID-19. En concreto, apunta que: "La crisis de la COVID-19 supone una oportunidad para cambiar la manera en que interactúan los sectores público y privado. A medida que las corporaciones privadas requieran cada vez más la ayuda estatal, es el momento de garantizar que el apoyo del Gobierno a las empresas esté motivado por los intereses públicos y no por los privados. Es el momento de pasar de las palabras a los hechos y plasmar un tipo de capitalismo mejor."