Calificación: 4.3
Me doy cuenta que tengo algo con las Catalina, y ya forme mi trinidad de Catalinas🙏🏻 (de Aragon, Médici y Románova/de Rusia), entre sin saber básicamente nada de ella y termine encantada con su reinado, fue la gobernante que Rusia necesitaba para evolucionar, aun que tengo mis disgustos con algunos aspectos de su vida, no deja de ser una mujer revolucionaria que vio potencial en el país que amo a pesar de no tener ni una gota de sangre rusa.
Algo que se me dificulto al principio son los nombres, tarde un rato en aprendérmelos y en identificar a cada persona, porque obviamente rusos; algo que la verdad no me gusto de ella como persona (o al menos como es retratada en este libro) es casi al final con el tema de la sucesión, se me hace algo ridícula la razón por la que no quiere que su hijo (Pablo) ascienda al trono, obviamente no conozco como fue el reinado de su hijo pero si es algo cierto el como esta planteado aquí considero que fue un error de ella, porque si, puede que se parezca a su padre (Pedro) en personalidad pero casi no lo conoció, era un niño cuando Pedro III murio, tuvo muchos años para poder educarlo y transmitirle su amor por rusa, obviamente se que la familia de antes no era como la de ahora, pero los reyes y reinas en general siempre se preocuparon por su heredero y no digo que Catalina no se preocupara por su hijo pues en una enfermedad ella se preocupo por él, pero ya hasta que era adulto se preocupo en enseñarle como gobernar; otra cosa que va de la mano con la sucesión es como le hace a su hijo lo mismo que le hicieron a ella, le quito a sus hijos varones y fue su tutora, quería que su primer nieto fuera su sucesor en vez de tratar que su hijo siguiera con su legado.
Fuera de esas decisiones en su vida personal, su reinado se me hizo increíble y su amor por Rusia, trajo arte, científicos y medicina a este país, que con esto ultimo hizo una acción se valientes en una época donde no había tecnología para saber si funcionaria la vacuna contra la viruela, dando el ejemplo como zarina que consiguió que su corte siguiera sus pasos y sobre todo, ofreciéndola a su pueblo.
Otra cosa que ame fue el hecho que vivió su vida sexual abierta y libremente, que no le importó lo que la gente dijera de ella, pues como en el mismo libro dice “si era cierto que había tenido amantes, nadie podría reprochárselo. ¿acaso una mujer no podía disfrutar el placer carnal igual que un hombre?”.
Obviamente lo recomiendo para conocer a rasgos generales la vida de Catalina II de Rusia “La Grande”, este libro solo me motivo a ver más de ella y empezare a buscar de todo sobre ella.